carta al
vicepresidente Lic. Daniel Scioli
Carta de
de monseñor Baldomero Carlos
Martini,
obispo de San Justo,
al señor Vicepresidente de la República Argentina y presidente del
Senado
de la Nación, Lic. Daniel Scioli, con motivo de la posibilidad de otorgar
rango constitucional a la llamada Convención de Belem do Pará.
(San Justo, 30 de noviembre de 2005)
Señor
Vicepresidente de la República Argentina
Dn Lic. Daniel Scioli
De mi mayor consideración:
En mi carácter de obispo
católico de la diócesis de San
Justo, me es grato dirigirme al Sr.
Vicepresidente de la República y Presidente del Honorable Senado de la
Nación, a fin de hacerle saber mi preocupación, como Pastor de una
grey de más de un millón de ciudadanos, con el posible otorgamiento
de rango constitucional a la llamada Convención de Belem do Pará.
Es por ello que me permito solicitarle que arbitre los medios a su
alcance, para que no se efectúe el tratamiento del tema o, mejor aún,
se rechace el proyecto en cuestión y que llegue a todos los Señores
Senadores.
Fundo
lo peticionado en los siguientes elementos dirimentes:
a) en primer lugar,
la Convención utiliza en su artículo 1, el término ideológico
“género”, que carece de significación en el campo jurídico y en el de
las ciencias humanas y sociales. La
introducción de términos ambiguos en los textos legales es una
práctica corriente en los regímenes de corte totalitario. Nada más
alejado de los principios republicanos y democráticos.
b) Además, la
Convención en su artículo 12, otorga funciones interpretativas a la
Comisión Interamericana de Mujeres, la cual ha sido recientemente
constituida, con amplia mayoría de personas enroladas en el feminismo
fundamentalista de género, integrantes del “grupo de presión”
internacional CLADEM, financiado por diversas fundaciones de los EE.UU.,
y que es uno de los promotores de la despenalización y legalización
del aborto procurado en nuestros países de América Latina.
c) Si se le otorgara
rango constitucional a la mencionada Convención, los dictámenes y
opiniones de la mencionada Comisión
Interamericana de Mujeres, dejarían de ser meras consideraciones no
vinculantes jurídicamente, para tener fuerza legal, en tanto y en
cuanto no vulneren o restrinjan los derechos y garantías reconocidos
por la parte dogmática de nuestra Carta Magna.
Como Vuestra Excelencia
comprenderá, todos estos elementos objetivos de juicio, me han llevado
a cumplir mis deberes de conciencia como Pastor,
y de ciudadano como argentino nativo, reiterándole la necesidad de
lograr que no se le otorgue rango constitucional, a la ya mencionada
Convención de Belem do Pará.
Aprovecho la ocasión para
saludarlo con mi consideración más distinguida.
Abrazo a Ud. y a los Señores y Señoras Senadores de la Nación, con mi
bendición, en Jesucristo Señor de la Historia.
Mons. Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo |