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ILUMINACIÓN PASTORAL DE LAS RADIOS CATÓLICAS


Palabras de Mons. Mario Maulión, arzobispo de Paraná y presidente de la
Comisión Episcopal de Comunicación Social, en el Encuentro de Comunicadores y Profesionales de la Radiodifusión Católica - Rosario 26, 27 y 28 de setiembre de 2003


Buenas tardes a todos, además de saludarlos quiero expresarles el apoyo y el saludo de toda la Comisión Episcopal de obispos que la componen y del Secretario General de la Comisión, el Padre José Antonio Medina; los que han estado en el Encuentro de San Martín no han podido venir por los compromisos que los obispos van tomando o teniendo para esta época del año.

Al tomar este saludo y al iniciar esta charla yo recuerdo al 1ª renunión que hubo en la cuál se constituyó A.R.C.A, fue en Buenos Aires. Me he encontrado con algunos que estaban en aquella época trabajando en esta institución que ha tenido su historia y creo que estos encuentros contribuyen a consolidar la identidad de cada una de las radios, eso es la tarea de cada radio y también consolidar la identidad e integración de A.R.C.A. en toda la Pastoral o proyecto comunicacional que quiere tener la Iglesia en Argentina.

El sobre que espera la Iglesia de las radios católicas es sumamente amplio, para eso voy a hacer algunas reflexiones muy elementales, pero creo que por ser elementales las tenemos que tener siempre presentes y siempre es bueno volver sobre ellas, por que lo elemental es lo que da la consistencia a una realidad. Lo elemental no es lo que informo sino lo que lo que constituye en adecuada integración los elementos, constituye la identidad de algo.

Creo que en ese sentido lo que se conoce o se puede entender con el término genérico de radios católicas necesita tener o poseer un claro proyecto institucional o comunicacional, el proyecto no puede ser la buena voluntad de querer utilizar la radio, eso no es de ninguna manera suficiente, es necesario tener claramente un proyecto. Así como una escuela tiene un proyecto educativo, la radio tiene que tener un proyecto comunicativo, en todo proyecto es fundamental el punto de referencia permanente del proyecto que es el ideario o el conjunto de ideas motrices que van a iluminar permanentemente al proyecto y va a permitir que el proyecto tenga una dirección y sea constantemente evaluada la dirección que va tomando. El proyecto es entonces un punto de referencia necesario; tener un proyecto escrito no significa tener un proyecto, lo único que significa es tener un proyecto escrito...más que un proyecto escrito es tener un proyecto vivencial pero escribirlo ayuda a vivenciarlo, porque el proyecto más que estar en una carpeta tiene que estar en la cabeza y en el corazón, o sea uno tiene que quererlo y saber como hacerlo. Por esto la necesidad de un proyecto emana de la necesidad de consolidar la identidad de algo, la identidad de la radio, como la identidad de la escuela, como de un club, etc., tener claro que quieren, como lo quieren y como lo vamos consiguiendo. A través del proyecto institucional se van precisando los contenidos, es una palabra amplia, con esto quiero decir lo que se hace, se realiza, lo que se dice, se transmite, lo que se recibe; todo el contenido es lo que está encuadrado orgánicamente por el ideario, hace que el proyecto tenga su identidad. Por eso creo que el proyecto institucional de la radio requiere por lo menos tres cosas, cuando se trata de una radio católica:

la 1ª, la conciencia de que la radio es un medio de comunicación,

la 2ª, la conciencia de que la radio tiene una identidad,

y en 3º lugar la conciencia de que es una radio católica.

