|
EL
GOBIERNO Y LA MANIPULACIÓN
DE LA INFORMACIÓN PARA LA DESPENALIZACIÓN
DEL ABORTO
Informativo
técnico Nº 45 del Secretariado Nacional para la Familia
30 de mayo de
2005
Fuentes:
Propias.
(I.T.Nº45
–SNPF–)
Buenos Aires, 30 de mayo de 2005.
El viernes
27 en Córdoba un pequeño grupo de organizaciones no gubernamentales
iniciaron una campaña para despenalizar el aborto y apoyar al Ministro
de Salud que, desde el inicio de su gestión, se ha comprometido en
esta injusta empresa. El lanzamiento se produjo en forma simultánea,
casi sincronizadamente, en diferentes provincias del País. Es evidente
que con esto se intentó hacer una demostración de poder y capacidad de
movilización digna de una causa justa. Todo parecía dirigido a
apabullar a quienes se oponen al aborto y, sin pretender exagerar,
confrontar a la Iglesia con su propia feligresía, empleando una
asociación que se disfraza de católica para confundir, como la
disidente “católicas por el derecho a decidir”. Sospechosamente, esta
organización aparece como vocera de las otras 70 organizaciones que
participaron de la campaña.
El gobierno
y la manipulación de la situación
Una detenida lectura de las notas
aparecidas en los diversos medios periodísticos, permite advertir un
desleal y malintencionado manejo de situación desde instancias
gubernamentales. Por ejemplo, el empleo de la organización abortista
mencionada en el párrafo anterior, muy ligada a círculos
gubernamentales, como el área de la mujer de la Cancillería. También
los artículos mencionan a FEIM y a la Secretaría de Género de la CTA
que, casualmente, están ligadas al Gobierno ya que conforman la
Comisión de Equidad de Género del Consejo Consultivo de la Sociedad
Civil, del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Comisión
de Apoyo y Difusión al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación
Responsable
que funciona en el Ministerio de Salud. Es decir, no se trata
de simples organizaciones sociales representativas de la comunidad,
sino activistas movilizadas para manipular la opinión pública y
volcarla a favor de los caprichos ministeriales, aunque estos se
encuentren fuera de la ley, como es el apoyar la despenalización el
crimen del aborto.
Por otro lado, es importante destacar que FEIM
(1)
y “católicas por el derecho a decidir” tienen estrechas vinculaciones
económicas e ideológicas con organismos internacionales, como el Fondo
de Población de la ONU, dedicados al control de nacimientos y
sospechados de patrocinar campañas de esterilización masivas sin
consentimiento de las mujeres. Estas mismas organizaciones están
respaldadas por capitales relacionados con el llamado “imperialismo
antidemográfico”, como la Fundación Ford, para quienes la pobreza sólo
se soluciona “castrando” a los pobres en lugar de dignificar sus
vidas.
No caben dudas de que las vinculaciones señaladas les dan a las
“organizaciones de la sociedad civil” de la campaña por la
despenalización del aborto, un perfil que no es exactamente el de una
simple organización bien público; en todo caso las muestran como el
“brazo social” de una prolija estrategia que hace de la sexualidad
femenina una bandera liberacionista, a las que sólo le interesa como
hacer para que no tenga hijos. Gráfico ejemplo del lobo disfrazado
de oveja.
Estas implicancias no son desconocidas para la Iglesia, de allí su
permanente acción por esclarecer y poner en claro que hay detrás de
los intentos por despenalizar o legalizar el aborto.
La reacción de la Iglesia
El arzobispo de Córdoba durante la
homilía por la festividad de Corpus Christi, hizo escuchar su voz ante
estos hechos, recordando a los actores implicados y al conjunto de la
sociedad, que "el aborto provocado intencionalmente constituye un
mal moral particularmente grave, puesto que atenta contra el derecho a
la vida de toda persona humana inocente". Agregó además que
"una sociedad justa y democrática, sin
excluidos, requiere que ninguna categoría de seres humanos, incluso
aquellos que aún no han nacido, sean privados de un derecho tan
fundamental como el de la vida".
Qué hace la
Iglesia por las madres que viven “embarazos no deseados”
Esta es una
pregunta que suelen hacerse los sectores vinculados al tema. La
respuesta es sencilla, dar respuestas acordes con la dignidad de las
personas directamente implicadas en el tema: la madre y su hijo. Desde
hacen doce años instrumenta el programa “Grávida” dedicado a la
protección de la madre embarazada en riesgo de abortar. En estos
centros, se les da albergue y desde esta situación de protección y
acompañamiento integral, se busca alentarla para que lleve a cabo su
embarazo y de vida al niño que lleva en su vientre. Durante ese lapso,
se la trata de integrar a la vida activa de la sociedad de manera que
pueda asumir responsablemente la llegada de su hijo. “Una mamá
reconocida y valorizada, cuando experimenta el amor, valora la vida
de su hijo. Ese “hijo no deseado”, puede pasar a ser acogido, puede
contribuir a cortar modelos generacionales de desamor. Pero necesita
de una sociedad que se comprometa con el bien común y adhiera
incondicionalmente al valor de la vida, de cada vida human”, según
palabras de su responsable, la Sra. Castillo.
El desafío
es construir, no destruir, más aún cuando de vidas humanas se trata y,
por sobre todo, valorar la maternidad como un bien para toda la
sociedad. El buen gobierno es el que trabaja por el bien de todos sus
ciudadanos, los nacidos y los por nacer. También tiene la
responsabilidad de repeler a las corporaciones que no conjugan con
este principio.
Conclusión
El gobierno ha logrado formar el esquema
favorable para despenalizar el aborto. Posee: a) medios de
comunicación social para transformar y digitar la opinión pública; b)
manipulación del poder legislativo -suficiente cantidad de
legisladores favorables al aborto, en todas las instancias
legislativas-; c) Poder Judicial con varios integrantes favorables al
aborto -tener en cuenta su composición de la Corte Suprema de la
Nación: Nolazco, Argibay; d) estructuras gubernamentales estratégicas
para incidir en la opinión pública - Ministerio de Salud con el Dr.
González García a la cabeza; e) movilización de opinión pública por
medio del feminismo, tal como está haciendo actualmente. También es
necesario considerar que quienes quieren imponernos el aborto son una
minoría ínfima si se considera el total de la población. La estrategia
es la siguiente: se consulta a
los que piensan favorablemente al aborto, se presenta esta opinión
como si fuera de la mayoría y con esto pretenden amedrentar a los que
pensamos distinto. Pero somos la mayoría "silenciada" a la que se
mezquina el acceso a la participación por pensar distinto, pero no
seremos la mayoría "silenciosa". A eso nos quieren reducir.
Nota:
(1)
http://www.feim.org.ar/acomp.htm |