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UN
AGRAVIO A LA IGLESIA CATÓLICA
El Gobierno Provincial ha querido expresar
su voluntad de agraviar a la Iglesia,
agraviando a los religiosos Terciarios Capuchinos de la Colonia Hogar.
Los religiosos Terciarios Capuchinos (Amigonianos), han estado
sirviendo durante veinte años, con la más generosa entrega, a uno de
los sectores más necesitados de apoyo y protección del pueblo de San
Luis: los adolescentes y jóvenes en situación de riesgo, muchas veces
ya caídos en el delito o en hechos de violencia.
Con amor cristiano,
han recibido a esos jóvenes en peligro, para acompañarlos y guiarlos
por un camino nuevo, de conversión a Dios y a los valores que
enaltecen y dan sentido a la vida. Al mismo tiempo, con paciencia y
comprensión, los han ayudado a reconstituir sus lazos familiares y a
ser capaces de reintegrarse a la sociedad, completando sus estudios y
capacitación laboral.
Durante veinte
años, ese esfuerzo de todos los días –realizado en condiciones
austeras y permanentemente evaluado por los poderes Ejecutivo y
Judicial– fue el orgullo del pueblo y Gobierno de San Luis. Hace
veinte días, de manera sorpresiva y después de una breve pero intensa
campaña de difamación realizada por funcionarios, el Convenio que los
vinculaba al Gobierno Provincial fue rescindido.
Inmediatamente
después, se les ofreció oficialmente continuar con sus tareas,
elaborando un nuevo convenio que les permitiera incluso ampliar sus
actividades. Se les transmitieron verbalmente expresiones de
valoración, y dentro de ese sorpresivo cambio de actitud, el religioso
a cargo de la dirección del Hogar mantuvo una prolongada entrevista
con el Gobernador de la Provincia y dos de sus Ministros.
Pero hace dos días,
en forma enteramente sorpresiva, el Gobierno Provincial ha pasado de
la rescisión del Convenio a su denuncia por incumplimiento. Con
fundamentos falsos y difamatorios, ha resuelto la intervención de la
Colonia Hogar, y ha conminado a los religiosos Amigonianos a
abandonarla en un plazo de cuarenta y ocho horas.
Después de veinte
años de trabajo desinteresado por San Luis, se los expulsa en dos
días.
¿Qué significa todo
esto? Ante todo, una injusta y dolorosa voluntad de agravio hacia los
religiosos Terciarios Capuchinos Amigonianos. Pero ellos son parte de
la Iglesia Católica. Por eso, entendemos que con esta medida, el
Gobierno de la Provincia de San Luis ha querido expresar su voluntad
de agraviar a la Iglesia entera.
San Luis, 7 de febrero de 2004.
Mons. Jorge Luis Lona, obispo de San Luis |