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SOLEMNIDAD DE LA VIRGEN DEL ROSARIO
Saludo
de monseñor Mario Maulión, arzobispo de Paraná al Señor Nuncio
Apostólico
(7 de octubre de 2004)
Excelentísimo Señor Nuncio de Su Santidad
Mons. Dr. Adriano Bernardini
En esta Solemnidad de la Virgen del Rosario, en nombre de la
feligresía de la Arquidiócesis, representada aquí por Sacerdotes,
Consagrados, Fieles Laicos, acompañada por el Gobernador de la
Provincia de Entre Ríos, el Señor Vice Gobernador, el Presidente
Municipal de Paraná, Legisladores Nacionales y Provinciales, Miembros
del Gabinete Provincial, del Consejo Deliberante, del Consejo de
Educación, las máximas autoridades actuantes en Paraná del Ejército
Argentino, de la Fuerza Aérea Argentina, de la Policía de la Provincia
de Entre Ríos, de la Policía Federal, de la Gendarmería Nacional, de
la Prefectura Naval Argentina, de autoridades judiciales, quiero
presentar nuestro cordial saludo y manifestar la alegría de contar,
Excelencia, con su presencia para presidir esta celebración mariana
que también es la celebración de nuestra historia como Ciudad: Paraná
surgió y se desarrolló en la protección de la Virgen en la que
confiaron quienes nos precedieron en la fe y en la vida.
En su persona,
Excelencia, nos sentimos más unidos que siempre, a nuestro querido
Papa, Juan pablo II. Como creyentes y como hombres, agradecemos al
Señor por el pastoreo universal que él ejerce y que es un modelo de
entrega, de servicio, de enseñanza. Queremos pedir a V. E. que haga
llegar nuestros sentimientos al Santo Padre, cercano ya a cumplir 26
años de servicio a la Iglesia y al mundo. En él nos sentimos
impulsados a la defensa de la vida, de toda vida, a la solidaridad
hacia los más necesitados, a propugnar la solidez de la familia,
santuario de la vida, a la incansable y fatigosa búsqueda de la paz, a
procurar soluciones a los procesos económicos que agobian a países mas
pobres y necesitados, a los flagelos que atentan y agraden a los mas
indefensos: violencia, droga, prostitución, alcoholismo.
Nos duele que esta
fiesta esté empañada por la noticia que hoy sorprendió a tantos en
nuestra Provincia: la aprobación de una norma legal que legaliza
prácticas sanitarias no acordes con la dignidad de las personas ni con
la sana moral. Duele también porque se realizó al margen del
conocimiento de la sociedad, sin discusión previa y sin haberse sido
propuesta en las plataformas electorales. Nos urge esto continuar
clarificando e iluminando las conciencias de todos. La ignorancia y la
distorsión de la verdad sojuzgan y esclavizan. Sólo la Verdad nos hará
libres.
En este día, junto
a Usted, querido Monseñor, nos sentimos impulsados como el Papa y por
él, a poner los ojos en Jesús, el Señor de la Historia, en María, para
quien como él también nosotros queremos “totalmente suyos”. Así
queremos ser fieles creyentes, responsables de la búsqueda del
auténtico bien común. Excelencia: ¡Bienvenido!
Mons. Mario Maulión,
arzobispo de Paraná |