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MENSAJE DE NAVIDAD
Mensaje de Navidad de los obispos argentinos, al cierre de la 142º
Reunión de la Comisión Permanente del Episcopado.
“Los Obispos reunidos en la Comisión Permanente de la Conferencia
Episcopal Argentina queremos llegar a todos los fieles con el deseo
de una Navidad plena de paz y felicidad en Jesucristo Nuestro Señor,
quien vino al mundo para salvar y dar sentido a nuestras vidas.
“En
la Navidad celebramos que Jesús, el Hijo de Dios, se hizo uno de
nosotros, y desde la expresiva ternura del pesebre nos llama a
recibirlo y a hacer nuestro su mensaje de amor y esperanza. El Hijo
de Dios se hizo hombre para convertirnos a todos en hijos de Dios,
afianzando así nuestra condición de hermanos, que nos lleva a
superar toda división y enfrentamiento.
“En
la dulce mirada del Niño de Belén encontraremos la fortaleza para
deponer rencores y resentimientos y una luz para recorrer un camino
nuevo, trabajando por la reconciliación y el encuentro de todos los
argentinos.
“Navidad es un llamado a valorar la bondad que Dios sembró en cada
uno de nosotros, en las diversas comunidades y en los grupos que
componen nuestra sociedad para que, en un clima de real libertad y
diálogo sincero, podamos reafirmar los valores que han definido
nuestra identidad cultural preservándola de concepciones que puedan
dañarla. Es también un llamado a renovar nuestra actitud de
servicio, para que todos los argentinos nos sintamos protagonistas
en la construcción de una Patria de hermanos.
Es
nuestro deseo que así como el Hijo de Dios al hacerse hombre se
constituyó en signo de esperanza para la humanidad, en esta Navidad
cada uno de nosotros podamos convertirnos en hombres y mujeres
capaces de transformar a nuestro país en una tierra donde reinen la
verdad y la justicia, la libertad y la paz, la solidaridad y la
esperanza. Recibir hoy a Jesús nos debe llevar a comprometernos más
intensamente con nuestros hermanos más pobres y excluidos. Ellos,
no lo olvidemos, son los preferidos del Señor.
María, nuestra Madre, quien en Belén presentó a su Hijo como
Salvador de la humanidad, interceda por nosotros para que aceptemos
en nuestro corazón y en nuestras vidas la gracia de Navidad.
Buenos Aires, 14 de
diciembre de 2005
142ª Reunión de la
Comisión Permanente del Episcopado |