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PERMISO PARA MATAR
Comunicado de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata
(30 de junio de 2005)
El
fallo de la Corte Provincial se basa en una concesión defectuosa del
Código Penal, que aparece en la actualidad contrariando a la
Constitución Nacional y a la de la Provincia de Buenos Aires, las
que tutelan el derecho a la vida de todo ser humano desde la
concepción.
Un
siglo atrás solía plantearse una alternativa para justificar el
recurso al aborto terapéutico: o la vida del niño o la de la madre.
Los progresos científicos y técnicos de la medicina hacen que
difícilmente nos encontremos hoy ante opciones de esa naturaleza.
Además, los estudios genéticos y jurídicos avalan el estatuto
propio del embrión y su derecho inviolable a ver la luz del sol. Con
mayor razón en el caso de un niño por nacer que lleva 20 semanas en
el seno de su madre. La compasión por la madre cuya salud y tal vez
la vida corren peligro no justifica de ninguna manera el asesinato
de un ser humano inocente. Ningún derecho asiste a dar muerte a una
persona para salvar la vida a otra; ni la extrema necesidad puede
reclamarse contra la vida de un inocente.
En
ningún caso la Iglesia ha enseñando jamás que la vida del niño deba
ser preferida a la vida de la madre, pero tampoco es posible
privilegiar la vida de la madre como si el niño por nacer fuera
menos valioso. Se introduce aquí un principio de discriminación que
fue el empleado por los criminales nazis para eliminar a tantos
minusválidos. La exigencia es una sola: hacer todos los esfuerzos
posibles para salvar la vida de ambos, la de la madre y la del hijo.
Hoy esto es posible para la medicina, pero los abortistas explotan
la indicación terapéutica suscitando sentimientos de conmiseración y
predisponiendo así a la opinión pública para aceptar otras causales
que justifiquen la eliminación de la vida naciente.
Los
jueces de la Corte que han votado a favor de la indicación
terapéutica han incurrido en una grave responsabilidad ética y
jurídica. Que Dios y la Patria se lo demanden”.
Mons. Héctor Aguer,
arzobispo de La Plata |