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Mensaje de Mons. Baldomero Carlos Martini, obispo de San Francisco,
para la
Cuaresma 2003


CON MARIA APRENDER A CONTEMPLAR
EL ROSTRO DE JESUCRISTO


Queridos hermanos: El Miércoles de Ceniza 5 de marzo, iniciamos una nueva Cuaresma. Un camino de Gracia para vivir la Semana Santa, y en ella la Pascua, como fuente de luz, que disipa las tinieblas del pecado y sanando los corazones de cada uno, de cada familia y de la sociedad.

El Santo Padre nos ha invitado a vivir este año, como el Año del Santo Rosario, oración evangélica para contemplar con María todo el misterio de Cristo y experimentar sus mismos sentimientos. María vive mirando a Cristo y tiene en cuenta, cada una de sus palabras y gestos. Entremos con María en los misterios del Señor para conocerlos, vivirlos y celebrarlos.

En este tiempo de renovación espiritual, los exhorto a meditar, contemplar y a vivir los misterios luminosos del Santo Rosario que nos aproximan al mensaje cuaresmal.


1. Jesús y su bautismo en el Jordán
(Mc 1,9-11;Jn 1,26-34). Nuestro bautismo y el compromiso de vida (Mt, 28,19; Rm 6)

Misterio de luz, es el Bautismo de Jesús en el Jordán. Cristo cargando nuestros pecados entra en él , en favor nuestro , como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.(Jn 1,29)

El Espíritu nos hace experimentar su presencia junto a Jesús y oír la voz del Padre Dios reconociéndolo su Hijo amado. Tomemos el Evangelio en nuestras manos y con la ayuda del Espíritu Santo y de María contemplemos esta maravillosa y luminosa escena que nos descubre la cercanía de Dios que salva y da valor salvífico a nuestro vivir y sufrir.

Ante esta manifestación, a igual que Moisés debemos descalzarnos, es decir, despojarnos de la indiferencia religiosa y de las cargas inútiles para sintonizar con el Dios vivo, que es Amor.

Cuaresma nos hace tomar conciencia del Bautismo. Lo que hizo de cada uno y en cada uno de nosotros y del compromiso que asumimos. Por la oración, la escucha fiel de la Palabra y la celebración de los Sacramentos les pido peregrinar hacia lo profundo de nuestra vida cristiana para descubrir y experimentar el Don de Dios y dando testimonio de él a todos, empezando por nuestra casa y en el barrio.

Que en las Parroquias se catequice con la Palabra y con el ritual del Bautismo de adultos y de niños en edad de catequesis de iniciación, en vista a formar el Catecumenado, para preparar a los padres, a los padrinos, a los que no están bautizados y a toda la Comunidad a entrar en un camino permanente de Catequesis. Todas las realidades humanas deben se catequizadas y hoy especialmente el dolor y la pobreza.

Encendamos una luz ante tantas oscuridades y “Estén siempre dispuestos a defenderse delante de cualquiera que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen” (1 Pe 3,15).


2. La manifestación de Jesús en las bodas de Caná (Jn 2, 1-12). Renovación de los matrimonios y de la familia
(Efesios 5, 21 - 6, 1-4)

Este misterio luminoso nos ayuda a descubrir, en las Bodas de Caná, el misterio de la Hora de Cristo, que es la hora de la Cruz, donde Cristo realiza la Nueva y Eterna Alianza, sus bodas con la Iglesia y con la humanidad que sufre y que sabe amar.

Desde esta Alianza de Amor que se sella con la Sangre de su Cruz, da sentido a la alianza matrimonial, de todos los que se unieron en Cristo, ante el Altar para vivir en el amor fiel. Amor que hace nacer la familia, como santuario de la vida y como iglesia en pequeño, para que todos se sientan felices de haber nacido, de ser hijos de Dios y hermanos de todos.

