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MENSAJE AL PUEBLO DE DIOS
Dado
a conocer al término de la 89ª Asamblea Plenaria del Episcopado
(San Miguel, sábado 23 de abril de 2005)
A nuestros hermanos en la Fe:
Hemos recibido de
Dios el don de un nuevo Pastor universal en el Papa Benedicto XVI. Él
continúa la misión que Jesucristo confió al apóstol Pedro: "Apacienta
mis ovejas", como respuesta a su profesión de amor: "Señor, tú lo
sabes todo; sabes que te quiero" (Jn 21,16-17).
En la primera
homilía pronunciada después de su elección, en continuidad con su gran
predecesor Juan Pablo II, expresó el espíritu con que se propone
servir en el ministerio de Vicario de Cristo.
Como Obispo de Roma
quiere ser la piedra en la que todos puedan apoyarse con seguridad.
(...) Como Pedro y los demás Apóstoles constituyeron por voluntad del
Señor un único Colegio apostólico, del mismo modo el sucesor de Pedro
y los Obispos, sucesores de los Apóstoles, tienen que estar
estrechamente unidos entre ellos.
En el servicio de
sucesor de Pedro, reafirma con fuerza la voluntad decidida de
proseguir en el compromiso de realización del Concilio Vaticano II,
como sus predecesores y en continuidad fiel con la tradición de dos
mil años de la Iglesia.
La Eucaristía,
corazón de la vida cristiana y manantial de la misión evangelizadora
de la Iglesia, constituye el centro permanente y la fuente del
servicio petrino que se le ha confiado.
El actual sucesor
de Pedro se deja interpelar en primera persona por la voluntad de
Cristo de alcanzar la plena unidad de quienes creen en Él, y está
dispuesto a hacer todo lo posible para promover la causa fundamental
del ecumenismo.
El Papa asume la
misión de anunciar a Cristo, luz del mundo, a todos los hombres y
mujeres de hoy; invita a los que profesan otras religiones a continuar
un diálogo abierto y sincero. Se compromete a velar por la unidad y la
paz para la familia humana, con la disponibilidad de todos los
católicos a colaborar en un auténtico desarrollo social, sin escatimar
esfuerzos y sacrificios para proseguir el prometedor diálogo
emprendido (...) con las diferentes civilizaciones. Particularmente
habla a los jóvenes que son futuro y esperanza de la Iglesia y de la
humanidad.
Queridos hermanos:
Cristo ha llamado al Papa Benedicto XVI a servir a la Iglesia como
sucesor de Pedro. ¡Quédate con nosotros, Señor! Nos unimos a esta
invocación del Santo Padre con espíritu de fe y en la comunión de la
Iglesia, rogando por la fecundidad de su ministerio, que el mismo Papa
confía a la maternal intercesión de María Santísima.
Los Obispos de Argentina, 89ª Asamblea Plenaria
Conferencia Episcopal Argentina
San Miguel, 22 de abril de 2005.
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