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ANUNCIO DE LA ASAMBLEA
El jueves 4 de mayo la Oficina de Prensa de la
Conferencia Episcopal Argentina distribuyó en su sede de Suipacha 1034, Buenos Aires, el
"Informe de prensa N° 1 , en el que anunciaba la realización de la 79ª Asamblea
Plenaria.
Desde la tarde del lunes 8 hasta
el sábado 13 de mayo, sesionará en la Casa de Ejercicios María Auxiliadora, de San
Miguel, la 79ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, presidida por su
titular el arzobispo de Paraná, monseñor Estanislao Esteban Karlic.
Al promediar la tarde del lunes 8, Solemnidad de Nuestra Señora de
Luján, los obispos peregrinarán a la Basílica Nacional de la Virgen de Luján, donde a
las 19 concelebrarán la Santa Misa, presidida por el nuevo Nuncio Apostólico en la
Argentina, monseñor Santos Abril y Castelló.
En la primera Asamblea Plenaria de este año jubilar los obispos
analizarán diversos aspectos referidos a la catequesis en la Argentina. También ocupará
preferente atención del plenario episcopal el Encuentro Eucarístico Nacional que se
realizará en la ciudad de Córdoba, del 8 al 10 de setiembre y que será el acto central
del Gran Jubileo en la Argentina.
En su habitual intercambio de ideas y opiniones sobre la labor de la
Iglesia en la Argentina, los pastores efectuarán un análisis de la situación humana,
moral y religiosa en las diversas zonas del país, y las dificultadeds por las que
atraviesan los indocumentados, y las personas privadas de libertad o de sus tierras,
particularmente las comunidades aborígenes.
Se abordarán también otros temas pastorales presentados por
diferentes comisiones episcopales y se llevará a cabo el seguimiento de las celebraciones
propias del Gran Jubileo.
A lo largo de la Asamblea el centro de la contemplación y la
meditación será Jesucristo, Señor de la Historia, tema sobre el cual se elabora un
documento.
INFORME DE PRENSA N° 2
Lunes 8 de mayo de 2000
PEREGRINACIÓN
JUBILAR Y MISA EN LUJÁN
Por la tarde, los obispos realizaron una peregrinación jubilar al
Santuario de Nuestra Señora de Luján donde el nuevo nuncio apostólico, monseñor Santos
Abril y Castelló, presidió una misa concelebrada por todos los señores obispos. A su
lado en el altar mayor de la Basílica se ubicaron el cardenal Juan Carlos Aramburu,
arzobispo emérito de Buenos Aires; monseñor Estanislao Esteban Karlic, arzobispo de
Paraná y presidente del Episcopado Argentino; monseñor Eduardo Mirás, arzobispo de
Rosario y vicepresidente 1° del Episcopado, y monseñor Jorge Mario Bergoglio, arzobispo
de Buenos Aires, primado de la Argentina y vicepresidente 2°.
En el momento de la homilía, monseñor Santos Abril y Castelló
pronunció la siguiente alocución:
Homilía del Nuncio Apostólico en Luján.
INFORME
DE PRENSA Nº 3
Martes 9 de mayo de 2000
A las 7.30 comenzó la jornada con la
concelebración eucarística que presidió monseñor Estanislao Karlic, quien pronunció
la homilía, cuyo texto dice:
Homilía de
monseñor karlic.
INFORME DE PRENSA N° 4
Martes 9 de mayo
ENCUENTRO
EUCARÍSTICO NACIONAL
Al mediodía de hoy se realizó una
conferencia de prensa para informar sobre los temas tratados hasta ahora en la Asamblea.
Los informantes fueron el presidente, monseñor Estanislao Karlic, arzobispo de Paraná;
monseñor Carlos Ñáñez, arzobispo de Córdoba; monseñor Roberto Rodríguez, obispo de
Villa María y el presbítero Rodolfo Frizza, coordinador del Encuentro Eucarístico
Nacional.
Al encuentro con los periodistas asistieron también todos los obispos
de la provincia de Córdoba, encargados de la organización del Encuentro Eucarístico.
Monseñor Karlic, comenzó diciendo: "quiero saludarlos como se
hace en la Santa Sede cuando se elige un Papa: "les anuncio una gran alegría, un
gran gozo", y nuestro gozo es que estamos preparando el Encuentro Eucarístico
Nacional como centro de la celebración del Jubileo.
