Documentos  
 

Comunicado del Arzobispo de Mendoza


Para ser leído en las Misas del fin de semana del 19 y 20 de marzo de 2005



El próximo 27 de marzo es Domingo de Pascua, la fiesta más importante del calendario litúrgico de la Iglesia. Esto es así, porque la Pascua es el corazón mismo de nuestra fe cristiana.

La Eucaristía de ese domingo es la más solemne y significativa de todo el año. La Iglesia nos invita a subrayar su carácter gozoso, festivo y eclesial. Más que nunca ese Domingo es el “día que hizo el Señor” (Salmo 117, 24).

De aquí deriva también la importancia del domingo, “día especial de la fe, día del Señor resucitado y del don del Espíritu, verdadera Pascua de la semana” (El día del Señor 35).

Desde hace algún tiempo, cada 27 de mes un grupo importante de cristianos se siente movido a acercarse a El Algarrobal, atraídos por el amor a la Santísima Virgen María, en su advocación de “Rosa mística”.

Al respecto, quiero ofrecer dos indicaciones pastorales para vivir con auténtico espíritu cristiano el próximo domingo 27 de marzo, Pascua de Resurrección:

1. Pido a los fieles cristianos no anteponer nada a la celebración de la Pascua del Señor. Encarezco sobre todo la participación en las Misas de Pascua y otras celebraciones pascuales en los templos de nuestra Arquidiócesis, particularmente en las parroquias. Asimismo, desaconsejo la participación en cualquier otro acto de piedad que ensombrezca la centralidad de la celebración pascual.

2. Con la ayuda de algunos sacerdotes, y después de un tiempo de seguimiento más atento de cuanto ocurre en El Algarrobal, tengo la firme voluntad de ofrecer próximamente una serie de orientaciones pastorales que ayuden a encauzar, según los criterios de la fe católica y la disciplina de la Iglesia, las manifestaciones religiosas que allí tienen lugar.

Como cada año, las comunidades cristianas se empeñarán para ofrecer a los fieles una celebración digna y fructuosa de los santos misterios del Señor. Que podamos renovar en esta Pascua nuestra adhesión de fe a la Persona del Señor Jesús, vencedor del pecado y de la muerte. Con María invoquemos fervientemente el don del Espíritu Santo a fin de discernir en todo esto la voluntad de Dios, aceptándola con docilidad interior y poder gozar así de sus consuelos.

Auguro a todos una fecunda Pascua de Resurrección.


Mons. José María Arancibia,
arzobispo de Mendoza

19 de marzo de 2005, Solemnidad de San José,
Custodio del Redentor y Patrono de la Iglesia.



Agencia Informativa Católica Argentina
Bolívar 218, 3er. piso, 1066 Buenos Aires,
Tel. (011) 4343-4397 (líneas rotativas) - Fax: (011) 4334-4202
E-mail: info@aica.org - Sitio en Internet: www.aica.org

Copyright © 1996 / 2006 AICA. Todos los derechos reservados.