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La Iglesia Nacional Argentina en Roma cumplió 100 años de su institución pontificia
Jueves 21 Ene 2016 | 09:25 am
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Buenos Aires (AICA): La iglesia Nuestra Señora de los Dolores, ubicada en el número 81 de la avenida Regina Margherita, frente a la plaza Buenos Aires, de la ciudad de Roma, cumplió sus primeros cien años de cuando fue declarada Iglesia Nacional Argentina por el papa Benedicto XV el 18 de junio de 1915.
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La iglesia Nuestra Señora de los Dolores, ubicada en el número 81 de la avenida Regina Margherita, frente a la plaza Buenos Aires, de la ciudad de Roma, cumplió sus primeros cien años de cuando fue declarada Iglesia Nacional Argentina por el papa Benedicto XV el 18 de junio de 1915.

El feliz aniversario fue comunicado oportunamente a AICA por el presbítero licenciado Ángel Bartolomé Hernández, sacerdote de la arquidiócesis de San Juan de Cuyo, rector de la iglesia y del Colegio Sacerdotal Argentino en Roma. Por razones inexplicables la información permaneció en el ciberespacio. Recuperada ahora la ofrecemos a nuestros lectores.

La Iglesia Nacional Argentina
En Roma hay varias naciones que poseen un templo dedicado especialmente a representar a la Iglesia Católica de sus países en esta ciudad y diócesis romana, que es cabeza y madre de todas las iglesias del mundo, es como el corazón de toda la Iglesia católica.

La Iglesia de Roma, cuyo obispo es el sucesor de san Pedro, en el conjunto de las iglesias locales que hacen presente la única iglesia de Jesucristo, tiene la misión de promover y garantizar la unidad de fe y caridad de todos los creyentes.

Es una diócesis muy particular no sólo por su singular misión sino también porque en su dinamismo es una comunidad constituida por sus miembros naturales, es decir los fieles y pastores propiamente romanos, y por tantos sacerdotes, fieles y consagrados que provienen de todos los puntos cardinales. Por eso se entiende que la Ciudad Eterna aloje diversas iglesias nacionales.

Una iglesia nacional es un templo particularmente orientado a ser signo y presencia. Signo de la comunión, en el caso de la Iglesia Nacional Argentina, de la comunión de la Iglesia en la Argentina con el Papa. Presencia de pastores enviados por esa misma Iglesia para recibir, acompañar y presidir a los fieles argentinos de paso o viviendo en Roma, y a los sacerdotes de distintas diócesis de la Argentina que vienen a realizar estudios de profundización teológico pastoral en diversas universidades pontificias. En ella se realizan las celebraciones litúrgicas oficiales en las fiestas patrias de la Argentina.

La Iglesia Nacional Argentina depende directamente de la Conferencia Episcopal Argentina.

Un poco de historia
La historia de la Iglesia Nacional Argentina empieza en 1910, gracias a la iniciativa y generosidad del sacerdote argentino monseñor José León Gallardo. En marzo de 1910 el Vicariato de Roma confía la cura pastoral del barrio romano Salario al presbítero José León Gallardo. Fue esta la primera presencia pastoral en el barrio Salario y por lo tanto, hasta que se creó la parroquia de la zona, fue el centro de atención pastoral también para los fieles italianos vecinos.

El 15 de mayo siguiente el padre Gallardo compra el terreno situado en la llamada Piazza Quadrata, la que en 1924 recibe el actual nombre de Piazza Buenos Aires.

El 9 de julio de 1910, centenario de la independencia argentina, fue colocada y bendecida la piedra fundamental del nuevo templo, dedicado a Nuestra Señora de los Dolores, con la presencia del cardenal italiano Pietro Respighi, y el cardenal de Barcelona (España) Vives i Tutó, y la señora Rosa González Delgado de Sáenz Peña, esposa del presidente de la República, Roque Sáenz Peña.

El proyecto del complejo arquitectónico, de estilo románico-bizantino, es del ingeniero José Astorri; une el arte antiguo con las exigencias modernas en un alarde de riqueza y belleza.

La construcción llevó más años de lo previsto debido a la Primera Guerra Mundial. El padre Gallardo siguió la obra en detalle, mientras ejercía su ministerio en esa que ya era su zona romana. El cardenal Mariano Rampolla del Tíndaro, secretario de Estado de León XIII, habló de él como del “apóstol del barrio Salario”.

El 9 de diciembre de 1913 el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mariano Antonio Espinosa, bendijo e inauguró el Oratorio de la Dolorosa, anexo al futuro templo, ubicado en Via Tagliamento, donde se desarrollaban las celebraciones litúrgicas hasta la inauguración del templo en 1930.

Hace 100 años
El 1º de mayo de 1915 el episcopado argentino solicitó al santo padre Benedicto XV que el templo de Nuestra Señora de los Dolores sea declarado Iglesia Nacional Argentina. El 18 de junio el Papa respondió concediendo la gracia solicitada, hecho del que acaba de cumplirse el primer centenario.

