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COMPARTIR LOS DONES DE DIOS (4)
Mensaje
dominical
de
Mons. Carmelo Giaquinta, arzobispo
de Resistencia
14 de noviembre
de
2004
- Trigésimo tercer domingo durante el año
I. “LA IGLESIA NECESITA TU AYUDA”
1. El sostenimiento de la obra evangelizadora es uno de los
temas tabú del cual casi nunca se catequiza en la Iglesia Católica de
la Argentina, si bien la situación ha ido cambiando en los últimos
años. La carta pastoral “Compartir la multiforme gracia de Dios”
(1998) ha sido un paso importante. Lo mismo que el Plan “Compartir”,
en cuya elaboración tuvo que ver un grupo de cristianos chaqueños.
2. Por ello, como expliqué hace cuatro domingos, los Obispos
nos proponemos realizar una Jornada de reflexión sobre el
sostenimiento de la obra evangelizadora de la Iglesia, bajo el lema
“La Iglesia necesita tu ayuda”, que tendrá lugar el segundo domingo de
Adviento (4-5 diciembre). No se trata de una colecta extraordinaria,
sino de una Jornada de reflexión sobre este tema en todas las
parroquias. Sin descartar ningún ámbito, esta vez hemos pensado
hacerla con los fieles que participan de la Eucaristía dominical,
dejando a la iniciativa de cada Obispo extenderla a otros ambientes.
3. A mi me pareció útil ampliarla a través de mi mensaje
dominical. Por eso comencé esta serie de Mensajes que llevan por
nombre “Compartir los dones de Dios”. Y además le sugerí al Equipo
Arquidiocesano Compartir y al Consejo Arquidiocesano de Asuntos
Económicos organizar algunas reuniones zonales a donde concurran los
miembros de los Consejos Parroquiales, para interiorizarlos del
sentido de esta Jornada. Para la preparación de la misma me parece
conveniente anticipar la publicación de la carta que los Obispos
dirigimos a cada uno de los católicos.
II. LA CARTA DE LOS OBISPOS
“Querido hermano/ hermana:
“En estos días intensos de Adviento, nos preparamos con fe y esperanza
para celebrar el nacimiento del Salvador. Como Obispos de la Argentina
te escribimos esta carta, para compartir la alegría de ser Iglesia
evangelizadora, llamada a proclamar la Buena Noticia, y a procurar que
Jesús siga naciendo en el corazón de todos.
“Mucho se hace
en favor de la evangelización. Es verdad. Pero, ¡cuánto más se haría
si cada uno en su interior tomara conciencia y creciera en su
compromiso de sostenerla con su trabajo y su aporte económico.
“Este es un tema
que generalmente nos cuesta tratar, pero que no podemos dejar de lado,
porque todos somos Iglesia y todos somos responsables del
sostenimiento de su obra evangelizadora.
“A nadie escapa
el hambre de Dios que sufre nuestro pueblo, necesitado de una
evangelización más intensa, y la ayuda solidaria que esperan tantos
hermanos nuestros marginados y excluidos. Sin embargo, no siempre
somos conscientes de que esta situación nos compromete a todos, y que
aguarda también una respuesta tuya.
“Existe una forma de pensar y de hablar sobre este tema que fomenta
una actitud pasiva: “a la Iglesia la sostiene el Estado”, “... a los
curas les paga un sueldo el gobierno o el obispado”, “... hay grandes
tesoros en el Vaticano”. Así, subsiste la falsa creencia de que “la
Iglesia tiene mucha plata”, y que no necesita de tu aporte. Y la
verdad es muy otra: muchos sacerdotes, religiosos, religiosas y
laicos, además de sus tareas de evangelización, promoción y caridad,
deben dedicar parte importante de su esfuerzo a conseguir los recursos
económicos necesarios para la vida de sus parroquias y capillas.
Muchas son también las obras que quedan sin terminar o sin realizar.
“Algunos se incomodan cuando escuchan hablar de este tema. Pero como
Obispos no podemos dejar de hacerlo. Por eso te invitamos a una
sincera reflexión sobre lo que estás haciendo para sostener tu
comunidad.
“Con este propósito queremos llegar a cada fiel católico en este
domingo de Adviento, y así provocar la reflexión y el diálogo sobre
esta responsabilidad de nuestra vida cristiana. Y lo hacemos con
verdad y transparencia. Sin miedos ni dobles intenciones.
“TE INVITAMOS A QUE TE PREGUNTES:
-
¿qué
lugar ocupa la fe en mi vida?
-
¿cómo
la expreso en obras concretas?
-
¿de qué modo contribuyo a que el Evangelio sea anunciado?
“El lema elegido: “La Iglesia necesita tu ayuda”, expresa la idea que
queremos proponer para que cada uno piense y comprenda que no puede
dejar el tema a otros. ES TUYO. Es de todos.
“No se trata de ofrecer algo como limosna, que para algunos es dar
aquello que sobra o que no cuesta. Pensamos más bien en el esfuerzo
que debemos hacer por los ideales y valores que realmente importan. Si
el Evangelio puede transformar el mundo, necesitamos multiplicar con
creatividad y audacia las formas de anunciarlo para que sea conocido y
vivido.
“No ignoramos la realidad en la que vivimos, cargada no sólo de
carencias materiales, sino también de carencias espirituales que
provocan una profunda crisis de valores. Por eso nos urge trabajar
juntos para que el Evangelio no quede guardado entre los que ya lo
conocen; ni quede escaso de frutos, cuando hay tanta necesidad de
justicia, de respeto, de amor solidario y de paz.
“No te pedimos que sólo hoy pienses en tu ofrenda para la colecta. Más
bien queremos que a partir de hoy tengas la convicción que, sin tu
apoyo, hay cosas que no van a darse en la comunidad en la que
alimentas tu vida religiosa, ni en otras quizás más necesitadas de
ayuda.
“Más aún, piensa cómo vas a expresar tu compromiso el domingo que
viene y los que vendrán; como también en otras formas de ayuda.
Recuerda: “Dios ama al que da con alegría” (2 Cor.9,7). Y si
necesitas ser informado, sobre cuánto recibe y en qué gasta la
Iglesia, no dejes de tomar la iniciativa y preguntar. Las diócesis y
parroquias están ofreciendo un material que puede ser de tu interés,
para completar aquella carta pastoral de los Obispos: “Compartir la
multiforme gracia de Dios”(1998).
“Rogamos que te dejes cuestionar por las preguntas que seguramente
surgen de este planteo. No te quedes indiferente frente a esta
invitación de los Obispos de la Iglesia en la Argentina. La Palabra de
Dios nos interpela: “La multitud de los creyentes tenía un solo
corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios,
sino que todo era común entre ellos” (Hch. 4, 32).
“Una vez más esperamos que en esta Navidad, Jesús el Salvador nacido
de María, te regale un corazón abierto para recibirlo”.
Mons. Carmelo Giaquinta,
arzobispo de Resistencia |