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CORPUS
CHRISTI
Homilía de monseñor Rinaldo F. Bredice en la misa de Corpus Christi
(22 de junio de 2003)
Hoy queremos
hacer un profundo acto de fe, de confianza en la Palabra de Jesús que nos dijo:
“Tomad y comed esto es mi cuerpo; tomad y bebed esta es mi sangre”.
La fe es un acto de
confianza en Jesús por la que aceptamos como existentes cosas que no vemos.
Nuestros sentidos
ven, gustan, palpan, pero por el oído hemos asumido las palabras de Jesús que
nos dicen: “Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre”, y afirmamos que Jesús está
realmente presente en la Eucaristía con su cuerpo, sangre, alma y divinidad.
Les anuncio la
convocatoria al X Congreso Eucarístico Nacional a celebrarse en Corrientes del 2
al 5 de setiembre del próximo año, 2004. Este Congreso no debe ser un
acontecimiento geográfico que interese sólo a quienes viajen a esa provincia,
sino una gracia para toda la Iglesia, que nos debe devolver a Jesús como centro
de nuestra fe y nos mueva a asumir nuestros compromisos ciudadanos.
Queridos sacerdotes:
los sacramentos que celebramos tienen relación con la vida social, no son
simples ritos mágicos que realizamos para alimentar un vago sentimiento
religioso o deísta, desvinculados de la vida terrena que vivimos. Nosotros somos
los hombres de la Eucaristía, contribuimos al bien de nuestro pueblo, no somos
ajenos a la historia que construyen los hombres, también somos constructores de
la nueva Nación que anhelamos aportando el elemento espiritual que los hombres
necesitan.
Trabajemos para que
Jesús Eucaristía sea el centro de toda actividad parroquial, por eso pido:
Que la misa
dominical sea lo más importante de cada familia cristiana. Recordemos que el día
domingo es para Dios, para la familia, para la recreación.
Que se aumente la
participación de los fieles en la misa en los días de semana.
Que se multipliquen
los esfuerzos por lograr la Hora Santa Semanal en todas las parroquias, siendo
nosotros, los sacerdotes, ejemplos de adoradores para el pueblo y maestros de
oración.
Que en este
semestre, en todas las parroquias se invite a los adultos a formar grupos de
catequesis para prepararlos a la primera comunión y confirmación.
Y como expresó el
Beato Manuel García, el Obispo del sagrario abandonado: “que no haya
pueblo sin sagrario, ni sagrario sin pueblo”.
Monseñor Rinaldo Fidel Bredice, obispo de Santa Rosa |