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DÍA
DE LA BANDERA
Invocación religiosa realizada por Monseñor Eduardo
Vicente
Mirás, arzobispo de Rosario en el Monumento Nacional a la Bandera el
día 20 de junio de 2005
Señor y
Dios nuestro: al conmemorar un nuevo aniversario de la muerte del
General Belgrano, te imploramos por la Patria rindiendo homenaje a la
Bandera, símbolo de nuestra identidad y soberanía, que fuera izada por
primera vez aquí, en la Villa del Rosario, a las orillas del Paraná.
Cada 20
de junio, nos reunimos para suplicarte una bendición que nos haga
encaminar con esperanza hacia un futuro de prosperidad y de permanente
paz social; y para darte gracias por este gran país que nos has dado,
con su historia tejida de coincidencias y desencuentros.
Igual que
ayer, nosotros buscamos vivir en libertad y prosperidad. Igual que
ayer, queremos ser protagonistas de nuestro propio destino, sin
admitir presiones foráneas que comprometan nuestra idiosincrasia,
diluyendo los valores de las tradiciones más preciadas.
Al
comienzo de nuestra historia como nación, los habitantes de este
pródigo suelo supieron decidir su suerte. El empeño del pueblo
patriota logró sacudir el yugo colonial, declarar la independencia y
ofrecer apoyo a otros países hermanos para que también permanecieran
libres. Aquellos hombres, como Don Manuel Belgrano, tenían ideales que
les daban fuerza para emerger de los problemas y superar las derrotas.
Para
imitar su ejemplo, te pedimos que conviertas nuestro corazón a fin de
que todos asumamos con empeño la cuota de responsabilidad que nos
corresponde y logremos juntos el porvenir que ansiamos.
A la
sombra de la Enseña Patria, símbolo de unidad y grandeza, te rogamos
por el bienestar y el progreso del país y de cada uno de sus
habitantes, y comprometemos nuestro esfuerzo de convivir como hermanos
a fin de alcanzar el anhelo común de justicia y de paz que todos
llevamos en el corazón.
Guíanos
hacia el destino que proyectaron nuestros mayores, promisorio y
abierto al mundo, pero libre, soberano y respetuoso de los derechos de
cada uno.
Que
Nuestra Señora del Rosario interceda por la República, y nos alcance
tu bendición. Amén
20 de Junio de 2005
Mons. Eduardo Mirás,
arzobispo de Rosario
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