En un Breve Apostólico fechado el 18 de junio de 1915 el papa Benedicto XV instituye la Iglesia Nacional Argentina con los mismos privilegios y prerrogativas de los templos nacionales de los españoles y de los franceses en Roma. El entonces secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal José Gasparri, escribió al arzobispo Espinosa manifestándole que “el Sumo Pontífice se congratula con la ilustre República Argentina porque es la primera entre todas las repúblicas americanas que ha tenido la fortuna y el honor de tener un templo propio en esta Ciudad que es el centro del catolicimo”.

La prestigiosa revista Civiltá Cattolica escribía en 1918 que de un siglo a esta parte no había sido construido nada mejor en Roma.

El 7 de octubre de 1920 el gobierno argentino aceptó el ofrecimiento de monseñor Gallardo de celebrar aquí anualmente los actos religiosos patrióticos del 25 de Mayo y del 9 de Julio. Desde entonces todos los años la embajada argentina ante la Santa Sede y el gobierno italiano se reúnen para dar gracias a Dios en nombre de las autoridades y del pueblo argentino.

El 9 de julio de 1924 se inaugura parcialmente el templo, pero el 11 de noviembre del mismo año moría en Génova monseñor Gallardo sin haber tenido la satisfacción de ver terminada su estupenda obra. Hasta entonces había vivido con su anciana madre en la residencia adjunta al templo, atendido por las religiosas Pobres Bonaerenses de San José. Esto trajo como consecuencia la paralización de los trabajos.

Mons. José León Gallardo
Según narra Ana Ofelia Fernández, licenciada en Historia Eclesiástica de la Asociación de Servidoras, José León Gallardo fue un personaje singular. Era hermano de don Ángel Gallardo, el sabio naturalista que en sus “Memorias para mis hijos y nietos” nos permite seguir las huellas del hermano menor nacido en marzo de 1871, en la quinta de los Lebrero, vecina a la Chacarita.

José León, brillante en todos sus estudios en el Colegio Nacional, se orientó a los estudios jurídicos cultivando, al mismo tiempo, su gran sensibilidad artística. En 1894 ya era abogado. Desde entonces comenzó a viajar a Europa acompañando a su madre. Pero en él se daban fuertes signos de otra vocación, la sacerdotal.

Las “Memorias” registran cómo cultivaba la música sacra y su estudio asiduo de la Sagrada Escritura y de los Santos Padres. En 1904, guiado por monseñor Juan Nepomuceno Terrero, inició su preparación formal para el sacerdocio con visitas al seminario de Villa Devoto.

Ese año, en Montevideo, al comienzo de un nuevo viaje familiar, anunció a su madre la elección de la vida eclesiástica; allí mismo vistió el traje talar que le entregara monseñor Terrero.

En Roma, José León fue a vivir al convento de los Capuchinos en la calle San Nicolás de Tolentino, cerca de la plaza del Tritone. Desde ahí frecuentaba la Universidad Gregoriana, donde estudió por cuatro años.

En 1908 recibió la ordenación sacerdotal y pasó a vivir a una casa de Franciscanos en via Parioli y así llegó el año 1910, centenario de la Revolución de Mayo.

En los Gallardo, la vocación de servicio al país se entretejía con todo lo particular y se convertía en misión para el bien común. Es la actitud que se percibe en José León. Piensa que el centenario argentino de 1810 tiene que ser significativo también en Roma.

El 25 de mayo de 1924, mientras cantaba el tedeum en la Iglesia Argentina, monseñor Gallardo se sintió mal. Al poco tiempo viajó a Génova, donde se agravó. Murió en esa ciudad el 11 de noviembre de ese año, en la Casa de las Hermanas Pobres Bonaerenses. Sus restos fueron depositados en la bóveda en el Campo Verano de Roma, cerca de su Iglesia Argentina. El 11 de noviembre de 1964, a cuarenta años de su muerte, los restos de monseñor Gallardo fueron trasladados a la Iglesia Nacional Argentina, donde se encuentran actualmente a los pies de la imagen de Nuestra Señora de Luján.

La etapa mercedaria
Como consta en el documento pontificio de creación en 1915, la Iglesia Nacional Argentina, por expreso deseo de monseñor Gallardo, es propiedad del episcopado argentino.

Por gestiones efectuadas por el entonces Maestro General de la Orden de la Merced, fray Juan del Carmelo Garrido y Blanco, argentino, el 24 de junio de 1927 se ceden el uso y el usufructo de la Iglesia Nacional Argentina a la Orden de la Merced, que se comprometió a finalizar rápidamente los trabajos, a proveer ornamentos y vasos sagrados, a velar por la conservación y el buen estado de la iglesia y de los edificios anexos. Se establece que el rector sea siempre un religioso mercedario argentino de nacimiento. El primer rector fue el mismo padre general de los mercedarios, Juan del Carmelo Garrido y Blanco.

