SUSCRIPCIONES

Inicio

Nosotros

Noticias

Actualidad

Santa Sede

Iglesia en la Argentina


Documentos


Santoral

Ediciones AICA

 

Copyright © 2006 AICA.
Todos los derechos
reservados.

 

 

 Documentos

 
   

Cuando nos alejamos de la justicia,
perdemos la libertad


Homilía de
monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo auxiliar de Buenos Aires, en la misa por los familiares y víctimas de Cromañón
(Catedral metropolitana,
9 de octubre de 2005)
 

Todavía guardamos en nuestro corazón, en nuestra memoria, imágenes emotivas de la Peregrinación a Luján del sábado y domingo pasados. Tantos abrazos y gestos de cariño que son caricias para el alma y consuelo para el dolor. Tantos Jóvenes pidiendo “Madre, enseñanos a cuidar la vida”.

Esas multitudes de jóvenes peregrinos nos alientan en la esperanza y nos dan ganas de volver a soñar con que un mundo mejor es posible, en el que no todo está perdido. Y así, con este ánimo dispuesto a recuperar nuestros sueños más hondos, escuchamos el mensaje del Evangelio.

Las imágenes que hoy usa Jesús en la parábola nos hablan de los que están invitados a una fiesta de casamiento del hijo de un Rey.

Nos cuenta que los que fueron invitados primero prefirieron seguir en sus cosas, en su mundo. No quisieron reconocer a Jesús como Mesías (figura que expresa el “hijo del Rey”).

La segunda parte de la parábola hace referencia a la salvación ofrecida a los paganos, a todos (salgan a los caminos e inviten a todos).

Dios nos habla de los “últimos tiempos” como tiempos de fiesta numerosa. Todos son llamados al banquete. Un amor grande, que no tiene límites para incluir y abarcar en un abrazo a todos. Está en nosotros la respuesta de sí o no, de querer entrar o no.

Pero el Reino futuro no será sólo para más adelante. Es para construir hoy, para adelantarlo hoy.

Cuantos más hermanos participen en el mundo de la fiesta de la vida, más cerca de nosotros está el Reino de Dios. En la fiesta de Cristo Rey, el Reino de Dios se describe como Reino de paz, de justicia, de libertad, de amor. En la medida en que estos valores fundamentales están afianzados en la sociedad, más cerca está el Reino de Dios, más cerca estamos de experimentar la fiesta de la vida.

Cuando nos alejamos de la paz, la justicia, la verdad, perdemos la libertad y no encontramos el amor. Entonces se van cerrando las puertas de la sala del banquete excluyendo y discriminando.

Hace poco tuve la ocasión de celebrar Misa con argentinos residentes en Alemania. Les conté que una noche vi en el barrio de Belgrano a una mamá jovencita con sus tres hijos –dos nenas y un varón de entre 6 y 10 años– subiendo barranca arriba un carro cargado de papeles y cartones: ella tiraba para adelante, los nenes empujaban con fuerza desde atrás. Pensé con dolor: no hay igualdad de oportunidades; no todos somos iguales ante la ley; no todos somos iguales ante el futuro.

Y repito: el futuro del Reino de Dios no es sólo para más adelante. Es para construir hoy, para adelantar hoy. Y esta imagen de esta mamá con sus hijos empujando un carro no son la imagen del Reino de Dios adelantado. Son un presente que huye hacia adelante que no es lo mismo.

Estamos hoy también compartiendo esta Misa con familiares de los 16 chicos que perdieron sus jóvenes vidas en el incendio de la discoteca Kheyvis un 20 de diciembre de hace casi 12 años. Sus emociones, sus ausencias no nos son ajenas. Sientan ustedes hoy nuestro abrazo espiritual y sincero.

A los pocos días del 30 de diciembre que enlutó a nuestra ciudad y nuestro país, escuché una canción que expresaba muchos sentimientos: “Con las alas del alma desplegadas al viento / ante cada noticia de estupor, de injusticia / me desangro por dentro y me duele la gente / su dolor, sus heridas, porque así solamente interpreto la vida”. (Eladia Blázquez)

Una vida que tenemos que cuidar juntos. Muchos en Luján se comprometieron en este camino. Pidamos que todos en nuestra Patria asumamos ese cuidado. Cuanta mayor responsabilidad, más energía hay que dedicar.

Recemos por quienes surjan electos legisladores en las próximas elecciones, para que no claudiquen en la búsqueda del bien común.

Que la búsqueda de la verdad y la justicia abra las puertas al banquete de la vida a tantos hermanos nuestros excluidos.

Rezamos también por el Congreso de Laicos que durante este fin de semana ha convocado a hombres y mujeres de diversos lugares del país “Hacia la Argentina del Bicentenario”.

Algo nuevo es posible. Dios vuelve a invitarnos a su Reino. Su amor es eterno.


Mons. Jorge Eduardo Lozano,
obispo auxiliar de Buenos Aires


Agencia Informativa Católica Argentina
Bolívar 218, 3er. piso, 1066 Buenos Aires,
Tel. (011) 4343-4397 (líneas rotativas) - Fax: (011) 4334-4202
E-mail: info@aica.org - Sitio en Internet http:// www.aica.org
Copyright © 1996 / 2006 AICA. Todos los derechos reservados.