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CENTRO DIOCESANO DE FORMACIÓN PASTORAL
Palabras de monseñor
Fernando Carlos Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche en la inauguración
del Centro Diocesano de Formación Pastoral"
(4 de mayo de 2005)
Queridos hermanos y hermanas:
Hoy ha llegado una tarde más
que deseada y soñada. Inauguramos el “Centro Diocesano de Formación Pastoral”.
El Consejo Pastoral
Diocesano, me ha dado el animo y la posibilidad de una decisión que es historia
para nuestra Iglesia Particular de San Carlos de Bariloche, Esto es más que algo
nuevo, se trata como Diócesis de asumir la formación de nuestros animadores de
la actividad Pastoral, de crear y reforzar la ministerialidad y de capacitarnos
para fortalecer la acción de las áreas Pastorales Diocesanas, en las Parroquias
y comunidades.
En la primera lectura (1 Pe
3, 15-16) el apóstol de la Fe nos habla de “dar razón de nuestra Esperanza”, es
decir, fundamentar en la mente, el corazón y la acción, lo que nos dice Jesús.
En el Evangelio, vemos al
Señor usando las parábolas para que la gente entienda y reciba con adaptación a
la realidad el mensaje claro, sencillo y profundo del Reino; y también, como
ayer a sus amigos, hoy a nosotros, ahondando en privado todo aquello que hemos
de conocer para vivir y compartir en libertad su verdad que no se impone, sino
que se propone.
Se nos dice en la Exhortación
Post-Sinodal de Viedma (1985): “La Vida Cristiana en fundamentalmente alegre y
esperanzada. Es la alegría de un hallazgo. Es la Esperanza, activa y
dinamizadora, de que todo puede ir mejor en la historia humana de todos los
días, hasta llegar a la meta, que es la plenitud del gozo en el Reino de los
cielos…” (Nº1, 10).
Aquí, lo más importante será
que más que por aprender en el sentido escolar, venimos a experimentar, para
testimoniar. No se trata de un Centro de formación en el sentido académico de la
palabra, se trata de creerle a Jesús que, a través de quienes he designado para
animar las jornadas, nos dice a todos y a cada uno: “Ven y lo verás…”.
El “Centro Diocesano de
formación Pastoral”, capacite a muchos para que “después de contemplar el
misterio de la Trinidad y hacer memoria de sus exigencias para nuestras vidas,
pidamos al Espíritu que podamos reconocer siempre la verdad con humildad. Así
llevaremos adelante con convicción y ardor la profunda renovación pastoral que
requiere la Nueva Evangelización de nuestra Patria” (N.M.A, 68), y anhela la
gente de nuestras ciudades, pueblos y parajes de los cinco departamentos
rionegrinos de esta querida Diócesis Barilochense.
Este “Centro”, desea ofrecer
itinerarios de formación sistemática para los agentes de pastoral diocesanos.
Esto que se ha planteado desde hace mucho tiempo.
Este “Centro”, tiene el
objetivo y la Misión de diseñar y ofrecer diferentes instancias de capacitación
y formación en la Fe para los agentes pastorales de toda la Diócesis. Deseo
también motivar a todas las comunidades que ya tienen sus espacios de formación
a profundizarlos y a quienes no las tienen a crearlas paso a paso. Las tres
prioridades pastorales de la Diócesis (Pastoral del 1er Anuncio, Pastoral Social
y Pastoral Familiar), así lo requieren.
Este “Centro”, de la Diócesis
pretende implementar en nosotros una formación con una visión pastoral, a partir
de la realidad que vivimos, en un estilo participativo, que ayude a muchos a
fundamentar y fortalecer la vocación específica, y a crecer en le compromiso de
la construcción del Reino.
Hoy, 4 de Mayo de 2005, se
implementa la primera etapa proyectada para este “Centro Diocesano de Formación
Pastoral”: el Curso de formación para agentes pastorales; que este paso haga
base firme para los siguientes: la articulación con las Áreas Pastorales
Diocesanas, los Cursos de formación específicos, y la formación para diferentes
ministerios.
Gracias a todos los que hace
tiempo vienen madurando, junto a este Obispo, la idea que iniciamos.
En el comienzo del
Pontificado dialogante de Benedicto XVI, y con la marca misionera que nos dejó
el recordado Juan Pablo II, iniciamos esta experiencia de testigos que anhelan
transmitir los que han “visto y oído”.
En las manos de la Virgen de
las Nieves, dejamos este nuevo nacimiento en la Diócesis, e invocando al
Espíritu santo, al comenzar la Novena de Pentecostés, imploraron la Luz, la
Vida, la Verdad y el Amor.
Mons.
Fernando Carlos Maletti,
Obispo de San Carlos de Bariloche
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