¡Miren lo que está haciendo el Papa! Una verdadera celebración de la
redención de Cristo, por ejemplo su viaje a Tierra Santa. Por eso, acompañando al Santo
Padre estamos celebrando el Jubileo con nuestro Encuentro Eucarístico Nacional,
celebración de la presencia mayor de este misterio de la Redención que es la
Eucaristía. Nosotros le asignamos una máxima importancia a este encuentro. No hay
realidad, no hay momento más intenso de la presencia viva de Jesucristo".
Monseñor Ñáñez explicó que del 8 al 10 de setiembre se realizará,
en la ciudad de Córdoba, el Encuentro Eucarístico Nacional que quiere ser una profesión
de fe en Jesús que vive en la Eucaristía, que anima toda nuestra vida de creyentes y que
tiene una proyección en toda nuestra sociedad a partir de la realidad familiar. El
Encuentro Eucarístico quiere ser una proclamación de fe en Jesús Salvador, un Jesús
que con su Evangelio ilumina nuestra existencia de vida cristiana».
«Aspiramos a que la mayor cantidad de peregrinos se hospeden en casas
de familia para que ese gesto sea también un mensaje que muestre que desde Jesús y su
Evangelio es posible un nuevo modo de vivir que sea fraternal, solidario, y que nos ayude
a fortalecer los vínculos sociales en nuestra comunidad nacional».
Sobre el estado de la preparación del Encuentro, el presbítero Frizza
señaló que «está trabajando una Comisión Organizadora -con sede en Córdoba-, con la
participación de más de 200 personas, distribuidas en 17 equipos de trabajo que
coordinan los aspectos técnicos y organizativos para que el desarrollo del Encuentro sea
exitoso, tanto en la organización como en el objetivo. Este es hacer una experiencia
fuerte de comunión con Dios, de fraternidad y de reconciliación entre nosotros para que
abriéndonos al don de la redención podamos, como Iglesia, renovarnos en la
evangelización y en la misión por los caminos de la comunión y la esperanza. Y expresar
lo que son los desafíos de poder recibir a todos los peregrinos de la patria que
estimamos serán más de 50.000 que se sumarán a una cifra similar de cordobeses.
Esperamos recibirlos en el seno de comunidades familiares, renovando una experiencia
eclesial. Este es el desafío más grande: no solo brindar un lugar, una cama, una comida
sino un espacio de comunión en las familias cordobesas. Esperamos esta respuesta de los
habitantes de la capital cordobesa y de todos los que viven en la provincia».
Monseñor Ñáñez recordó que comparten con él la responsabilidad
organizativa todos los obispos de la provincia de Córdoba, e indicó que «desde que se
comenzó a trabajar en firme en la organización de este acontecimiento hemos tenido una
aceptación muy cordial de los medios de prensa -tanto a nivel nacional como provincial- y
por eso aprovecho la oportunidad para agradecerles este gesto muy importante, ya que el
Encuentro Eucarístico Nacional tendrá resonancias eclesiales y sociales».
«Les agradezco -dijo monseñor Ñáñez- esta atención y reitero mi
pedido de colaboración en esta etapa inmediata anterior al Encuentro para que la
resonancia sea nacional. Nos congregaremos más de cien mil personas pero queremos que el
mensaje llegue a toda nuestra patria porque creemos que es importante, es una buena
noticia para todos».
Monseñor Rodríguez dijo: «Hemos celebrado la Pascua y pronto
celebraremos Pentecostés, dos momentos importantes en nuestra fe y en la vida de la
Iglesia. En esta fiesta se muestra cómo los cristianos compartían su fe y su vida
cotidiana. Eso quiere ser el Encuentro: es la familia argentina que se encuentra para
proclamar su fe y al mismo tiempo una vida, una vida que camina en medio de ciertas
dificultades. Por eso es una forma de rehacer a la luz de la fe el tejido social».
Preguntas a los obispos
Tras las exposiciones episcopales, los periodistas formularon diversas
consultas. Se pidió ampliar cómo se van a fortalecer los vínculos con otros organismos
hacia el Encuentro. Monseñor Ñáñez señaló que «si bien la propuesta es netamente
eclesial cada comunidad irá buscando los modos de encuentro con cada sector de su
comunidad y con toda la sociedad. Se va haciendo un camino hacia la celebración central
del Jubileo con material que se está preparando sobre la propuesta de Juan Pablo II
titulada «Iglesia en América» profundizando el encuentro con Jesucristo y su mensaje,
con una actitud de misión y solidaridad. Queremos reforzar el ámbito de la comunidad
eclesial y proyectarlo a todos. Hay cosas que se van concretando y otras que se irán
generando».