En esta Cuaresma, que cada matrimonio cristiano renueve su alianza de amor y que cada familia madure gestos de profunda humanidad y de espiritualidad cristiana: Gestos de oración en familia. Leer y meditar el Evangelio, especialmente la Pasión del Señor. Vivir en familia, el Día del Señor, recuperando así, el Domingo como realidad cristiana y salir al encuentro de los otros, que necesitan de nuestra palabra y de nuestra solidaridad.(Lucas 10, 25-37)

María está junto a los matrimonios y a la familia para interceder ante Jesús, diciéndole de nuestras cruces y de lo que nos falta, y pidiéndonos a nosotros: “Hagan todo lo que Él les diga” así la Pascua nos hará pasar, de la muerte a la vida , del egoísmo al amor, del rencor al perdón, de la guerra a la paz, de la duda a la fe y de la angustia a la esperanza.

A las Comunidades les pido preparar encuentros, que ayuden a los matrimonios y a la familia a renovarse espiritualmente, para vivir la Pascua de la familia y de la vida. Dar a conocer la Carta del Papa: “ Dies Domini”, para vivir la riqueza del Domingo y su descanso como el corazón de la semana.

Preparen Via Crucis por las calles, donde se anuncien el Evangelio de la Familia y de la Vida y se les haga descubrir la responsabilidad de ser los catequistas de todas las realidades familiares.


3. Jesús anuncia el Reino y nos invita a convertirnos (Mc 1, 14-15).
La confirmación nos da el espíritu y nos hace testigos de cristo y misioneros de su reino en la iglesia y en el mundo

“Jesús proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: “ El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio” (Mc 1.14-15). En Jesús el Reinado de Dios está presente en el mundo y debemos abrirnos a Él, aceptándolo como una Buena Noticia que da sentido a nuestra vida y aceptando sus exigencias, lo seguimos de cerca y se lo anunciamos fielmente a los demás.

El Sacramento de la Confirmación. nos da el Espíritu Santo para vivir en la Iglesia como testigos y misioneros del Reino , como instrumentos vivos de Jesús que quiere darse a conocer como único Señor y Salvador de todos.

En esta Cuaresma realicemos el gesto de llevar la Buena Noticia de Jesús más allá de las fronteras de nuestra familia, gustemos el ser conducidos por el Espíritu, llevando un evangelio o tan solo una palabra buena de aliento y consuelo al que sufre más que nosotros.

Ayudemos a aquellos que aún no están confirmados, para que se preparen durante este año en la Parroquia y así recibir este Sacramento del Espíritu Santo con la gracia de sus siete dones.

En la Comunidad Parroquial, insistamos en la vivencia de este Sacramento y con el envío de misioneros, llegar a todos con el llamado propio de la Cuaresma que es la CONVERSIÓN, como retorno a la Casa del Padre Misericordioso, que sana en la RECONCILIACIÓN, las heridas del pecado, perdonando a quien se acerca a Él, en el SACRAMENTO, con arrepentimiento, firme propósito y humilde fe.(Lucas 15 y Lc 19 , 1-10)


4. La transfiguración de Cristo en la Montaña Santa (Mc 9, 2-10). Vivir en la fe , la oración y la penitencia, la experiencia del encuentro con cristo vivo
(Lc 9,23-36).

“El misterio de luz por excelencia es la Transfiguración del Señor. La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita ante los apóstoles extasiados para que lo “escuchen” y se dispongan a vivir con Él, el momento doloroso de la Pasión a fin de llegar con Él, a la alegría de la Resurrección y a una vida transfigurada por el Espíritu Santo.”

La experiencia de encuentro con Dios, da consistencia a la vida cristiana , si se persevera en la oración y no se le tiene miedo a la poda. Ella madura la fe, con tiempos fuertes de diálogo con el Señor, aprendiendo a morir entregándonos por los demás y “ saber dar un sentido redentor a los propios límites e impotencias, a las desilusiones y fracasos, a la enfermedad y al sufrimiento, al envejecimiento y al deterioro de las fuerzas, al depender de otros y al abandono de los otros , a la soledad afectiva y a la pérdida de las personas amadas, al silencio de Dios y al camino de purificación”. La oración, como la respiración del alma y la penitencia como camino de amor, nos hacen fuertes y capaces de amar mejor. La Cruz es la expresión más grande del amor y quien ama no puede morir. El Calvario se hace Tabor. Y de la Cruz a la Luz.

