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CARTA AL PRESIDENTE DE LA NACIÓN
Carta de monseñor Marcelo Melani, obispo de Neuquén y presidente de la Comisión
Episcopal de Pastoral Aborigen, al presidente de la Nación, doctor Néstor
Kirchner
(20 de setiembre de 2004)
Estimado señor Presidente:
Con motivo de haberse
cumplido recientemente el décimo aniversario de la reforma de la Constitución
Nacional que –entre otras cosas– incorporó el inciso 17 del artículo 75,
referente a los derechos de los pueblos indígenas, en mi carácter de presidente
de la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen, me dirijo a Usted con el objeto
de hacerle llegar algunas preocupaciones que esta Comisión tiene con referencia
al cumplimiento de estos derechos, especialmente en lo concerniente a las
tierras.
En las comunidades indígenas,
que a través de nuestro Equipo Nacional de Pastoral Aborigen acompañamos en
forma directa en muchas provincias de nuestro país, se percibe una profunda
decepción –que en algunos casos llega al descreimiento– acerca de las
autoridades y las leyes, ya que en relación con el cumplimiento efectivo de los
derechos establecidos en la norma constitucional en vez de haberse avanzado,
pareciera que se está en franco retroceso, con desalojos muchas veces violentos
de comunidades que, de un día para otro, se ven despojadas de sus tierras cuya
posesión es inmemorial, siendo consideradas por las autoridades como intrusas en
su propia tierra. Son también reiterados y eternamente ignorados los reclamos de
las comunidades en cuanto a la titularización de sus tierras tradicionalmente
ocupadas y de otras aptas y suficientes para su desarrollo, tal con prescribe la
Constitución.
Con respecto a este derecho
fundamental a la tierra, no se percibe –hasta el presente– que se hayan diseñado
y se apliquen políticas activas tendientes a saldar esta deuda histórica que se
tiene con los pueblos indígenas.
Es valorable el paso dado
recientemente por el Poder Ejecutivo en cuanto a remitir al Congreso un proyecto
de ley que suspende los desalojos de comunidades indígenas, pero estimamos que
ello debe ir acompañado de un proceso que permita avanzar sin dilaciones en la
titularización de las tierras tradicionalmente ocupadas por comunidades que no
tienen actualmente su título de propiedad, estimadas actualmente en un setenta
por ciento del total del país.
Para ello, estimamos
necesaria una legislación que instrumente la propiedad comunitaria de las
tierras tradicionalmente ocupadas mediante un procedimiento ágil y sencillo, al
que puedan acceder con facilidad todas las comunidades que así lo requieran.
Los largos tiempos que se
toman los diversos funcionarios para realizar estudios y analizar alternativas
para encarar este tema conspiran contra la credibilidad de las autoridades por
parte de las comunidades, sumando así otra decepción más en su largo camino en
búsqueda de ‘una justicia demasiado largamente esperada’.
Con mis sinceros deseos de
que Dios lo ilumine para que pueda servir a todo el pueblo argentino y, en
especial, a los pobres y excluidos que miran con esperanza su gestión de
gobierno, me despido cordialmente.
Mons. Marcelo Melani,
obispo de Neuquén
presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen |