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Misa por el Dr. Carlos A. Velasco Suárez al mes de su fallecimiento
Jueves 11 Jul 2013 | 12:04 pm
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Dr. Carlos A.Velasco Suárez y su esposa Beba Zungri ver más
Buenos Aires (AICA): “En estos días en que me enteré de la muerte de mi querido Dr. Velasco Suárez estoy cerca de ustedes y acompaño con mi cercanía y oración. Que él, desde el cielo, nos siga dando una mano en este camino a fin de que seamos fieles a Jesucristo”, expresaba la nota que el papa Francisco envió a la familia de su amigo y colaborador el Dr. Carlos A. Velasco Suárez, con motivo de su fallecimiento el pasado 13 de junio. En ocasión de cumplirse el primer mes desde su deceso, el próximo sábado 13 de julio, a las 18, su hijo el presbítero Pedro Carlos Velasco Suárez celebrará una misa en la parroquia Santísimo Redentor (Larrea y Beruti).
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“En estos días en que me enteré de la muerte de mi querido Dr. Velasco Suárez estoy cerca de ustedes y acompaño con mi cercanía y oración. Que él, desde el cielo, nos siga dando una mano en este camino a fin de que seamos fieles a Jesucristo”, expresaba la nota que el papa Francisco envió a la familia de su amigo y colaborador el Dr. Carlos A. Velasco Suárez, con motivo de su fallecimiento el pasado 13 de junio. En ocasión de cumplirse el primer mes desde su deceso, el próximo sábado 13 de julio, a las 18, su hijo el presbítero Pedro Carlos Velasco Suárez celebrará una misa en la parroquia Santísimo Redentor (Larrea y Beruti).

El doctor Carlos Alberto Velasco Suárez, reconocido médico psiquiatra, padre ejemplar y amigo personal de Jorge Mario Bergoglio, actual papa Francisco, tenía 82 años al momento de su fallecimiento. Había nacido en Buenos Aires el 12 de diciembre de 1930. Casado con Rita Angélica Zungri Fernández, tuvo ocho hijos, tres varones, de los cuales uno es sacerdote, y cinco mujeres y abuelo de 25 nietos.

La herencia espiritual que dejó el Dr. Velasco Suárez es inmensa. Su gran familia, sus discípulos, sus pacientes, sus amigos, y las instituciones que fundó y animó, quedan como legado para seguir su camino.

Semblanza del Dr. Velasco Suárez
El pasado 13 de junio, AICA anunció la noticia del fallecimiento del recordado doctor y prometía a sus lectores una semblanza más completa de su fructífera vida, como profesional, como intelectual, como docente y como hombre fiel a la Iglesia que amaba.

A pedido de AICA, fue su propio hijo, el sacerdote Pedro C. Velasco Suárez quien nos acercó el texto que reproducimos a continuación con la trayectoria de su padre, como un póstumo homenaje y agradecimiento:

“Frente al televisor, en su silla de ruedas, el Dr. Carlos lloraba de emoción ante la noticia de la elección de Francisco, su amigo y compañero de trabajo durante más de cuarenta años: el, hasta ése momento, cardenal Jorge Mario Bergoglio. Enseguida redactó a una de sus sobrinas ésta carta:

“Venerado Papa y fraternal amigo: Todavía no he logrado reponerme de la conmoción que me provocó semejante noticia. Junto con todos mis hijos, quiero hacerle llegar algo seguramente pálido e insuficiente de nuestra grande y honda alegría.

¡Hay tantos “recuerdos” inolvidables que se precipitan en mi memoria! “Il mio cuore vatte impetuosso”. ¡Usted sabe que estoy enteramente a su disposición! Un abrazo fuerte y prolongado de su amigo”.

Desde la muerte de su mujer, Rita (Beba para todos), estuvo ciego, sordo, muy diabético y en silla de ruedas. En ese estado, y con la ayuda de audífonos, siguió atendiendo a sus pacientes hasta el momento que se descompuso, una semana antes de morir. Y continuó atendiéndolos como lo hizo durante toda su vida: con una dedicación total, y que cada uno le pagara lo que pudiera… si podía… ¡A cuántos miles de personas ayudó con su tarea diaria en un consultorio eternamente alquilado!

