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Comunicado de Prensa del
Obispado Castrense
Comunicado de prensa del Obispo Castrense,
monseñor Norberto Eugenio Martina, ante las próximas elecciones nacionales, dado a
conocer el 4 de octubre de 1999
Como obispo castrense de la Argentina, y bajo la inmensa responsabilidad moral que
significa ser pastor de una importante grey distribuida a lo largo de todo el territorio
nacional, no puedo, no debo, ni quiero, callar la doctrina de Cristo y de su Iglesia
respecto a elementales y constitutivos valores morales para toda Sociedad que se precie de
tal.
Próximos a elegir a las nuevas autoridades que regirán los destinos de nuestra Nación,
plenamente conciente que estas no tienen otro mandato que el de promover el Bien Común
temporal, tanto espiritual como material, me sumo a la voz y honda preocupación de tantos
hermanos en el Episcopado, que perciben la tremenda frivolidad con la cual ciertos
candidatos, posturas, e injustificables evasivas omiten la sacralidad de la vida humana
desde el inicio de su concepción hasta la muerte, y otros temas de vital importancia.
En espera de tan significativas definiciones, nos ha complacido recibir del Dr. Carlos
Federico Ruckauf su solemne compromiso de continuar trabajando en el respeto de la vida
desde su concepción, en la defensa de la familia, y en la custodia de la educación tal
como se expresa en la Ley Federal. Extrañamente hasta ahora, ningún otro candidato se ha
comprometido ni ha presentado documento alguno donde demuestre su adhesión a los valores
cristianos.
Ningún cristiano ni hombre de buena voluntad puede caer en la tentación de minimizar
este tema, dejándolo al ámbito de la opinión subjetiva, y olvidar lo que con meridiana
claridad señala el Catecimos de la Iglesia Católica: "El derecho inalienable de
todo individuo humano inocente a la vida contituye un elemente constitutivo de la sociedad
civil y legislación" (Nº 2273).
Pesa gravemente sobre la conciencia de todo cristiano optar por la irrestricta defensa de
la vida y de las leyes que la apoyan, y exigir a quienes pretenden conducir el futuro del
a gran familia argentina definiciones claras, inequívocas y precisas. Sólo así se
podrán edificarse una verdadera Patria de hermanos.
Invocamos la protección de Nuestra Señora de Luján, Madre de los argentinos, para que a
todos nos ilumine para no confundir opciones políticas opinables con principios morales
indeclinables.
Mons. Norberto E. Martina, obispo castrense
Este
documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº
2234, del 13 de octubre de 1999
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