Se preguntó si la solidaridad es un objetivo del Encuentro, a lo que
el Arzobispo de Córdoba indicó que «ese es un objetivo concreto. La Iglesia en la
Argentina ha procurado instrumentar esa actitud desde sus instituciones, como Cáritas, y
quisiéramos que desde el Encuentro esto se fortifique y se multipliquen alternativas
solidarias al servicio de los más necesitados».
Ante algunas cuestiones aclaratorias de la dinámica del Encuentro el
Padre Frizza comentó que «el sábado del encuentro, a la mañana, se trabajará por
áreas pastorales y en sectores de interés que abarcan toda la problemática social del
país. Será un espacio para convocar a las diferentes realidades. La intención es que en
los sectores de interés la Iglesia se encuentre con otras instituciones y grupos de
personas para promover mejores condiciones de diálogo comunitario y de vida en general
para un mundo mejor».
Otro periodista consultó si en el Encuentro Eucarístico Nacional se
tiene previsto realizar algún «pedido de perdón» en la línea propuesta por el Papa.
Monseñor Ñáñez dijo: «El primer día estará destinado a reflexionar y vivenciar
profundamente el encuentro con Jesucristo como un camino de conversión. En la línea y en
el espíritu de lo que el Santo Padre realizó el pasado 2 de marzo queremos dar una
expresión de nuestra realidad en la Argentina. Es un tema que se está profundizando y
que, en su momento, tendrá una expresión sencilla, modesta, pero queremos que sea
auténtica. Queremos seguir la línea del Santo Padre pero haciendo la contextualización
en nuestra realidad nacional».
«Hay muchas cosas buenas -agregó- que debemos recordar y celebrar
también. Hoy, monseñor Karlic recordaba el acontecimiento de Congreso Eucarístico
Internacional de 1934 y podríamos sumar otras cosas. No sé bien cómo se hará pero
debemos recordar no sólo los momentos dolorosos sino también los momentos de gracia que
hemos tenido en nuestra patria. Es propio del Jubileo agradecer lo que Dios ha regalado.
Será una cosa sencilla y modesta para que el agregado de cosas no genere algo muy denso
que nos disperse del centro de atención».
Ante otras preguntas Mons. Ñáñez explicó que «hace algunas semanas
estuvo entre nosotros el Padre Mamerto Menapace. En un encuentro de reflexión con la
comunidad señaló el carácter de signo del Encuentro Eucarístico porque cuando se
observa que nos sentimos tentados de encerrarnos en nuestras casas, con rejas, viene esta
invitación para abrir nuestros hogares y nuestros corazones. Esto es también un signo de
la Argentina. Necesitaríamos disponer de más de 30.000 casas de familia lo cual es todo
un desafío que esperamos cumplir».
El padre Frizza comentó que «el primer peregrino inscripto es del
Neuquén. Nos mandó su foto, con su hijito en brazos, y nos dijo que vendrá con su
familia. La primera familia anfitriona es un matrimonio judío que preguntaron si, al ser
de otra religión, podían recibir, porque les parecía muy linda la propuesta. Le dijimos
que sí, por supuesto. Ayer, un miembro de la Comisión nos comentó que su hermano,
evangélico, ofreció su casa. Como ven hay una movilización comunitaria que ya comienza
a trascender el ámbito de nuestra comunidad católica y con entusiasmo incluso en
hermanos de otras confesiones religiosas».
Por su parte, monseñor Ñáñez informó que «el Santo Padre enviará
un delegado personal para el Encuentro. Todavía no se nos ha informado quién será». El
Padre Frizza indicó que «con respecto al ecumenismo debemos señalar que es uno de los
objetivos y entre los sectores de interés del sábado está el tema y mientras en los
demás ámbitos se celebren misas, en ese se realizará una ceremonia interreligiosa. En
las misas de Apertura y de Clausura habrá gestos propios que pongan de manifiesto esta
intención de diálogo y encuentro religioso como lo va realizando el mismo Santo Padre».
