Comunicado
del
obispo de
San Luis, monseñor Jorge Luis Lona
4 de
noviembre de 2002
En el día de hoy, el periódico Diario de la República ha publicado en
forma extremadamente sensacionalista, las declaraciones de una persona
de 32 años, que acusa a varios sacerdotes de la diócesis, y a dos
obispos, de la realización, solicitación o complicidad con delitos
sexuales realizados hace quince años.
Esta misma persona incurrió en notables falsedades al
transcribir su diálogo con el Dr. Marcelo Shortrede, que representó al
obispado de San Luis en la entrevista que el denunciante pidió
expresamente.
Dado que el denunciante reconoció su carencia de
recursos, parece evidente que alguien le proveyó los fondos para su
traslado en avión desde Buenos Aires a San Luis, su estadía en un
hotel céntrico de esta ciudad, y todos los gastos y retribuciones que
le sean necesarios.
Por lo anterior y en virtud de muy numerosos
antecedentes, nos parece obvio que las declaraciones de este equívoco
personaje –y las de quienes puedan aparecer en el futuro– forman
parte de una campaña de desprestigio de la Iglesia Católica de San
Luis, orquestada por el Dr. Alberto Rodríguez Saa. Cuenta para ello
con toda una gama de medios de comunicación social de la provincia,
sometidos a su influencia directa o indirecta.
Dado el conocido estilo del Dr. Alberto Rodríguez Saa
en materia de campañas de enlodamiento mediático, no dudamos que este
ataque estará seguido por otros.
Como en ocasiones anteriores, nos preguntamos: ¿Esta
campaña refleja también la intencionalidad del candidato a la
presidencia de la Nación, Dr. Adolfo Rodríguez Saa, respecto de la
Iglesia Católica? ¿El actual gobierno de la provincia de San Luis,
participa o participará en esta campaña de enlodamiento y
desprestigio?
Confiamos todavía en que –de producirse denuncias
concretas– el Poder Judicial de la provincia de San Luis actuará en
todos los casos con la equidad e imparcialidad que corresponda a los
magistrados verdaderamente dignos de ese nombre.
Pedimos al pueblo creyente de San Luis que soporte con
paciencia y caridad estos ataques sobre los cuales ya nos previno el
Señor. Él nos dará la fortaleza y la capacidad de defensa de la
Verdad, que en su designio de amor nos envía siempre con el Espíritu
Santo.
En este mes en que nos preparamos para renovar el 8 de
diciembre, en su trigésimo aniversario, la consagración del pueblo de
San Luis a la Santísima Virgen en la protección de nuestra Madre,
perenne Auxilio de los Cristianos.
San Luis, 4 de noviembre de 2002.
Mons. Jorge Luis lona,
obispo de San Luis