Que es la conciencia de que la radio es un medio de comunicación empecemos por la última palabra: comunicación, para después entrar a medio de comunicación. La comunicación es ante todo una relación interpersonal, no hay comunicación de una mismo, es una relación entre otros, por lo tanto la comunicación es diálogo, porque el diálogo es lo que se dice y lo que se escucha. Hay un refrán o proverbio que dice que el hombre tiene dos orejas para escuchar y una boca para hablar la mitad de lo que escucha, o sea tiene que escuchar el doble de lo habla para que haya una buena relación. Esta relación tiene que ser bidireccional, de ida y vuelta, no puede ser en una sola dirección. Es decir que uno recibe y emite, oye y habla; en realidad nosotros hablamos porque escuchamos, aprendemos a hablar porque escuchamos, el que nunca escuchó no sabe hablar es un fenómeno de toda la naturaleza humana.

En el diálogo hay una propuesta y una respuesta, si es solo propuestas no puede haber diálogo y no puede haber respuestas si no hay propuestas; porque nosotros no tenemos ideas innatas, no hay ideas que nos vienen desde nuestro nacimiento, las ideas las vamos adquiriendo.Es a través de todo un proceso de responder a lo que escuchamos, tanto la propuesta en el diálogo como la respuesta expresan una determinada concepción del mundo de la realidad humana, de las cosas. Cuando digo algo y respondo a lo que me dicen, cuando estoy diciendo algo, lo que estoy diciendo responde a una visión que a lo mejor la expreso con la palabra o la frase que estoy diciendo pero está subyacente está dando un sentido a lo que digo. Detrás se cada frase nuestra que decimos se está manifestando lo que nosotros pensamos de toda la realidad, la interpretación fundamental, y como son distintas es ahí donde viene el diálogo. Es verdadero cuando yo respeto la otra postura pero cuando al mismo tiempo doy mi postura. Hay diálogo cuando yo no descalifico al otro, es cuando escucho y respondo.

Esta relación de la comunicación es lo que hace que como diálogo la relación interpersonal tiene que respetar la persona o la concepción que el otro tiene, pero al mismo tiempo el diálogo requiere que con claridad yo diga lo que tengo, porque si para llegar a un acuerdo (que es lo ideal) yo oculto lo mío, lo diluyo, soy tan defraudador del diálogo como si pretendo imponer al otro mi postura.

¿Qué son los medios de comunicación?, los medios de comunicación que sirven a la comunicación son ante todo medios. Los medios de comunicación no son la comunicación son medios que sirven a la comunicación, que como todo medio puede servir o puede ser obstáculo. El medio es algo que sirve para que ocurra algo, para que el medio sirva tiene que ser útil y de ninguna manera tiene que sustituir aquello para lo cuál es medio. Si no fomentan la comunicación, si no alientan la comunicación, si no deforman la comunicación son medios de comunicación, pero si la bloquean, la dificultan, la distorsionan a la comunicación los medios en lugar de ser medios son sustitutos de la comunicación.

No usar el medio a veces puede ser el signo de que el medio no es medio, de que el medio en lugar de ser comunicación pretende imponer una concepción y al pretender imponer no hay diálogo. Por eso puede haber momentos en que descreamos de los medios, a veces confiamos, a veces confiamos mucho, a veces descreemos porque tenemos conciencia que en lugar de ser medio de comunicación sustituyen a la comunicación.

La saturación de mensajes a los que no se pueden responder distorsionan la comunicación porque el llamado medio en realidad es un abusivo intruso que despersonaliza al otro, acentuando y olvidando la dualidad emisor-receptor.

El medio de comunicación más antiguo y de vigencia permanente es el lenguaje. El lenguaje (que son signos) relacionan a dos o más personas, el lenguaje son gestos, una sonrisa, señalar, gestos que descalifican o halagan, no es solo lo que aparece en la musculatura facial sino todo el cuerpo; también hay signos que son sonidos, por ejemplo la voz. Son todos modos de comunicar a otro.

Para que haya un verdadero lenguaje el signo tiene que ser claro y el que recibe el signo tiene que saber interpretar, el signo tiene que ser claro y la interpretación tiene que ser adecuada eso garantiza el diálogo. Además de signo claro y correcta interpretación, tiene que haber buena voluntad, la mentira es un lenguaje correcto hecho con mala voluntad, porque está hecho no para comunicarse sino para destruir de alguna manera al otro.

