|
PARA PREPARAR
LA VIGILIA DE PENTECOSTÉS
Y CORPUS CHRISTI
Mensaje de monseñor Rubén Frassia, obispo de Avellaneda-Lanús a los
fieles de la diócesis
(29 de abril de 2005)
A los queridos fieles de nuestra diócesis
El Espíritu Santo
nos ha regalado al nuevo sucesor de Pedro, el Santo Padre Benedicto XVI. Los que
tenemos fe, sabemos que éste es el elegido para guiarnos en este inicio de
tercer milenio. La fe nos hace descubrir en las mediaciones su voluntad. Y el
Vicario de Cristo, el Papa, es querido por Dios.
En este tiempo tan
especial nosotros queremos profundizar el espíritu del mandato misionero: “vayan
por todas partes y evangelicen”, anuncien con fuerza y entusiasmo que
Jesucristo es el Señor. La fuerza de la convicción nos lleva al compromiso de la
misión. Es allí donde se encuentra la fuerza y el sentido de la propia
respuesta. Quien obra convencido comunica la verdad, de la cual no es
propietario sino testigo. Seamos testigos de que el mundo, no tiene sentido sino
se abre a Dios, “fuente y razón de toda justicia”, como dice el preámbulo de
nuestra Constitución.
Como Iglesia
Diocesana, tenemos dos actividades principales, que lejos de apartarnos de la
Misión, nos ayudan a corroborar y a expresar esta misma realidad evangelizadora.
La primera es el
encuentro de la Vigilia de Pentecostés. Juntos queremos esperar la venida
del Espíritu Santo. ¿Quiénes son convocados? Todos, especialmente los jóvenes.
El sábado 14 de mayo a las 19,30 hrs. iniciaremos esta vigilia en el Colegio
“Inmaculada Concepción”, en Hipólito Irigoyen al 4300, Lanús. Es muy importante
que nos encontremos todos, para hacer realidad aquello de ser un solo corazón y
una sola alma.
La segunda es la
Solemnidad de Corpus Christi, el sábado 28 de mayo a las 15,30 hrs., lugar a
confirmar. Queremos adorar al Señor y expresar en este Año Eucarístico, la
presencia real de Nuestro Señor. Venimos como pueblo suyo a adorarlo. La madurez
de un pueblo se expresa en la capacidad de adoración, reconocimiento, gratitud,
reconciliación, alegría, caridad y alabanza. Todas las parroquias y capillas de
nuestra Diócesis tienen que estar presentes. Es un único acto diocesano; ésta es
la misa que ofrecemos como Diócesis, no habrá misas después en ningún lado. No
podemos ignorar esta convocatoria que El nos hace.
El Señor, que está
presente en la Iglesia y en el mundo, tiene algo que decirnos. Nosotros debemos
escucharlo y nosotros debemos anunciarlo. No cierres tu boca, ni tu corazón ya
que existimos por El, para El y con El.
Nuestra Señora de
la Asunción nos acompañe, y Santa Teresa nos ayude a tener pasión por nuestra
amada Iglesia.
Avellaneda, 29 de abril de 2005
Mons. Rubén Oscar Frassia,
obispo de
Avellaneda-Lanús.
(Se debe leer en
todas las misas del sábado y domingo 7-8 de mayo. Lo mismo en todos los Colegios
Religiosos y Parroquiales, motivando la participación) |