Con respecto al presupuesto del Encuentro, el Coordinador General
informó que «actualmente está rondando la cifra de $1.030.000, sin tener en cuenta
algunos gastos de estructura y hechos culturales, por lo que creo que se aproximará a $
1.400.000. El financimiento tiene tres vertientes: primero el aporte de los fieles de la
Iglesia, mediante la inscripción porque cada peregrino abonará $ 10, que aseguran
alojamiento, alimentación, materiales de trabajo y entradas a las actividades del
Encuentro. La segunda fuente será un bono solidario en todo el país que costará un
peso. Con esto se cubre un 60% del presupuesto. La tercera vertiente será con la
colaboración de algunas empresas. Al Estado no se le pedirá ningún aporte económico.
Al comenzar a trabajar, nuestro arzobispo nos dijo que había que buscar en esos ámbitos
mientras que el Estado nos podrá ayudar con su logística para todo lo organizativo pero
no con ayuda económica».
Monseñor Ñáñez agregó que «es el deseo que en estos
acontecimientos como en toda la obra evangelizadora de la Iglesia, sea la misma comunidad
que con su aporte, sencillo, posibilite la taera apostólica de la Iglesia».
Tras la reunión de prensa se invitó a los periodistas a compartir el
almuerzo con los obispos que estuvieron participando del encuentro informativo.
INFORME DE PRENSA Nº 5
Miércoles 10 de mayo de 2000
Durante las sesiones vespertinas de ayer
los obispos intercambiaron opiniones sobre los gestos jubilares que la Iglesia en la
Argentina quiere promover y que tienen como destinatarios especiales a las personas
indocumentadas provenientes de Latinoamérica y el Caribe, las personas privadas de su
libertad y las privadas de sus tierras como el caso de los aborígenes.
Luego se comenzó a considerar la posibilidad de dar a conocer un
documento referido a la persona de Jesucristo, Señor de la Historia, para lo cual se
compartieron diferentes ideas y propuestas que proseguirán analizándose en el transcurso
del plenario.
Este miércoles los prelados concelebraron la eucaristía que presidió
Mons. Jorge Lozano, flamante obispo auxiliar de Buenos Aires. En su homilía, el nuevo
obispo recordó que Jesús dijo "Yo soy el Pan de Vida" por eso "es el
alimento para que nuestra vida cotidiana se llene de la vida de Dios. La Iglesia, y
nosotros como ministros de ella, también estamos llamados a ser pan, a ser alimento de
vida nueva. Nuestras comunidades deberían ser como esas panaderías de barrio donde se
siente el calor del ambiente y el aroma a pan recién horneado. Donde uno es recibido con
cordialidad y una sonrisa, donde al más pobre siempre le dan algo más".
En esta tercera jornada se elegirán miembros de algunas Comisiones
Episcopales que todavía no han sido completadas y continuarán con varios de los trabajos
iniciados ayer, como el referido a Jesucristo, Señor de la Historia, y la preparación de
gestos jubilares sobre los temas presentados y el seguimiento de las celebraciones propias
del Gran Jubileo del Año 2000. La tarea se desarrollará en conjunto, en la sala de
sesiones, y mediante pequeños grupos de trabajo.
La Comisión Episcopal de Catequesis que preside el obispo de Santiago
del Estero, monseñor Juan Carlos Maccarone, con la presencia del presbítero Alejandro
Puiggari, secretario ejecutivo de esa Comisión, brindará un informe sobre la realidad
catequética en la Argentina.
INFORME DE PRENSA Nº 6
Miércoles 10 de mayo de 2000
Elección de
Obispos para algunas Comisiones
Hoy se eligieron obispos que integrarán
diferentes Comisiones Episcopales.
Para la Comisión de las Líneas Pastorales para la Nueva
Evangelización II se eligió a monseñor Jorge Lozano, obispo auxiliar de Buenos
Aires y monseñor Carlos Franzini, obispo electo de Rafaela.
En la Comisión de Pastoral Universitaria se agregó a monseñor
Mario Maulión, obispo de San Nicolás de los Arroyos y presidente de la Comisión
Episcopal para la Educación Católica.
En la Comisión de Fe y Cultura se incorporó a monseñor Justo
Laguna, obispo de Morón.
En la Comisión de Pastoral Social, se eligió a monseñor
Artemio Staffolani, obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto.
De esta manera las mencionadas Comisiones quedaron conformadas de la
siguiente manera:
* Comisión Episcopal para las Líneas Pastorales para la Nueva
Evangelización II. Miembros: Mons. Luis Héctor Villalba, Mons. José Angel Rovai; Mons.
