Documentos  
 

EL ESPÍRITU SANTO LES ENSEÑARÁ TODO


Mensaje de Pentecostés de Mons. Baldomero Carlos Martini, obispo de San Francisco,
8 de junio de 2003


Queridos Hermanos: los invito a subir de la mano de María, la Madre del Señor y Madre de la Iglesia,  al Cenáculo, para vivir la gracia de un nuevo Pentecostés.

Hoy como Iglesia  celebramos la Plenitud de la Pascua  con la venida del Espíritu Santo.

Pentecostés es la Fiesta  del Espíritu Santo, que viene del Padre y del Hijo para que la Pascua de Jesús sea vivida por nosotros y comunicada a todos los hombres  que se abren al amor.


Se cumplen las promesas  de los profetas y de Cristo, el Señor

“Al llegar el día de Pentecostés, estaban reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento... vieron aparecer unas lenguas como de fuego que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse”. (Hc. 2,1-11)

Lo que fue anunciado por los profetas y especialmente por Jesús, se cumple en Jerusalén como lo revela los Hechos de los Apóstoles  que acabamos de proclamar.

Jesús nos dice: “Yo rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes: el Espíritu  de la Verdad” (Jn14, 15-17.26).Él les enseñará todo y les recordará todo lo que les he dicho. El  los guiará a la Verdad completa “ (16,13-15)

Las cartas de San Pablo nos hablan de vivir en el Espíritu, de dejarnos conducir por El y así descubrirnos hijos adoptivos de Dios “Todos lo que son conducidos por el Espíritu de Dios son hijos de Dios” (Rm 8,14) Esta es nuestra mayor dignidad, ser hijos y vivir como tales. Hoy también nos enseña: “Nadie puede decir : Jesús es el Señor, si no está impulsado por el Espíritu Santo” (1 Cor 12,3-13) Él nos hace y nos capacita para ser testigos de Cristo vivo.

Gracias al Espíritu Santo, que viene en ayuda de nuestra debilidad, (Rm. 8,26) podemos  enamorarnos de Cristo, vivir una profunda intimidad con Él, confiar y fiarnos  de El, asimilando sus mismos valores, aceptando  su proyecto Salvador , corriendo su mismo Destino y experimentándonos miembros de su Cuerpo, que es la Iglesia.

“Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios y así no serán arrastrados por los deseos de la carne” (Gal 5,16-25)


Para que todos entendamos , vivamos y hablemos el lenguaje del amor

En Babel,  como culminación  del primer pecado, dejamos de  entendernos y la corrupción  ganó el corazón de los hombres. Queremos construir un mundo a espaldas de Dios  y así nos va. No  basta invocarlo hay que cumplir con su Santísima Voluntad, que busca el mejor bien del hombre, de todo el hombre y de todos los hombres.

En Pentecostés, como plenitud de la Pascua, se nos abre el horizonte luminoso de recibir a Aquel que sana los corazones del egoísmo, que nos impide vivir y hablar el lenguaje del amor.

El Espíritu es el Amor del Padre y del Hijo y derrama su amor en los corazones que se abren al mensaje de Jesús y a sus exigencias evangélicas.

Solo el amor salvará al mundo. Solo el amor salvará a  Argentina. No queremos ser torre de Babel y ante tanta fragmentación viene  el Espíritu   a unirnos y a  ayudarnos en nuestra debilidad para hacer pie en los auténticos valores, que tienen su fuente en el Evangelio y en el respeto por la dignidad humana y  de la vida humana, desde el momento de la concepción hasta el ocaso natural del hombre y en todo su recorrido.

El momento de la Patria, necesita un nuevo Pentecostés, para  que todos juntos realicemos la Civilización del Amor, que supere las avivadas del egoísmo. Que no nos dejemos engañar por la cultura de la muerte , hagamos juntos la  Cultura de la Vida. Si se menosprecia la vida en su comienzo, qué podemos esperar de todo lo demás.

La Iglesia, en Argentina, necesita un renovado Pentecostés para vivir en la comunión el camino pastoral, hecho realidad en nuestras Iglesias Locales  aplicando las Líneas Pastorales para la Nueva Evangelización  desde el  Documento “Navega mar adentro”

Que el Espíritu Santo nos de a todos,  especialmente a Pastores y Gobernantes, la Sabiduría para gobernar, sirviendo con  amor desinteresado,  y así Argentina sea una Patria de hermanos.

“El Espíritu puede infundirnos toda la fuerza  y el impulso que nos hace falta. María es el signo de esperanza más bello que podemos pedir. Naveguemos mar adentro nutridos por la Palabra y reconfortados por la Eucaristía siendo fieles al Bautismo y a la Confirmación.

¡Ven Espíritu Santo a iluminar el  camino de la Patria y a renovar con tus carismas  a la Iglesia que peregrina en Argentina!

Los bendigo de corazón y en este día de la Caridad aprendamos un poco más a dejarnos urgir por el Amor.

¡DIOS ES AMOR!


Mons. Baldomero Carlos Martini,
obispo de San Francisco


Agencia Informativa Católica Argentina
Bolívar 218, 3er. piso, 1066 Buenos Aires,
Tel. (011) 4343-4397 (líneas rotativas) - Fax: (011) 4334-4202
E-mail: info@aica.org - Sitio en Internet: www.aica.org

Copyright © 1996 / 2006 AICA. Todos los derechos reservados.