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NAVIDAD: LA FIESTA DE LA VIDA
Mensaje de
monseñor Alfonso Delgado, obispo de Posadas
para la Navidad de 1998
El viernes próximo es Navidad. Estoy seguro que en el corazón de ustedes brilla
el anhelo de contemplar, una vez más, el Nacimiento de Jesús. No se trata de
celebrar a un «hombre bueno», a un personaje eminente de la historia, o a un
gran profeta religioso. Se trata –nada menos– que del nacimiento de Jesucristo,
el Hijo de Dios vivo, verdadero Dios y –también– hombre verdadero.
El
cristianismo no es sólo una noble expresión de la «sed de Dios» del espíritu humano.
Es, sobre todo, de la iniciativa del mismo Dios que viene a buscar y hablar al hombre y a
mostrarle el camino por el cual puede encontrarse con él.
Si cada
nacimiento es una fiesta de la vida que hace olvidar sacrificios y dolores del parto, el
nacimiento de Cristo es la gran fiesta de la vida y del amor de Dios por todos los hombres
y mujeres de todos los tiempos y de todas las razas y culturas.
El Evangelio
de Juan nos recuerda que tanto amó Dios al mundo que nos entregó a su Hijo Jesucristo
para que todo el que crea en él tenga vida eterna. Jesucristo es el Salvador y Redentor
de todos. Cuando admiramos la sencillez de un pequeño pesebre, ¿quién no se siente
conmovido por la ternura de un niño Dios? ¡Cuánto debe valer nuestra vida, para que
Jesucristo haya querido vivirla con tanta plenitud, y haya querido caminar la tierra que
nosotros pisamos, compartir el trabajo y la familia, la salud y la enfermedad, la alegría
y el dolor! Por eso la Navidad es la fiesta de la vida de todos.
En la Navidad
del año próximo, el 25 de diciembre de 1999, comenzará el Gran Jubileo del Nacimiento
de Jesucristo, que durará todo el año 2000. Vale la pena disponer el corazón a tanta
gracia y misericordia de Dios.
Pero vale la
pena comenzar ya desde ahora para que ésta sea la mejor Navidad de nuestra vida. Que lo
importante sea reconocer el amor de Dios, que se nos entrega en Jesucristo. Que sean días
de oración sincera y confiada, de participar en la Eucaristía, especialmente en la
Navidad o en la Nochebuena. Que sean momentos de cercanía con la Palabra de Dios,
escuchando y meditando en familia el Evangelio de Lucas, que en el capítulo 2 nos narra
la primera Navidad de la historia. Que sean días para hacer crecer el amor en la familia,
reflejo del mismo amor de Dios.
Que sean
días, también, para ser más solidarios con nuestros hermanos más pobres o que sufren
más, predilectos del Señor. Quien descubre a Jesucristo se enriquece participando su fe
y su amor a otros, compartiendo lo que se tiene o lo que no se tiene, aunque sea un pedazo
de pan. Como todos los años, CARITAS nos invita a participar en su tradicional colecta
navideña. Con esta propuesta de solidaridad nos ayuda a abrir el corazón a los demás.
De este modo, podremos dar una mano a diversas instituciones que promueven la solidaridad
con los más débiles y necesitados, especialmente con los niños.
A través de
estas líneas, quisiera saludar y desearles una muy Feliz y Santa Navidad a cada uno de
ustedes, a cada familia, a cada comunidad cristiana de la Iglesia Católica o de las
demás Iglesias cristianas, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a los
jóvenes y a los menos jóvenes, a los que viven en Posadas o en los pueblos, ciudades o
colonias del interior de Misiones, y a nuestros vecinos de Corrientes, o del Paraguay y
del Brasil. De un modo muy especial quisiera saludar a los que están más cerca de
Jesús, porque hay un dolor en sus vidas o palpan más de cerca la pobreza, la carencia de
trabajo, la enfermedad o la injusticia.
También
quisiera transmitir mis felicitaciones a todas las instituciones de nuestra Provincia, a
las autoridades provinciales y comunales, a las reparticiones nacionales, y a todos los
que prestan un servicio a la sociedad.
Dios quiera
que el amor y la verdad de Jesucristo nos ayuden a transitar cada día por senderos de
verdad y de amor. Que cada día sea Navidad en nuestra vida. Es la mejor bendición que
podemos recibir del Dios que se hace Niño por nosotros.
Mons. Alfonso
Delgado, obispo de Posadas
Este
documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº
2196, del 20 de enero
de 1999
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