Guillermo Rodríguez-Melgarejo; Mons. Jorge Eduardo Lozano y Mons. Carlos María Franzini.
* Comisión Episcopal de Pastoral Universitaria. Presidente: Mons.
Roberto Rodríguez; miembros: Mons. Miguel Esteban Hesayne y Mons. Mario Maulión.
* Comisión Episcopal de Fe y Cultura. Presidente: Mons. José Angel
Rovai; miembros: Mons. Guillermo José Garlatti; Mons. Roberto Rodríguez; Mons. Domingo
Salvador Castagna; Mons. Charbel Merhi C.A.M.; Mons. Martín de Elizalde OSB y Mons. Justo
Oscar Laguna.
* Comisión Episcopal de Pastoral Social. Presidente: Card. Raúl
Francisco Primatesta; miembros: Mons. Gerardo Tomás Farrell; Mons. Jorge Casaretto; Mons.
José María Arancedo; Mons. Rafael Eleuterio Rey; Mons. Néstor Hugo Navarro; Mons.
Marcelo Melani y Mons. Ramón Artemio Stafolani.
INFORME DE PRENSA Nº 7
Jueves 11 de mayo de 2000
La
jornada de hoy comenzó con la misa que presidió el nuevo obispo de la Prelatura de Deán
Funes, Mons. Aurelio José Kühn OFM. En la homilía el prelado hizo una reflexión acerca
de la necesidad de dejarse inspirar por el Espíritu Santo para caminar junto a la gente
y, al compartir su realidad, anunciar el mensaje de Cristo.
Está previsto continuar con el análisis de los gestos jubilares
impulsados por el Episcopado mediante diferentes propuestas referidas a los
indocumentados, a los presos y a la realidad de los aborígenes. Se continuará estudiando
el texto que tiene como centro a Jesucristo, Señor de la Historia, con la incorporación
de diferentes propuestas sobre la base presentada.
Además se analizarán, entre otros, los siguientes temas:
«La realidad de la catequesis en la Argentina».
«La responsabilidad del obispo en la tarea de la administración de
los bienes. Un grupo de expertos presentarán iniciativas y responderán a inquietudes
episcopales.
«En lo referente a las líneas pastorales para la nueva
evangelización II, se continuará con el trabajo que se viene desarrollando, y se
presentarán los avances realizados por la Comisión Episcopal "ad hoc" creada
pra esta tarea.
«Respecto de la Colesta Más por Menos, se estudiará la necesidad de
un cambio de fecha en este año, por ser coincidente con el Encuentro Eucarístico
Nacional.
INFORME DE PRENSA Nº 8
Jueves 11 de mayo de 2000
Tres gestos
jubilares
Al mediodía se realizó una
conferencia de prensa para informar sobre los temas tratados en la Asamblea. Estuvo a
cargo de los obispos: Estanislao Karlic, arzobispo de Paraná y presidente del Episcopado;
Eduardo Mirás, arzobispo de Rosario y vicepresidente 1º; Mons. Héctor Cardelli, obispo
de Concordia y delegado episcopal de la pastoral penitenciaria; Rubén Frassia, obispo de
San Carlos de Bariloche y titular de la Comisión Episcopal de Migraciones y Pedro Olmedo
Rivero, obispo de Humahuaca y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen.
Monseñor Karlic señaló que "estamos en un tema importantísimo
que es el del Jubileo y hemos visto que va calando hondo en el sentimiento de nuestro
pueblo. Observamos que se está instalando en nuestra gente y por eso hemos compartido las
experiencias de las celebraciones, las peregrinaciones que se están realizando para el
don de la indulgencia y en ese marco estamos preprando un documento titulado
"Jesucristo, Señor de la Historia". Lo hemos conversado, discutido y se lo
está tratando de mejorar en su redacción, para que sea aprobado por el plenario. En este
marco hemos tratado lo que serán tres grandes signos referidos a los encarcelados, a los
indocumentados y al derecho a la tierra de los pueblos aborígenes. Del contenido de esto
les informarán los obispos responsables".
Mons. Cardelli: Los encarcelados
El obispo de Concordia explicó que "se ha preparado una
reflexión sobre la problemática de los encarcelados. Hacemos este llamado porque el
Jubileo es un tiempo de misericordia y de gracia para la Iglesia y es una oportunidad para
arrepentirnos de nuestros pecados y cambiar las conductas para lograr las condiciones que
nos permitan alcanzar aquello que es imposible con nuestras propias fuerzas. En este
espíritu nos dirigimos a los encarcelados quienes han de sentirse llamados, como todos, a
recibir la misericordia del perdón, la gracia de la conversión y la libertad
interior".
