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DIA DEL NIÑO POR NACER
Mensaje del obispo de San Carlos de Bariloche, Mons. Fernando Carlos
Maletti
25 de marzo de 2004
¡Sí a la Vida, desde su concepción hasta su plenitud!
Me dirijo a todas las personas de
buena
voluntad,
sacerdotes,
religiosos,
religiosas,
agentes
de Pastoral y fieles. También saludo a quienes no comparten nuestra
fe
o no son creyentes.
1. En esa jornada tan especial me uno a todos los que celebran la
vida como lo que es: participación de la vida de Dios que es quien la
anima y la habita. La vida humana es “misterio”, es decir, espacio sagrado
de encuentro con el Dios de la Vida, por eso merece respeto, protección y
una actitud de contemplativa admiración.
2.
La Vida del ser humano comienza con la concepción. Por tanto no hay
derecho a anularla. No somos dueños de la vida ajena aunque la tengamos en
gestación. La Vida no es “propiedad privada”, es don de Dios.
3.
La Vida necesita condiciones favorables para desarrollar todas las
capacidades y potencialidades que la persona humana encierra. Esas
condiciones son: Protección, seguridad,
educación,
salud, familia, amor,
contención, entrega, donación, responsabilidad paternal y maternal.
4. La mejor opción que podemos hacer es la “opción por la vida”.
Opción por la vida es:
a)
Defender los derechos de los niños por nacer.
b)
Trabajar por la dignidad de nuestros niños
c)
Brindar oportunidades para que los adolescentes y jóvenes se desarrollen,
sin esclavitudes que los aten.
d)
Asegurar el Trabajo digno de los hombres y mujeres adultos.
e) No
abandonar a nuestros mayores.
5. El mensaje de Jesús es el “Evangelio de la vida”. De un modo
particular cuando la persona no se puede defender y está necesitada, y
cuando sólo cuenta con nosotros para sobrevivir y desarrollarse.
6. ¡Qué importante es cuidar, contener y acompañar a las madres, en
especial a las adolescentes o las más jóvenes y desamparadas! Estar a
favor de la vida significa, entre otras cosas, denunciar las situaciones
que atentan contra el desarrollo de la vida.
7.
Nunca es tiempo perdido luchar a favor de una educación en el Amor, en los
valores de la familia y el matrimonio, la paternidad y maternidad
responsable. Esta es la mejor educación (desde la vida) que pueden
recibir
nuestros niños y adolescentes.
“He venido para que tengan vida y la tengan en plenitud” (Jesús)
Hagamos realidad este mensaje del Señor.
Mons. Fernando Carlos Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche. |