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CARTA AL OBISPO DE
SAN LUIS
25 de febrero de 2004
Querido hermano:
Queremos expresarte
nuestro afecto y nuestro apoyo en estos momentos difíciles y extender
este mensaje a todos los fieles de la Iglesia en San Luis que han
padecido difamaciones y atropellos, sorprendentes en un marco
democrático de convivencia.
Lamentamos esta
situación que se vive en esa querida provincia y confiamos que
pacíficamente y en el ámbito de la justicia quede de manifiesto la
verdad y se solucionen los conflictos.
Para que esto sea
posible es indispensable contar con un poder judicial independiente y
eficaz. Desde hace muchos años los Obispos venimos señalando la
necesidad que tiene la Patria de una Justicia que tenga completa
independencia de los otros poderes para asegurar la aplicación de la
ley de modo igualitario.
En el año 1981, en
“Iglesia y Comunidad Nacional”, decíamos: “La separación y el
equilibrio de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, que la
Constitución consagra, deben tener vigencia permanente y efectiva,
evitando la indebida injerencia de un poder en otro y favoreciendo el
juego libre y mutuo control entre sí” (nº 120).
En este tiempo en
el que la Argentina intenta reconstruir la solidez de las
instituciones fundamentales, es imprescindible que gobernantes y
ciudadanos nos ajustemos al imperio de la ley, respetemos las
decisiones de la Justicia y superemos personalismos exagerados o
perspectivas ideológicas ajenas a la democracia y al espíritu
republicano.
La convivencia
pacífica y fraterna sólo será posible con una justicia que asegure las
libertades individuales entre las que tiene un lugar principal el
derecho a la libertad religiosa que garantiza la Constitución
Nacional.
Que la Virgen
Santísima te alcance del Señor a ti y a todo tu pueblo el auxilio
necesario en este momento de prueba.
Monseñor Eduardo Mirás, presidente del Episcopado y arzobispo de
Rosario
Cardenal Jorge Bergoglio, vicepresidente primero y arzobispo de
Buenos Aires
Monseñor Domingo Castagna, vicepresidente segundo, y arzobispo
de Corrientes
Monseñor Sergio Fenoy, secretario general del Episcopado
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