En esta Cuaresma, buscar en familia caminos de oración, que nos hagan descubrir que no estamos solos , Cristo vive en nosotros y entre nosotros . Nos muestra su rostro de Hijo eterno, su rostro doloroso que consuela y su rostro glorioso y resucitado que ilumina y da sentido a la vida.

Que en las Parroquias se enseñe a orar y a tener experiencia de la cercanía de Cristo, que abraza todo lo que vivimos y sufrimos , nos va modelando según su Corazón y nos descubre su amor y su estilo de vida, sus criterios y sus sentimientos más profundos.

Preparar la Liturgia de esta Cuaresma de tal manera que acompañe a pastores y fieles a un encuentro más vivo con el Salvador y Señor.


5. Cristo instituye la Eucaristía
(Lc 22, 7-23 ; 1 Cor 11, 23-34). Pascua semanal, corazón del domingo, vivir como Jesús

Cuánto deseo, que en esta Cuaresma , la celebración y la participación de la Eucaristía, sea lo central de todos los bautizados, especialmente de aquellos hermanos que se alejaron.

Es el misterio de luz por excelencia, pues se nos da todo Cristo, que se hace ofrenda al Padre, y alimento todopoderoso para nosotros, y así poder vivir como Él y alcanzar la Vida eterna.

Jesús la profetiza en la multiplicación de los panes y la instituye en la noche antes de su Pasión: “Tomen y coman, tomen y beban , esto es mi Cuerpo entregado, esta es mi Sangre derramada” “Hagan esto en memoria mía”

Es el sacramento de la Pascua, que nos hace crecer como Cuerpo místico de Cristo y nos hace entrar en la palabras de la Consagración, para descubrirnos injertados en todo su Misterio de Amor y de entrega. Nos hace a nosotros, capaces de decir a los demás y de vivirlo como Ël: tomen y coman, esta es mi vida entregada por ustedes y esta es mi sangre derramada .

Gracias a la Eucaristía , ya no existen vidas “inútiles” en el mundo. Estamos en el mundo para ser un sacrificio vivo, una eucaristía con Jesús y como Él. Ofrendas en la única Ofrenda.

En esta Cuaresma ayudemos a nuestra familia y amigos a hacer de la Eucaristía, el corazón del Domingo, para que todos los días sean vividos como Jesús, amando , sirviendo y haciendo siempre el bien.

Exhorto a las Parroquias para que intensifiquen en su pastoral, la participación consciente y plena de los fieles y de la familia, en la Misa Dominical. Enseñen los pastores a los fieles a vivir lo que se dice en la Consagración , qué implica esto para el cristiano en la vida cotidiana.

Descubramos y ayudemos a descubrir en cada Misa, cómo Cristo, cumple hoy, aquello que dijo: “Cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí” (Jn 12,32).

Mis hermanos: Esto lo realiza en todo hombre, creyente o no. Un camino es el sufrimiento humano , porque “ El cargó con nuestros dolores” (Is 53,4) ”Desde que Cristo cargó con él y lo redimió, el dolor humano también es, a su modo , un sacramento universal de salvación. Misteriosamente, todo sufrimiento, no sólo el de los creyentes, completa “lo que falta a la pasión de Cristo” (Col 1.24) Todo sufrimiento, el mío y el de ustedes tiene valor.

Otro camino que Cristo tiene para atraer hacia sí, a todos, consiste en atraer hacia los otros: “ cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo” (Mateo 25,31-46) El prójimo es una de las claves , porque es un don de Dios para todos .

Desde la Eucaristía evangelicemos el sufrimiento de la gente y el amor a los demás.

En el regazo maternal de María, de pié junto a la Cruz, pongo a todos los que sufren, para que sean fuerte en el dolor y en la prueba . Que encuentren en la Misa dominical el valor y el consuelo.

Bendigo a Argentina, a cada familia y a cada hombre y mujer de buena voluntad para que esta Cuaresma nos prepare para vivir la Pascua de la Patria.


¡DIOS ES AMOR!


Mons. Baldomero Carlos Martini,
obispo de San Francisco


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