Los medios de comunicación, (comenzando desde el lenguaje) con el progreso cultural y tecnológico se fueron desarrollando y últimamente de una manera muy rápida y veloz, constituyendo un fenómeno asombroso e imparable. Los medios de comunicación son cada vez más complejos y más adelantados, sin embargo por momento parece que lo que no a crecido por igual es la comunicación. Los medios de comunicación se han desarrollado admirablemente, lo que uno duda es si la comunicación ha tenido el mismo desarrollo. El recelo y la desconfianza que tenemos significa que la comunicación últimamente se ha degradado más. Cuando el medio de comunicación no significa desarrollo de la comunicación es cuando el medio en lugar de personalizar y humanizar, despersonaliza y desune. Porque el termómetro de un medio de comunicación es cuando hay comunicación.

¿Cuándo hay comunicación? Cuando se procura la comunión de personas. No basta el medio de comunicación para que haya comunicación y para que haya comunicación se requiere la búsqueda de la comunión, de la integración entre personas. El medio de comunicación transmite una visión de la realidad y para que el medio de comunicación sea medio es necesario que sea coherente esa visión de la realidad, que se veraz y fundamentada. El respeto al otro es esencial al diálogo y a la comunicación se logra no recortando u ocultando parte de lo que se da, si se parcializa la comunicación o si el medio parcializa la comunicación se dificulta la comunión.

Sobre la radio como medio de comunicación podemos decir esto y mucho más amplio y mejor, yo quería centrarme en estos puntos para pasar a la radio católica, ¿qué significa católica?, en el diccionario podemos encontrar muchos significado, pero el significado que le queremos dar acá siendo nosotros católicos, por católico entendemos ante todo un creyente; un ateo no es católico, un agnóstico no es católico. Católico es un creyente cristiano que forma parte de una Iglesia, que es miembro de una Iglesia, la Iglesia Católica; está integrada entre laicos, consagrados y jerarquía (o al revés), son distintas categorías que tienen los miembros que son todos iguales dentro de la misma Iglesia; las funciones distintas no significan que unos son más católicos que otros o son más santos que otros, son distintos. La santidad no se mide por la función que realiza sino por la respuesta a Dios que dan. Y al mismo tiempo que es creyente, cristiano, eclesial, el católico es necesariamente misionero o evangelizador.

Explico estas características, creyente, cristiano (creyente son también los judíos) eclesial (Iglesia Católica) hay otras iglesias que no son católicas y son cristianas y necesariamente tienen que ser misioneras. El católico, yo creo que por ser cristiano, es necesariamente misionero y eso sí lo entienden otras iglesias cristiana que no son católicas. ¿Que es lo que hace del católico: cristiano, eclesial, evangelizador?, ¿qué es lo que a uno lo define cómo tal? Que uno asume, cree, con toda la amplitud del la palabra cree, en un acontecimiento salvador, o dicho de otra manera, cree en el acontecimiento salvador que consiste en que Dios se hace Hombre y vive, es uno de nosotros, muere, resucita y va haciendo la transformación enviando al Espíritu Santo y lo va haciendo a través de esta comunidad que esta constituyendo. La iglesia está constituida fundamentalmente por el Espíritu Santo y por Jesucristo o por Jesucristo que envía al Espíritu Santo.

El hecho salvador, este acontecimiento de salvación, es hecho porque es histórico y porque enciende la historia, se mantiene en toda la historia. El hecho salvador tiene un mensaje, transmite algo y tiene un estilo de vida, no es solamente un anuncio sino que es una nueva manera de vivir, además tiene un mensaje para el hombre en su totalidad. Por lo tanto la Palabra de Jesucristo y el estilo de vida que lo atañe abarca toda la totalidad de la vida del hombre.

