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El ENAC es una buena ocasión
para renovar el compromiso
Carta
de monseñor Luis Armando Collazuol, obispo de Concordia,
a los
catequistas
(15 de junio de 2005)
Querido catequista:
Nos encontramos
próximos a la realización en la Región Litoral, a la que pertenecemos,
del ENAC 2005, Encuentro Nacional de Catequistas. En esta ocasión el
Encuentro se realiza por regiones para facilitar la participación de
catequistas de todo el país, y en nuestro caso tendrá lugar el 15 de
agosto, solemnidad de la Asunción de Santa María Virgen, en la ciudad
de Santa Fe.
Como Obispo de la
diócesis de Concordia me acerco a vos para invitarte de un modo
personal al mismo; o bien, como no será posible la participación de
todos, para pedirte que estés unido al camino de preparación que se va
realizando en las parroquias y comunidades, y en comunión de oración
por sus frutos. En el Año de la Eucaristía presentemos en el altar
nuestra misión, y en el diálogo con Jesús junto al Sagrario nuestras
mentes y nuestro corazones se hagan semejantes al suyo.
El ENAC 2005 es una
buena oportunidad para celebrar nuestra vocación de catequistas y
renovar nuestro compromiso ante Jesús y su Iglesia. Será también un
momento de intenso compartir en alegría y esperanza con quienes
comunican, a través de su enseñanza y su comportamiento, la doctrina,
la vida y la persona de Jesús.
Doy gracias al
Señor por tu generosidad al responder a la llamada que se te hizo para
servir al testimonio y anuncio del Evangelio. Doy gracias al ver con
cuánta entrega e imaginación, y siempre con amor y esperanza, vos y
tantos catequistas dan su tiempo y comparten su fe a los niños,
adolescentes, jóvenes y adultos, a las familias, los alumnos o los
enfermos, en la parroquia, la escuela, o donde se pueda, y con los
medios y recursos que se tengan. Invoco al Espíritu Santo para que
siempre te acompañe con su gracia, te de la fortaleza que sostenga tu
compromiso y haga fecunda tu siembra con sus dones.
Invoco sobre vos,
tu familia, tu comunidad y tus catequizandos, la bendición del Señor.
María Inmaculada de la Concordia te proteja. Un afectuoso abrazo de tu
obispo:
Mons. Luis Armando Collazuol,
obispo de Concordia
25 de mayo de 2005 |