El 24 de junio de 1929 fue formalizado el contrato por el vicario de Roma, cardenal Basilio Pompilj, en representación del papa Pío XI; el arzobispo de Buenos Aires, monseñor fray José María Bottaro OFM, en representación del episcopado argentino, y el maestro general, fray Juan del Carmelo Garrido y Blanco, por la Orden de la Merced, por el cual ésta tomaba formal posesión de la Iglesia Nacional Argentina, con uso y usufructo “ad nutum Sanctae Sedis”.

Desde entonces y hasta el 31 de diciembre de 1965 fue sede de la Curia General de la Orden mercedaria la que completó el altar mayor y su baldaquino de mármol (las columnas son de granito rojo de Tandil); los altares laterales; puertas, bancos, confesionarios, muebles de la sacristía, campanas, vasos y ornamentos sagrados; piso del matroneo y mármoles de las balaustradas y terminación de los peldaños del comulgatorio, y otros detalles menores. El 7 de agosto de 1930 fueron consagradas las cuatro campanas de la torre.

El 1º de noviembre de 1930 el vicario del Papa en la diócesis de Roma, Cardenal Basilio Pompilj, inauguró y consagró solemnemente la Iglesia Nacional Argentina.

En 1932 fue declarada parroquia Nuestra Señora de los Dolores y cumplió con esta función pastoral hasta 1934 cuando la parroquia fue transferida a la vecina iglesia de Santa Bonosa.

El 7 de junio de 1967 el papa Pablo VI agrega al número de los títulos cardenalicios el templo de Nuestra Señora de los Dolores. Su primer titular fue el cardenal Raúl Francisco Primatesta, arzobispo de Córdoba.

Las banderas de todos los países latinoamericanos están expuestas permanentemente como símbolos de unidad de raza, cultura y religión. Fueron bendecidas e inauguradas en una solemne ceremonia presidida por el Secretario de Estado, cardenal Amleto Cicognani, quien el 12 de abril de 1967 pronunció un discurso en nombre de Pablo VI dirigido a la reunión de Presidentes en Punta del Este (Uruguay). Al acto asistió el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede. Las banderas fueron donadas por los respectivos países latinoamericanos a solicitud del rector del templo, el mercedario fray Pío Donnelly, hermano de Fray Lucas Donnelly, con el tiempo obispo prelado de Deán Funes.

La Iglesia Nacional Argentina hoy
El 27 de febrero de 1989 la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), presidida entonces por el cardenal Primatesta, decidió retomar la gestión de la Iglesia Nacional Argentina en Roma, y el 12 de noviembre nombró el primer rector del nuevo período, el presbítero Fernando María Bargalló, futuro primer obispo de Merlo-Moreno.

El 24 de febrero de 2002 se inauguró solemnemente el Colegio Sacerdotal Argentino en Roma, erigido canónicamente por la CEA y por la Congregación para la Educación Católica. Fue designado rector el presbítero Antonio Cavalieri, quien a su vez es rector de la Iglesia Argentina en Roma, donde funciona dicho Colegio, que tiene la misión de albergar a sacerdotes argentinos, de las diversas diócesis, que realicen sus estudios en las universidades pontificias e institutos superiores de Roma.

El actual rector de la Iglesia Nacional Argentina en Roma y rector del Colegio Sacerdotal Argentino en Roma es el presbítero licenciado Ángel Bartolomé Hernández.

Actualmente el templo permanece abierto todo el día permitiendo a quienes quieren tener un momento de pausa y oración encontrar un lugar de silencio y recogimiento. Son muchos los que vienen a trabajar en las cercanías. Sus pausas al mediodía es una oportunidad para acercarse a la celebración de la Eucaristía o hacer un rato de oración.

La Eucaristía es celebrada tres veces al día durante la semana y cuatro el domingo y en las fiestas. A la mañana y a la tarde se reza en comunidad la liturgia de las horas. Sábados y domingos tiene lugar una hora de adoración de la Eucarística. Durante la semana se reúnen diversos grupos de oración.

Las fiestas de la Virgen de Luján y de Nuestra Señora de los Dolores son preparadas con una novena. La Pascua y la Navidad son fiestas muy concurridas y la liturgia preparada y celebrada con particular colaboración de los fieles laicos.

El primer domingo de cada mes se celebra la “misa de los argentinos”. Es una oportunidad para celebrar y compartir la fe y la pertenencia nacional.

Actualmente sus amplias instalaciones, además del lugar litúrgico, albergan un buen número de sacerdotes argentinos que cursan estudios en Roma y que, con su ministerio, han renovado la vida de la Iglesia dell'Adoloratta, que recibe con frecuentes reuniones a los argentinos residentes en Roma, y se prodiga en una benéfica acción religiosa y social hacia ellos y los habitantes del querido barrio de monseñor Gallardo.

La Iglesia Nacional Argentina está en Viale Regina Margherita, 81, 00198 Roma, Italia. Tel. (39.06) 84.40.1301, Cel. Italia (39.33) 34.14.89.07. Correo electrónico: phernandezab@hotmail.com .+
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