El acontecimiento salvador contiene un mensaje que abarca la totalidad de la persona, contiene un mensaje para la concepción del hombre, de la historia, de toda la realidad y tiene un estilo de vida de acuerdo al mensaje. Por eso si el mensaje es el de la filiación (para poner un ejemplo) de la filiación con Dios, somos hijos de Dios, somos hermanos en segundo lugar. El estilo de vida supone una vida de obediencia, de acogida de escucha a Dios y una vida de servicio fraternal. Hay un mensaje que llega a la inteligencia y hay un estilo de vida que llega al corazón, estas dos cosas contienen la FE.

Un mensaje a la concepción, es decir, un mensaje eminentemente doctrinal, tiene un estilo de vida que es eminentemente nuevo. Este mensaje que da, viene también con una aplicación del mensaje a la realidad; junto con el mensaje o por el mensaje viene la catequesis, que nosotros la hemos reducido a una preparación doctrinal dada a los chicos para que tomen la primera comunión; pero la catequesis en realidad es ir desmenuzando el mensaje para que abarque toda la realidad, la catequesis si no llega a que el mensaje ilumine la concepción política que tengo, la relación comercial que tengo, la diversión o los proyectos que tengo, esa catequesis se ha quedado en un mensaje trunco. Dios vive, ¿qué significa que Dios vive?, ¿qué significa que Jesucristo está resucitado, que significa eso cuando conduzco el auto, cuando doy clases?, ¿tiene algo que ver o hemos hecho una separación entre la fe y la vida?. Es el gran pecado en el cuál incurrimos los cristianos: la separación entre la fe y la vida. Esta separación se subsana con una adecuada reflexión permanente.

La catequesis ¿quién la hace? Los catequistas, ¿quienes son los catequistas? ustedes me pueden decir, es el obispo, el cura, las monjas, yo pienso en algo más importante los catequistas son los papás, son los maestros que están enseñando, los que están desmenuzando. La catequesis no es cuando me enseñaron a decir de memoria ¿Dios existe? sí, Dios existe; la catequesis en cuando me enseñan a desmenuzar por que digo esto, por que realmente un católico que no haya recibido fuertemente el mensaje, que no tenga un estilo de vida coherente con ese mensaje, que no se lo ayude o no tenga la lucidez para vivienciar el mensaje en lo cotidiano de su tarea, en lo que podemos llamar la cultura en la cuál está viviendo, eso es católico a medias. Hoy más que nunca esta propuesta, que es un propuesta que tiene un mensaje, que tiene un estilo de vida y que busca iluminar toda la realidad; esta propuesta de fe hoy en el mercado de la cultura está entre tantas otras propuestas, no solamente hoy, siempre lo estuvo. Si no tenemos conciencia, el católico cristiano creyente...que su propuesta es contraria, divergente, a veces contraria a otras propuestas, si uno lo tiene claro, tiene miedo de mimetizarse y de perder la identidad, pero si no lo tiene claro que es una propuesta, tiene la tentación de pretender imponerla. La propuesta de fe requiere una identidad muy fuerte, que uno sepa con claridad, que vivencie ese mensaje con ardor, que sepa explicar porque cree y sepa explicar porque, por ejemplo: vive la fidelidad al matrimonio en medio de las dificultades que tiene, que sepa por qué lo hace. Las tres cosas: mensaje, estilo de vida y saber responder, son necesarias en la propuesta y además la propuesta tiene que competir con otras propuestas que pueden ser más seductoras, más agresivas; por eso la propuesta del creyente tiene que ser clara, cálida no hecha con bronca sino con calor, tiene que ser coherente y sobre todo audaz y valiente. Necesitamos meditar permanentemente en aquella parábola grande de la semilla sembrada en distintos lugares, pero hay otra cortita de la semilla que dice: viene el sembrador y la deposita en la tierra, después el sembrador se va y la semilla comienza a desarrollarse, el sembrador no sabe como va desarrollándose, pero lo hace de a poquito, va tomando cuerpo, consistencia y por sí misma la semilla llega a tener una vitalidad tal que se convierte en planta, la semilla tiene fuerza por sí. El mensaje tiene fuerza de por sí, uno no sabe cuando da resultado pero uno tiene que confiar en que va a dar resultado. Por eso al creyente no se le pide que coseche, lo único que se le pide es que siembre, esto lo tenemos que tener muy presente.

