EN EL
25° ANIVERSARIO DE JUAN PABLO II
Mensaje de Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo de Resistencia
Al Clero, a todo el Pueblo de Dios de la Arquidiócesis, y a todos los
hombres de buena voluntad.
Al
cumplirse el 25° Aniversario del Papa Juan Pablo II, invito a todos los
fieles cristianos a unirse en oración de acción de gracias y de súplica a
Dios Nuestro Padre.
Esta
oración, que hacemos también todos los Domingos durante la celebración de
la Santa Misa, quiere ser como un eco de aquella oración que la Iglesia de
Jerusalén hizo por el apóstol Simón Pedro: “Mientras Pedro estaba bajo
custodia en la prisión, la Iglesia no cesaba de orar a Dios por él”
(Hechos 12,5). Incluso quiere ser como un eco de la oración que el
mismo Jesús antes de padecer hizo por su apóstol: “Yo he rogado por ti,
para que no te falte la fe” (Lucas 22,32).
En Juan
Pablo II los cristianos reconocemos al sucesor del Apóstol Simón Pedro, a
quien Jesús apodó “Cefas”, que traducido significa piedra o roca (Jn
1,42), en vista de la misión que un día le encomendaría de ser la roca
visible sobre la que edificaría su Iglesia (Mt 16,18), siendo siempre
Jesucristo la verdadera Piedra fundamental (Mt 21,42).
El
reconocimiento que nosotros los cristianos actuales hacemos de este
ministerio “petrino” encomendado por Jesús a Simón, se empalma con el
reconocimiento del mismo que hacían los primeros cristianos llamándolo con
la palabra aramea “Cefas”, incluso en las comunidades cristianas de la
gentilidad (1 Co 1,12; 3,22; 9,5; 15,5; Ga 1,18; 2,9.11.14).
En virtud
de la oración que Jesús hizo por Simón y de la encomienda que le dio de
ser piedra visible de la Iglesia, reconocemos que el apóstol Pedro y sus
sucesores, aún permaneciendo hombres frágiles, son maestros de la fe que
no pueden fallar cuando actúan en calidad de tales.
Igualmente, reconocemos que al apóstol Simón Pedro y a sus sucesores Jesús
les encomendó de manera muy singular el ministerio de servir a la unidad
de la Iglesia, siendo el pastor visible universal: “Apacienta mis
corderos... Apacienta mis ovejas...” (Jn 22,15-22).
Para que
el Señor fortalezca en su misión al Papa Juan Pablo II y lo sostenga
siempre para cumplir su voluntad, exhorto a todos los cristianos a elevar
sus súplicas al Señor, y a alegrarse en Él por el pontificado
extraordinario y fecundo que le ha concedido
Los
argentinos, por nuestra parte, hemos de recordar la deuda de infinita
gratitud que tenemos con el Papa Juan Pablo II porque, a los pocos días de
su elección como Romano Pontífice, su oportuna intervención nos libró de
una guerra atroz con la república hermana de Chile y de las terribles
consecuencias de la misma. No podemos imaginar hoy la hipoteca espiritual
y material que esa guerra habría constituido para nuestra vida como
Nación. Esto constituye un motivo no menor para que los cristianos y todos
los hombres de buena voluntad nos asociemos en la oración, y renovemos hoy
nuestro compromiso de construir una Patria de hermanos.
Con el fin de orar a Dios Nuestro Señor en acción de gracias por el
pontificado de Juan Pablo II y por todas sus necesidades e intenciones,
presidiré la Santa Misa en la Catedral de Resistencia el jueves 16 de
octubre, a las 20, a la cual invito a todos.
La
celebración oficial de la Arquidiócesis, cuya organización fue encomendada
a la Junta Arquidiocesana de Laicos, se realizará el próximo sábado 18 de
octubre, desde las 15 hs, concluyendo con la Santa Misa, a las 20, que
presidiré, y a la que también invito a todos.
La
comunidad parroquial de Margarita Belén y los Padres Redentoristas de
Nuestra Señora de la Asunción, con el beneplácito de la Intendencia de
Resistencia, han resuelto la feliz iniciativa de erigir un monumento en
honor de Juan Pablo II, el jueves 16, a las 18, en la avenida Sarmiento y
calle Alice Lesaige (frente a Radio Nacional), que tendré el gusto de
inaugurar.
Los saludo
a todos con paterno afecto y ruego al Señor los bendiga abundantemente.
Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo de Resistencia
En la sede arzobispal, el 14 de octubre de 2003. |