En los turbulentos años posteriores al Concilio Vaticano II, trabajó intensa y valerosamente junto al actual Papa –y también con otros obispos y superiores de órdenes religiosas- para ayudar espiritualmente a muchos sacerdotes, religiosos y religiosas. Este tema merece y necesita un libro aparte.

Médico (1956, Diploma de Honor) y Doctor en Medicina por la Universidad de Buenos Aires (1972), se dedicó con exclusividad a la psiquiatría, teniendo como maestros a Jorge A. Insúa, con quien participó estrechamente en la creación de la Cátedra de Psicología Médica de la Universidad de Buenos Aires (1967). También a Enrique E. Krapf, Braulio Moyano, Juan Tramezzani y a Celes Cárcamo en psicoterapia y psicología profunda. Fue éste último quién lo animó a adentrarse en esa visión espiritual del ser humano. Por su amigo, Roberto Doria Medina, conoció y siguió la “Psicología del Self” de Heinz Kohut, y sus discípulos los Orstein.

En aquella década del 60 hacía realmente falta coraje y amor a la verdad para decidirse a “abandonar el estudio de Freud por el estudio del hombre” (Kohut).

Su maestro Emilio Komar
Su otro gran maestro fue el Dr. Emilio Komar, a quién lo unieron más de cuarenta años de discipulado y de profunda amistad intelectual. Hasta hace poco tiempo, el Dr. Velasco Suárez fue el presidente de la Fundación Emilio Komar (Sabiduría Cristiana), institución que recoge y difunde la riqueza del pensamiento del gran filósofo esloveno. El estudio perseverante y entusiasta del pensamiento de Juan Pablo II desde los comienzos de su pontificado, y el de Benedicto XVI, completan el conjunto de decisivas influencias que contribuyeron al desarrollo de una psiquiatría y psicología personalistas en la práctica de Velasco Suárez. En sus mismas palabras:

“La plenitud de la vida es la plenitud de la vida de Dios, que crea la vida. Y los seres más próximos a esta plenitud de vida son los seres personales, creados a imagen y semejanza de Dios, que es suprema realidad personal…La historia de mi experiencia como psiquiatra es la historia de un encuentro, siempre renovado, con la realidad de la persona” (de su libro “Psiquiatría y Persona”, EDUCA, Bs. As., 2003)

Uno cosecha lo que siembra
Primero lo hicieron sus padres con él. Su madre –Blanca Suárez Figueroa- le transmitió la fe. Su padre –el Dr. Carlos Ernesto Velasco Suárez- le dejó el amor por la verdad, y la pasión y el coraje para seguirla. Su padre fue un gran investigador, y un especialista mundial en vías biliares. A partir del estudio del cuerpo humano y de la vida animal, tuvo una conversión religiosa, recibiendo la Primera Comunión a los 42 años de manos de monseñor De Andrea. En el ambiente médico, esto suponía un testimonio inédito, fruto de la admiración por la realidad que es el verdadero principio de la sabiduría. Esta constante actitud de su padre lo marcó para siempre. Fue el mayor de cuatro hermanos: Carlos Alberto (él), Jorge, Horacio y Blanca Teresa.

En los difíciles años de sus épocas de estudiante, pasó meses en la cárcel por la defensa de las libertades individuales, las instituciones y, también, por impedir la quema de la Catedral Metropolitana (1955). Representante estudiantil en la Facultad de Medicina (1956-57), y luego miembro titular de la Junta Consultiva de la misma facultad. También miembro titular de la Comisión Asesora en Filosofía, Psicología y Educación del CONICET, y Asesor del Gabinete Ministerial del Ministerio de Educación y Justicia (1966-1967).

Fue en una de aquellas reuniones de intensa actividad universitaria y humanística, en confrontación con la política de Perón, donde conoció a quien luego sería su mujer y compañera durante 51 intensos años. Con Rita Angélica Zungri, tuvieron 8 hijos y 25 nietos. Ella era profesora de Letras, y también una profunda intelectual cristiana. Juntos hicieron esa opción: por la búsqueda de la verdad y la familia

FASAM
La creación de FASAM (Fundación Argentina para la Salud Mental) en 1967, y de la cual fue Presidente desde 1970 hasta el momento de su muerte, le permitió encauzar su actitud de ayuda a los que no podían tener acceso a una terapia por problemas económicos. A la vez, allí podía transmitir su visión de la Psiquiatría como la búsqueda de una sanación profunda del corazón humano. “Allí les damos mapa y brújula a la gente”, me dijo muchas veces. “La persona comienza la curación cuando puede objetivar su problema.

Su amigo y colega, el Dr. Teodoro Argerich, fue principal actor con Carlos Alberto en FASAM, y luego su sucesor. Ellos formaron el grupo de profesionales que trabajó todos esos años y lo sigue haciendo hoy en día. Allí nació, también, la revista “Psicología Médica”, editada por FASAM de 1979 a 1987.

La otra puerta importante que se le abrió al Dr. Velasco Suárez para transmitir la riqueza de toda su experiencia y estudio, fue la Facultad de Postgrado en Ciencias de la Salud, de la Universidad Católica Argentina (UCA), Carrera de Médico especialista en Psiquiatría. Allí fue profesor titular de Psiquiatría desde 1991. Junto con sus discípulos y el Dr. Argerich, conformaron el cuerpo de profesores, y se realizó el proyecto de atención y experiencia clínica de los alumnos del post grado en la misma institución de FASAM. Hoy se suman muchos alumnos provenientes de distintos países de América.

Trabajar y enseñar
Nunca buscó premio alguno ni reconocimientos, sino trabajar y enseñar. Pero los recibió –Dios sabe- quizá por esa misma razón. Miembro titular de la Academia del Plata; de la Asociación Argentina de Psiquiatras, y de la Asociación Latinoamericana de Psicología y Psicoterapia de Grupos; fundador de la Sociedad Argentina de Psicología Médica del Matrimonio y de la Familia. Participó en varias más. Socio y miembro de la Comisión Directiva del Consorcio de Médicos Católicos, y de la Asociación Médica Argentina.

En el 2000, el Dr. César Bergadá, decano de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, le ofreció la titularidad de la cátedra de psiquiatría de la Carrera de Medicina de dicha Universidad. Elaboró con sus colaboradores el programa de actividad y de enseñanza, teórica y práctica, que quedó en manos de sus discípulos al jubilarse en el 2002. Recibió la Estatuilla “Padre Leonardo Castellani” 2009, como premio a su trayectoria en servicio del país y de la Iglesia.

Además de muchas publicaciones, tenemos sus libros. “La actividad imaginativa en psicoterapia”, Eudeba, 1974, Bs. As. (su Tesis Doctoral calificada con Sobresaliente). “Psiquiatría y Persona”, Educa, Bs. As., 2003. “La Huida de la Intimidad”, Educa, Bs. As., 2003. “La Psicología del Self. Un abordaje epistemológico”, Educa, 2003, edición bilingüe español-inglés.

La herencia espiritual que deja el Dr. Velasco Suárez es inmensa. Su gran familia, sus discípulos, sus pacientes, sus amigos, y las instituciones que fundó y animó, y que nos queda como legado el seguir su camino. FASAM; el post grado de Psiquiatría en la UCA; la Fundación Emilio Komar; la Cátedra de Psiquiatría en la Universidad Austral; la Sociedad Chestertoniana Argentina, en la cual trabajó activamente con su mujer y sus hermanos Jorge y Horacio.

Así finalizó su vida, como lo acaba de expresar el mismísimo Santo Padre en la carta que escribió, de puño y letra: “Que él, desde el cielo, nos siga dando una mano en este camino a fin de que seamos fieles a Jesucristo” (Pbro. Pedro C. Velasco Suárez).+
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