"Por eso parece oportuno pedir que, para que ellos puedan vivir el
proceso de reincorporación en la sociedad, haya una celeridad mayor en los procesos, para
que la lentitud de las causas no perjudique el proceso de inserción y que se haga todo lo
posible para la rehabilitación y reeducación incluyendo una adecuada capacitación
laboral y atenciones sanitarias. No dejamos de reconocer todo lo que hace el personal
penitenciario y la justicia ante una tarea ingrata, de cuya actitud y capacitación
depende el futuro de quienes están privados de la libertad".
"Apuntamos también a la calidad de vida de los internos de los
penales teniendo en cuenta el hacinamiento que padece la población carcelaria que se
agranda por los procesados que no tienen sentencia firme. Invitamos al encarcelado a la
conversión para que reconciliándose con él y la sociedad pueda dar pasos para su
rehabilitación. El jubileo es una oportunidad de generar signos de la misericordia de
Dios y que pueden tener recursos más frecuentes en la conmutación de las penas".
Mons. Frassia: Los indocumentados
El obispo de San Carlos de Bariloche comentó que "otro de los
signos que reclamamos tiene que ver con las personas indocumentadas. La Iglesia pide una
amnistía para todos los que están en nuestro suelo y por eso pedimos que quienes no
tienen nuestro documento que tengan acceso a él, con una especie de regulación
migratoria para que las personas que son de otros países puedan acceder a la
documentación argentina. Creemos que es necesaria una amnistía amplia y generosa para
responder a la difícil y afligente situación que viven".
Mons. Frassia agregó: "Creemos que debemos recuperar esa
condición que siempre ha tenido la Argentina, que es la capacidad, conforme a nuestra
Constitución Nacional y a nuestras leyes, de recibir a quienes quieran habitar el suelo
argentino. Es algo importante porque es un enriquecimiento en las diferencias y en nuestra
propia unidad como comunidad. El Episcopado pide esto y su Comisión de Migraciones se
ofrece para colaborar en todo lo que sea la documentación, la información para aquellos
que necesiten acceder con facilidad a la migración. Estamos muy contentos de poder
expresar que hemos recibido muchos pedidos no sólo de los obispos sino también de otras
iglesias e instituciones para que la Iglesia pueda manifestar este pedido".
Mons. Olmedo: Los aborígenes
El obispo-prelado de Humahuaca luego de explicar la tarea de
evangelización y acompañamiento de las comunidades aborígenes que realiza la Iglesia,
indicó que "es una alegría que la Conferencia Episcopal se pronuncie sobre el
derecho a la tierra de nuestros hermanos aborígenes. Se hizo un trabajo de diagnóstico
de la realidad aborigen y en el espíritu de los documentos pontificios que proponen
solicitar una toma de conciencia de los dramáticos problemas humanos, sociales y éticos
que representan el fenómeno de la concentración y la apropiación indebida de la tierra
que golpea a muchos seres humanos".
"La Iglesia en la Argentina se pronuncia sobre esta temática
desde su rico patrimonio que se funda en la Doctrina Social, considera suyo el
improrrogable deber de llamar la atención a todos, pero especialmente a los responsables
políticos y económicos, a dar respuesta al problema del despojo de las tierras de las
comunidades aborígenes. Lo hacemos en el marco del Gran Jubileo donde se nos llama a
comprometernos en la conversión social y política que restablezca el derecho de los
pobres y los excluidos a gozar de la tierra y de los bienes que Dios ha puesto en la
tierra.Con estos fundamentos y con el marco jurídico de nuestra Constitución hacemos
este llamado para que nuestras comunidades aborígenes puedan recuperar su
territorio".
Mons. Olmedo dio luego algunos detalles jurídicos y del trabajo
pastoral que se realiza en todo el país y de las problemáticas más salientes. Después,
agregó: "Exhortamos al Gobierno Nacional y a los gobiernos provinciales a que
aceleren la devolución de las tierras a los pueblos aborígenes que las reclaman
legítimamente y pedimos al Gobierno Nacional que haga el depósito del instrumento que
ratifica todo esto y que se instrumenten los mecanismos adecuados para que puedan
participar en las decisiones que los afectan".
