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CONVOCATORIA A PARTICIPAR DEL
"ENCUENTRO DEL PUEBLO DE DIOS"
El domingo 10 de
noviembre de 2002 se llevará a cabo el Encuentro del Pueblo
de Dios, que anualmente reúne a toda la diócesis de San Nicolás.
Monseñor Maulión hace una amplia convocatoria al mismo.
1. ¿Para qué nos
reunimos en Pergamino?
Desde hace varios años
venimos realizando, una vez al año, el Encuentro del Pueblo de Dios.
Este año 2002, lo realizaremos y, como en las oportunidades
anteriores, el lugar será el Colegio "San José" de los Hermanos
Maristas de la ciudad de Pergamino. La fecha es el próximo Domingo 10
de Noviembre, desde las 09.00 horas previendo la clausura a las 17.00
horas.
El "Encuentro" busca
ser un momento y un espacio (como lo dice la misma palabra) de
encuentro de miembros de las comunidades tanto parroquiales como
eclesiales en general para una vivencia comunitaria de la fe, para un
acercamiento mas efectivo de dichas comunidades y para iluminar la
conducta y responsabilidad de los cristianos en estos momentos que
presentan agudos desafíos a la vida del hombre y del creyente. La
preparación del Encuentro ha previsto su continuidad a fin de que este
Encuentro no sea sólo un enriquecedor momento compartido sino,
principalmente, una fuerte motivación para la búsqueda de respuestas y
propuestas de conductas.
2. ¿Por qué es necesario esta convocatoria?
La crisis que como
sociedad estamos viviendo tiene una profunda raíz de tipo moral. La
iluminación de las conciencias y el estímulo de la fe para conductas
no sólo individuales sino con una lúcida visión social es una
exigencia que brota de la fe y del compromiso bautismal. El creyente
ha de tomar mayor conciencia de su responsabilidad como miembro de la
Iglesia y de la Sociedad. Su conducta evangélica como "sal de la
tierra y luz del mundo" requiere un acompañamiento para conductas
coherentes con la fe en servicio del hombre. Es el mandato que a la
conciencia del individuo creyente le viene del mismo Señor.
3. ¿La situación del país, de la región, cómo
nos influye... o como se puede revertir?
La realidad
individual, familiar y social, con sus luces y sus sombras, abren al
creyente la necesidad de conductas que, inspiradas en el Evangelio,
busquen servir, con humildad y con audaz coraje, al hombre que es cada
hermano, máxime cuando están agobiados por la situación
socioeconómica, por la fragilidad en la que están cayendo
instituciones esenciales a la vida humana (la vida, la familia, la
educación,...) y por el desconcierto que producen la caída de los
morales y la desconfianza y recelo que se van generalizando. La real
presencia de muchos elementos de esperanza es un llamado para
colaborar en la reconstrucción de una convivencia social que sea
auténticamente humana. El cristiano, con humildad, con sinceridad y
con valentía ha de preguntarse, con la Palabra del Señor: "¿Qué has
hecho con tu hermano?" Con una mayor cercanía al Señor, escuchando su
Palabra y viviendo el Sacramento, el cristianos está urgido a
acercarse al hombre cercano ("prójimo") para "verlo" y, como el
Samaritano, saber "conmoverse", para darle el "vino y el aceite" de
lúcidas ayudas que son el único consuelo eficaz. Revertir la situación
exige respuestas profundas y amplias. Entre ellas, de ninguna manera
es menor, la silenciosa e irremplazable acción década uno en el ámbito
de sus responsabilidades.
Mons. Mario Maulión,
obispo de San Nicolás de los Arroyos
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