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LA NAVIDAD ES LO
QUE ESTABA
ESPERANDO LA HISTORIA
Mensaje de
Navidad del arzobispo de Paraná,
monseñor Estanislao Esteban Karlic
¡Feliz
Navidad para todos! Hacemos esta fiesta del alma, esta fiesta de los hombres, porque es la
fiesta de Dios.
¿Qué es
entonces la Navidad? Es la memoria, el recuerdo del nacimiento de Jesús. Hace 2.000 años
nacía Él, allá en Belén, para emprender el camino de nuestra salvación. Hacemos esta
memoria con toda la fuerza de nuestro espíritu para que, con la certeza de su nacimiento,
descubramos que Él nos sigue acompañando y nos hace la promesa de su venida gloriosa al
fin de los tiempos para recoger los méritos de todos los hombres, de todos los habitantes
de todos los siglos. Porque el Señor empezó su obra con el amor que llenó el centro de
la historia con la maravilla de su Encarnación redentora, no quiere hacer otra cosa que
acompañarnos en una historia de gracia, de verdad, de amor y de paz.
¿Qué es
entonces la Navidad? Es la fiesta del amor de Dios, para que sea la fiesta del amor de los
hombres entre sí. ¡La fiesta de la familia! De esa maravilla creada por Dios para que en
la familia aparezca de una manera especial la intimidad gloriosa del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo (que es el amor que procede de ellos). La Navidad es la fiesta de la
alegría y de la paz no solo en las familias, sino que también es la fiesta de la paz en
la sociedad, en el encuentro de todos los hombres en las naciones y en el mundo entero.
Así la soñamos. Así la debemos celebrar. Con este contenido nosotros debemos llenarnos
para poder ser después constructores de la paz.
La Navidad es
la venida del Hijo de Dios. Es la Encarnación del Hijo eterno del Padre. Es la llegada de
su amor redentor para que todos nosotros, renovados como personas, seamos capaces de
renovar la sociedad y manejar el mundo para el bien de todos. La Navidad es lo que estaba
esperando la historia, es lo que acaba la obra de Dios entre nosotros. Los pueblos estaban
esperando a este Salvador para que empezara una profunda y verdadera historia de justicia
y de paz.
Celebramos la
fiesta como don de Dios. Celebramos la fiesta como un regalo que nos hace a nosotros más
responsables de nuestra vida y del mundo entero. Dios nos recrea. Dios nos salva, nos dice
la Navidad. Recibimos este mensaje contemplando a Jesús junto a la Virgen, junto a San
José. Celebremos así nosotros también la Navidad. La Virgen nos acompaña, nos
acompañan los santos, nos acompañan los ángeles. Así vivamos la verdad del Espíritu
de la Navidad en este mundo tan lleno de pecado, pero siempre llamado, reclamado a la
esperanza.
¡Feliz
Navidad para todos!
Mons.
Estanislao Esteban Karlic,
arzobispo de Paraná
Este
documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº 2196, del 20 de enero de
1999 |