Preguntas a los obispos
Primero se consultó acerca de cuáles serán los pasos que se darán
en los diferentes niveles para poner en práctica estos gestos. Los obispos sostuvieron
que ya se están buscando los distintos caminos en los niveles oficiales donde corresponde
y también buscando crear conciencia del porqué de los gestos elegidos.
Luego se preguntó por qué se habían elegido estos gestos cuando los
tres son sectores que la opinión pública no acompaña.
Mons. Frassia destacó que "es cierto que no siempre se comprende
la realidad del migrante pero es importante tener en cuenta que se trata de ser capaces de
no motivar una xenofobia que no ayudará a nadie. Los medios tienen en esto una gran
responsabilidad para descubrir un espíritu de fraternidad para con hermanos que quieren
conformar una patria grande".
Mons. Olmedo, por su parte, dijo que debemos entender la marginación
que se les ha impuesto a los pueblos aborígenes y por eso acompañar la justicia. La
Iglesia ha descubierto la pobreza de los aborígenes y su realidad y nuestro pedido quiere
instalar la toma de conciencia en nuestra sociedad. El Papa dice: "Ustedes son como
el bosque quemado que aparece en cenizas y luego de allí crece la vida" y les
aseguro que desde mi conocimiento puedo dar fe de la enorme riqueza que tiene la cultura
indígena en lo que hace a espiritualidad y humanización".
Mons. Cardelli, en la misma línea, indicó que "en la población
carcelaria hay una gran expectativa. Hay algunos resultados muy interesantes con un grado
importante de conmutaciones de penas porque más que solicitar cosas extraordinarias lo
que procuramos es movernos en el ámbito de la ley y por eso solicitamos la adhesión de
la población que ahora es muy crítica. Poder facilitar a algún interno la posibilidad
de trabajar o estudiar es parte de un proceso de recuperación verdadero. Cuando se llega
aquí es porque hay un proceso de cambio en la persona y no es el mismo el que entra que
el que sale porque se lo ayuda a rejerarquizar un esquema de valores en su vida".
Se inquirió luego una mayor precisión de por qué se eligieron estos
tres signos y Mons. Karlic explicó que "eran tres problemáticas que se estaban
tratando en nuestra Conferencia Episcopal y son temas graves. En el Jubileo se quiere
corregir la relación nuestra con Dios y nuestras relaciones fraternas y estos son
problemas que hacen a la relación del hombre con la tierra y a la relación de los
hombres entre sí".
"El tema de los indocumentados migrantes es un tema de profundidad
bíblica y que merece nuestra mirada para poder abrir nuestro corazón en fraternidad y el
tema de los presos también está esperando una palabra de esperanza. Por eso quiero
terminar este encuentro diciéndoles que creo que el Jubileo se va manifestando en la
relación con Dios en lo que hace al Encuentro Eucarístico Nacional y en la relación de
los hombres entre sí desde estos gestos jubilares y en las diferentes tareas solidarias
que estamos llevando adelante en Cáritas o en pastoral social. Me parece que es algo que
Dios nos está regalando al poder mirar estas realidades que a veces están un poco
ocultas en nuestro quehacer cotidiano".
Por último, dado que se cumple un nuevo aniversario del asesinato del
padre Carlos Mujica, se le solicitó a los obispos una palabra al respecto. Mons. Mirás
recordó que cuando ello ocurrió él también pertenecía al clero de Buenos Aires y
comentó que "el padre Mujica era un sacerdote muy querido por todos. Venía de una
familia pudiente y, sin embargo, dedicó su vida a los más necesitados hasta vivir con
ellos en la Villa 31. Ha quedado, en el orden sacerdotal, como un hombre entregado a su
ministerio que dio su vida dedicándola especialmente a los más abandonados de la
sociedad. Todos los sacerdotes tenemos por él un recuerdo grande y entrañable".
INFORME DE PRENSA Nº 9
Viernes 12 de mayo de 2000
La jornada del viernes se inició con la concelebración
eucarística que presidió monseñor Guillermo Leaden, obispo auxiliar emérito de Buenos
Aires, quien en su homilía, reflexionó sobre la tarea del obispo de "administrar
los bienes del espíritu" y expresó que "la interioridad es la virtud que debe
dar alegría y entusiasmo porque desde esos valores los obispos podemos ser, en plenitud,
verdaderos comunicadores de vida y acercar a los hombres al encuentro con Dios".
