Mensaje de monseñor Jorge Luis, Lona, obispo de San Luis
al inicio del Mes dedicado a la Virgen María
5 de noviembre de 2004
Domingo 7 de noviembre se inicia el Mes de María.
Al ser Domingo el día 7, la conmemoración de María,
Madre y Medianera de la Gracia quedará asumida por la liturgia
dominical, en el día del Señor en que la Madre está totalmente unida a
su divino Hijo.
Nuestro Pontífice Juan Pablo II lo ha dicho en su
gran encíclica mariana Redemptoris Mater: "La maternidad divina de
María ha sido comprendida y vivida particularmente por el pueblo
cristiano en el sagrado banquete –celebración litúrgica del misterio
de la redención- en el cual Cristo, su verdadero cuerpo nacido de
María Virgen, se hace presente.
Con razón la piedad del pueblo cristiano ha visto
siempre un profundo vínculo entre la devoción a la Santísima Virgen y
el culto a la Eucaristía; es un hecho de relieve en la liturgia tanto
occidental como oriental, en la tradición de las familias religiosas,
en la espiritualidad de los movimientos contemporáneos incluso los
juveniles, en la pastoral de los santuarios marianos. María guía a los
fieles a la Eucaristía." (N° 44)
De tal manera, el mes de María debe prepararnos
para vivir el Año de la Eucaristía junto a ella, en el gran encuentro
del 8 de Diciembre, en la Plaza del Jubileo. Le diremos a nuestra
Madre:
"María Inmaculada, en el Pan de Vida danos a
Jesús."
Y con la consigna: "Por la Inmaculada, a la
Eucaristía", realizaremos nuestro gran acto de fe en que el poder del
amor de Dios transforma nuestras vidas según el modelo de la humilde
servidora, Madre y Mediadora de la Gracia, en que confiamos.
San Luis, 5 de noviembre de 2004.
Monseñor Jorge Luis Lona,
obispo de San Luis