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LA AMENAZA DE LA POLÍTICA ANTI-VIDA
EN LA ARGENTINA Y EN SAN LUIS


Comunicado de monseñor Jorge Luis Lona, obispo de San Luis
(22 de junio de 2005)



1. Hace diez años –en su gran Encíclica "El Evangelio de la Vida"– el Papa Juan Pablo  denunciaba proféticamente lo que está ocurriendo hoy en nuestra patria y en nuestra provincia, puestas en esta materia bajo el influjo de los grandes poderes mundiales.

Citaremos solamente algunos pasajes de ese memorable documento:

-“...no pocos poderosos de la tierra... consideran como una pesadilla el crecimiento demográfico actual y temen que los pueblos más prolíferos y mas pobres representen una amenaza para el bienestar y la tranquilidad de sus países. Por consiguiente, prefieren promover e imponer por cualquier medio una masiva planificación de los nacimientos. Las mismas ayudas económicas...se condicionan injustamente a la aceptación de una política antinatalista." (No 16).

-“...estamos en realidad ante una objetiva 'conjura contra la vida’, que ve implicadas incluso a Instituciones internacionales, dedicadas a alentar y programar autenticas campañas de difusión de la anticoncepción, la esterilización y el aborto. Finalmente, no se puede negar que los medios de comunicación social son con frecuencia cómplices de esta conjura, creando en la opinión pública una cultura que presenta el recurso a la anticoncepción, la esterilización, el aborto y la misma eutanasia como un signo de progreso y conquista de libertad, mientras muestran como enemigas de la libertad y del progreso las posiciones incondicionales a favor de la vida."(Nº 17).

-"...el origen de la contradicción entre la solemne afirmación de los derechos del hombre, y su trágica negación en la práctica, está en un concepto de libertad que exalta de modo absoluto al individuo, y no lo dispone a la solidaridad, a la plena acogida y al servicio del otro."

"...cuando la libertad es absolutizada en clave individualista, se vacía de su esencial dimensión relacional y se contradice en su misma vocación y dignidad.

Hay aún un aspecto más profundo que acentuar: la libertad reniega de si misma, se autodestruye y se dispone a la eliminación del otro cuando no reconoce ni respeta su vinculo constitutivo con la verdad. Cada vez que la libertad, queriendo emanciparse de cualquier tradición y autoridad, se cierra a las evidencias primarias de una verdad objetiva y común, fundamento de la vida personal y social, la persona acaba por asumir como única e indiscutible referencia para sus propias decisiones no ya la verdad sobre el bien o el mal, sino sólo su opinión subjetiva y mudable o, incluso, su interés egoísta y su capricho."(Nº 19).

-"Con esta concepción de la libertad, la convivencia social se deteriora profundamente." (No 20).


2. Han pasado diez años, y los propios países opulentos que aún promueven la cultura anti-vida en el resto del mundo, y la practicaron en sí mismos como parte de su opción por el sexo reducido a placer egoísta, están sufriendo una terrible consecuencia: son países envejecidos, donde por la trágica disminución de niños y jóvenes se ha roto la armonía poblacional.

En diciembre de 2004 se realizó en Nueva York una reunión de grandes especialistas en el tema, incluyendo al director de la División Población de las Naciones Unidas, y se llegó a una conclusión que no ha tenido la difusión que merece: la amenaza del siglo XXI es el envejecimiento de la población mundial. En el año 2050, por primera vez en la historia humana, habrá mas personas de más de 60 años que jóvenes de menos de quince años. Del gráfico poblacional de la pirámide se está pasando al de la urna funeraria.


3 La Argentina y San Luis, con vastos territorios para una reducida población, están siguiendo ese camino de decadencia. El problema de la proporción mayoritaria de niños y jóvenes en situación de pobreza, sin alternativas que dignifiquen su vida, quedaría superado de una manera muy simple: que nazcan cada vez menos niños, que haya cada vez menos jóvenes.

En nuestra provincia, se ha dado a conocer un proyecto de ley que apoyaría con todos los recursos públicos necesarios las esterilizaciones quirúrgicas tanto de mujeres como de varones.

La esterilización es el más extremo y absoluto de los métodos anticonceptivos. No es una mutilación del cuerpo solamente. Queda mutilada toda la persona y su proyecto de vida.

Es un método prácticamente irreversible, definitivo. La equívoca indicación de que también se apoyarían las “recanalizaciones” de quienes lo desearan, omite aclarar que sólo en un número ínfimo de casos eso ha sido funcionalmente posible.

Tampoco nos dejemos confundir con los ejemplos de mujeres con un elevadísimo número de hijos. Las experiencias reales indican que la mayoría de las destinatarias de la esterilización femenina son jóvenes con pocos hijos, usualmente bajo el nivel de pobreza. Muy a menudo lo lamentan después, con dolorosas consecuencias psicológicas, pero ya es demasiado tarde.

Es un método vinculado a la injusticia llamada "eugenésica". Pierden la posibilidad de procrear los presuntamente “menos aptos”. También supone una desigualdad para la mujer, pues el varón es mucho más reacio a ser esterilizado.

Por último, debe señalarse que el proyecto provincial no admite la objeción de conciencia por parte de los profesionales de la medicina, obligándolos a practicar la esterilización.

No parece haberse tenido en cuenta que el Código Penal de nuestro país establece una pena de reclusión o prisión de tres a diez años al causante de una lesión que "prive de la capacidad de engendrar o concebir". El médico quedaría obligado a cometer un delito.


4. Los caminos de decadencia se pueden revertir. La inteligencia humana siempre puede volver a aceptar, con humildad, las evidencias que le presenta la realidad de las cosas.

Creemos en la Argentina de la esperanza, del apoyo decidido a la familia matrimonial, para que puedan tener hijos y criarlos y educarlos, como futuro y riqueza inigualable de la Patria.

Dios nos ofrece a todos esa esperanza, nacida de la fe y realizada en el amor.


San Luis, 22 de junio de 2005.
Mons. Jorge Luis Lona, obispo de San Luis



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