La propuesta del creyente católico tiene claramente aspectos que los llamamos religiosos, el terreno religioso lo hemos reducido a lo puntual; la propuesta creyente tiene actos puntuales o religiosos: la oración, los Sacramentos, la Palabra de Dios; pero tiene en la propuesta otros elementos que no son claramente identificados como religiosos, una clase de matemáticas, de educación física, una acción empresarial cristiana, no se los puede llamar puntual pero son claramente expresión de una concepción religiosa, por eso la propuesta religiosa tiene lo puntual y lo otro que no es puntual sino cultural con inspiración y raíz en el hecho cristiano.

Dicho todo esto sobre lo católico es cuestión de aplicar esto a una radio para que sea católica. Para que una radio sea católica necesita ante todo ser radio, por lo tanto ser medio de comunicación, pero si pretende ser católica necesita que los rasgos de los católicos se noten en ella. Hace unas décadas apareció una teoría cultural con raíces teológicas, que la sintetizaba en el “cristiano anónimo”, al cristiano nunca tiene que decir que es cristiano lo tienen que reconocer como tal. Esto es un dato histórico pasó en la Argentina, hubo misiones en el norte del país con los aborígenes en dónde los católicos que estaban ahí nunca dijeron nada de Jesucristo porque tenían que respetar la identidad cultural de ellos, eso sí les enseñaron a lavarse, a cocinar, a cuidarse su salud, a vestirse, a escribir, cuando llegaron los anglicanos lo primero que hicieron le hablaron de Jesucristo, los católicos cristianos anónimos no le dieron en todos los servicios que le estaban dando, la mejor riqueza que le podían dar que descubrieran que eran hijos de Dios. El católico no puede ser un cristiano anónimo, no puede ser alguien que esté todo el día cargoseando con Jesucristo, pero no puede ser alguien que esté solamente dedicado a lo cultural sin tener una verdadera identidad, por eso diluir estos aspectos contribuyen a que la radio por más que se la llame católica no lo sea en serio.

La naturaleza propia de ser radio y de ser católica incluye una armónica relación de entre todos estos aspectos: comunicación, medios de comunicación y católico, la complejidad de esta realidad requiere ideas claras y voluntad decidida, la radio católica tiene que haber un ideario, un proyecto y un estilo coherente, que se trasunte en su estilo, en su funcionamiento que es católica. Por eso tiene ser, legalmente correcta, económicamente justa, tiene que ser en todo el funcionamiento hasta el último detalle coherente con esa visión de la fe no puede haber un divorcio entre el mensaje que da y el estilo de vida que lleva porque la hace increíble, ya el mensaje es difícil de digerir, si a esto le agregamos que los mensajeros son unos sinvergüenzas o delincuentes, el mensaje se vuelve todavía mas increíbles. Aquí se aplica muy fuerte que el medio de com es el mensaje, no es lo que comunica sino lo que es, forma parte del mensaje el estilo de vida, lo institucional y todo el contenido.

La radio necesita un ideario y un estilo de vida, hay algo que es urgente que la tenga siempre una formación adecuada de quienes la llevan adelante, locutores, operadores, programadores, etc., que es formación permanente, formación técnica tenemos que tenerla actualizada permanentemente, pero sobre todo formación en el estilo, en la vida en lo que llamamos la fe, que es el mensaje, es el estilo de vida es esta catequesis que es desmenuzar el mensaje hacia la realidad de cada momento; el emisor tiene que tener una vivencia de fe muy fuerte, tiene que ser profesionales pero tienen que ser cristianos que son profesionales y esto requiere de una formación permanente y la formación permanente tiene que formar parte del proyecto de la radio.


Mons. Mario
Luis B. Maulión,
arzobispo de Paraná y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social



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