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CARTA
PASTORAL
Carta pastoral del obispo de Lomas de Zamora, Mons. Agustín Radrizzani,
con motivo de la próxima ordenación sacerdotal de Javier Juárez
17 de octubre de 2003
Queridos hermanas y hermanos:
El día 31 de
octubre tendré la inmensa alegría de ordenar sacerdote al querido hermano
Javier Juárez.
Este hecho me
mueve por un lado a agradecer a Dios el gran don del sacerdocio y este
sacerdote que la Providencia regala a Lomas de Zamora.
En segundo
lugar quiero agradecer por este medio a la queridísima familia y Comunidad
de Guernica donde surgió la vocación.
En tercer
lugar agradecer a los Formadores y Profesores del Seminario que, hoy como
ayer, siguen dando la vida para acompañar el discernimiento vocacional de
nuestros queridos seminaristas.
Finalmente,
este hacer mención de lo que Dios nos ha regalado, ha de ser también un
compromiso para todos de trabajar en este campo vital de las vocaciones.
Ahora, quiero
dirigirme especialmente a los Sacerdotes: ¿cómo hacer para «fomentar» las
vocaciones sacerdotales, estimularlas, alentarlas? Les sugiero algunas
iniciativas que pueden desencadenar procesos de trabajo y de
conscientización:
1. Vivir
felizmente nuestra vocación sacerdotal.
La alegría
contagia y convence.
2. Rezar y
hacer rezar por esta intención en las Comunidades y en las Familias
conscientes que la elección de Dios de uno de nosotros es una gracia
grande para ese grupo.
3. Dar mucha
participación a los jóvenes en nuestras comunidades.
4. Hacer la
propuesta vocacional a quienes vemos dotes suficientes.
Proponer no
es imponer. Pero tener presente que si bien Jesús era un ser fascinante,
igualmente invitó a los apóstoles para que lo siguieran y no se limitó
sólo a dar testimonio.
5. Tener
espacios para dirección espiritual.
6. No dejar
escapar ocasiones para encender esta llama y hacer discernimiento. Por
ejemplo los retiros vocacionales, los campamentos, el Congreso
Eucarístico, etc.
7. Tratar el
tema en los grupos y las homilías: “Si Dios te necesita y te llama, no
puedes mirar para otro lado”.
8. Hay
comunidades que tienen grupitos de reflexión vocacional donde se
encuentran más o menos cada mes para rezar y tratar el tema.
9. Invitar a
la Jornada de Discernimiento Vocacional y a que los jóvenes se vinculen
con el Seminario y los seminaristas.
Queridos
hermanos todos: que el Espíritu Santo nos ilumine a fin de que este
trabajo prioritario lo llevemos a cabo como auténticos hijos de la
Iglesia.
Y a vos,
querido Javier, te acompañamos con cariño. Entrarás a formar parte de
nuestro presbiterio con sus luces y sombras, pero te puedo asegurar que
comenzarás a formar parte de un grupo de hermanos sacerdotes que dan lo
mejor de sí para que Jesús sea cada día más conocido y amado.
Desde que
llegué a la Diócesis he recibido ejemplos maravillosos de nuestros
sacerdotes. Brillan por su espíritu de sacrificio y de entrega, por su
amabilidad y cercanía de la gente, por su piedad y permanente
disponibilidad.
Que el Señor
te dé a ti y a mí estar a la altura de tantos hermanos nuestros que de
verdad son ejemplo de fe en el don de su sacerdocio y de celo pastoral en
sus comunidades.
Que María,
Reina de la Paz, te haga un corazón muy parecido al de Jesús.
Con afecto
para ti, para todos mi queridos sacerdotes y las Comunidades que tan bien
saben acompañarlos.
Mons. Agustín Radrizzani,
obispo de
Lomas de Zamora |