Está previsto continuar con el análisis del texto "Jesucristo,
Señor de la Historia", con la incorporación de diferentes propuestas sobre la base
presentada y que se estuvo trabajando en estos días.
Además se analizarán, los siguientes temas:
Análisis de la realidad de la catequesis en la Argentina, coordinado
por la Comisión Episcopal de Catequesis.
Informe del Consejo de Asuntos Económicos sobre la marcha del Proyecto
Compartir y la aprobación del Balance 1999. Se hará presente el Sr. César Maccione,
tesorero del Episcopado.
Líneas pastorales para la nueva evangelización II. Se presentarán
los avances realizados por la Comisión Episcopal "ad hoc".
En las sesiones de ayer, los obispos decidieron que la Colecta Nacional
Más por Menos de este año 2000 se realice los días 16 y 17 de setiembre.
INFORME DE PRENSA Nº 10
Viernes 12 de mayo de 2000
Los obispos salteños con De La Rúa
Ante los dolorosos
acontecimientos que se están viviendo en la provincia de Salta, el arzobispo de Salta,
monseñor Mario Cargnello, y el obispo de Orán, monseñor Jorge Lugones, se entrevistaron
con el presidente de la Nación, doctor Fernando de la Rúa, en la quinta presidencial de
Olivos. Al regresar a San Miguel, donde se desarrollaba la asamblea episcopal, los
prelados exhortaron «a toda la población salteña a la pacificación y a la voluntad de
diálogo, ya que tanto la nación como la provincia han prometido que hoy, en el lugar de
los hechos, con nuestros delegados, los vicarios generales, monseñores Diego Calvisi y
Andrés Buttu, intentarán resolver persona a persona las dificultades que se están
viviendo.
«Pedimos a todos que se deponga la violencia y toda medida de fuerza
en las vísperas de la fiesta patronal de General Mosconi, Nuestra Señora de Fátima. Nos
unimos en la oración con todos los feligreses de la provincia de Salta, pidiendo a
nuestro Buen Dios que a través del diálogo y de la ayuda social se solucione este
conflicto. Pedimos a la dirigencia política que, dejando de lado todo color partidario,
se empeñe en dar soluciones de fondo para nuestro norte.
El mensaje concluía diciendo «que Nuestra Señora de Fátima nos
alcance, del Señor, la gracia de la Paz, fruto de la justicia de cada uno».
INFORME
DE PRENSA Nº 11
Sábado 13 de mayo de 2000
Finaliza la
79° Asamblea Plenaria
Esta última jornada comenzó con la Misa concelebrada en la fiesta de
Nuestra Señora de Fátima, y fue presidida por Mons. Jorge Bergoglio, Arzobispo de Buenos
Aires y Primado de la Argentina. En su homilía, el Vicepresidente 2º del Episcopado
expresó que «el ser de María es ser toda madre» y destacó que «la Virgen siguió los
pasos de su Hijo con sobresaltos y sorpresas que la hizo vivir con una peculiar fatiga en
su corazón, producida por la lectura de los signos en los acontecimientos que se iban
viviendo». Concluyó señalando que «desde el cielo, María nos acompaña cuidando
nuestros pasos hacia la patria celestial con ese corazón de madre atento a las cosas de
sus hijos».
Luego de la Eucaristía los obispos observaron un video presentado por
los sacerdotes que tuvieron a su cargo la peregrinación a pie que se inició, en 1992, en
el Santuario de la Virgen de Guadalupe, en México, y que luego de recorrer América
Latina finalizó en nuestro país, en el Santuario Nacional de la Virgen de Luján.
Durante las sesiones matinales los obispos continuaron con el análisis
del documento «Jesucristo, Señor de la historia» y con todo lo que tiene que ver con la
preparación de una guía de trabajo que pueda ser utilizada en todas las comunidades
eclesiales de nuestro país.
Además se presentaron diferentes informaciones de Comisiones
Episcopales y de la Secretaría General del Episcopado, y se evaluaron los diferentes
aspectos del plenario episcopal para terminar al mediodía con el canto del Te Deum.
A la 12.30 se realizó la conferencia de prensa final en la que la
Comisión Ejecutiva informó a los medios de comunicación acerca del trabajo realizado en
esta 79ª Asamblea Plenaria».
Este
documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº 2266, del 24 de mayo de
2000
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