Documentos  
 

NAVIDAD DE 2004


Mensaje de monseñor Pedro Olmedo Rivero, obispo de Humahuaca y de monseñor Marcelino Palentini, obispo de Jujuy, para la Navidad de 2004


Hay fiesta en la tierra porque Dios nos regaló su amor.

Por eso cantamos “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que Dios ama y que aman al Señor”

¿Qué celebramos en esta Navidad?

¿A un Dios desconocido y ausente?

¿Al amigo o pariente que nos visita?

¿Un rito antiguo que nos convoca?

Celebramos la vida, el amor, la cercanía, la amistad… celebramos a un Dios que se hace parte de nuestra familia humana, que asume sobre sí la historia de la humanidad para redimirla y renovar todos los corazones.

“Un Niño nos ha nacido… un Salvador se nos ha dado”

“El tiene el poder y el reino” y por eso se hace pobre, sencillo, nace en una gruta, “porque para José y María, que llevaba en su seno a Jesús, no había lugar en el albergue…”

…Y la historia se repite…

Hoy nace nuevamente Jesús: es el “acontecimiento”, no es un recuerdo ni un evento.

Es el acontecimiento de Fe que quiere renovar la vida, los corazones, la sociedad toda.

No podemos permitir que se siga repitiendo la Navidad sin la presencia de Jesús.

No podemos permitir que siga naciendo en un establo, habiendo tantas casas y tantos corazones lindos

No podemos permitir que nazca en la soledad, teniendo a tantos hombres y mujeres dispuestos a servirlo, sirviendo a los demás

Pero vale la pena preguntarnos: ¿en qué estoy ocupado en esta Navidad?

¿Tengo el corazón abierto para escuchar a José y María que me vuelve a pedir  un lugar para Jesús?

¿Estoy dispuesto a compartir lo que tengo con el hermano que golpea a mi puerta porque no tiene comida, ni casa ni cariño ni manos maternas tendidas que lo reciban?

Navidad es el “regalo de Dios a los hombres. Nos da a su propio Hijo para que sea nuestro hermano y nos haga hermanos.

Nos da a Jesús para que nos cambie por dentro regalándonos su gracia

Nos da a Jesús que nos invita a recibir su luz para que luego podamos iluminar a los otros

Nos da a Jesús que se hace nuestro camino y compañero de camino  para que lleguemos a la vida y le digamos “quédate con nosotros, porque sin ti se hace noche en nuestro corazón.

Nos da a Jesús que se entrega para enseñarnos las dimensiones verdaderas del amor

Nos da a Jesús que nos regala el sabor de las cosas divinas y eternas, para que nosotros también ayudemos a los demás a “saborear” lo divino en nuestra vida

Nos da a Jesús que nos dice que los últimos serán los primeros, como lo fueron los pastores que lo encontraron primero.

Sólo en el silencio, en la capacidad contemplativa, en la entrega y fidelidad total a Dios como la de María podremos entender el misterio de amor, de entrega, de cercanía, de paz del que nos habla la Navidad

Los autosuficientes, los egoístas, los ambiciosos, los que quedan en su castillo como Herodes… no pueden encontrar a Jesús, y no les importa que Jesús siga naciendo en una gruta…

Los “sabios” como los magos de Oriente y los humildes como los  pastores que abandonan sus seguridades y se dejan guiar por la estrella; los que saben descubrir los signos de Dios en  el cielo y en la historia, que se dejan guiar por la Palabra… sabrán encontrarse con el Salvador que los iluminará, los bendecirá, los renovará, los salvará.

Navidad entonces es fiesta solamente si abrimos el corazón a Jesús, si lo reconocemos en el hermano pobre, desprotegido, angustiado, solo y desamparado.

Navidad es verdadera fiesta si recibimos la luz de Cristo que ilumina nuestra vida y da luz a nuestra sociedad provocando en nosotros gestos de solidaridad con el hermano que sufre la injusticia, la marginación, el destierro.

Que nadie quede afuera de esta fiesta de Navidad. Unámonos para defender la vida, para luchar por la justicia, para ser solidarios con el que sufre, para construir la paz.

De esta manera no celebramos un rito sino el gran acontecimiento del DIOS CON NOSOTROS  que se nos regala.

Que Jesús luz, paz, amor, felicidad esté en el corazón de todos.


FELIZ NAVIDAD les deseamos

Pedro María Olmedo Rivero, obispo de Humahuaca

Marcelino Palentini, obispo de Jujuy



Agencia Informativa Católica Argentina
Bolívar 218, 3er. piso, 1066 Buenos Aires,
Tel. (011) 4343-4397 (líneas rotativas) - Fax: (011) 4334-4202
E-mail: info@aica.org - Sitio en Internet: www.aica.org

Copyright © 1996 / 2006 AICA. Todos los derechos reservados.