|
MENSAJE
de Navidad 2004
Mensaje de monseñor
Agustín
Radrizzani, obispo de Lomas de Zamora, dirigido a los fieles de la
diócesis
Queridos hermanos:
La
Navidad está cerca y con ella se renuevan en nuestras vidas las alegrías
de la fe. Es la fiesta de Dios con nosotros y Dios para nosotros.
Por
deseo de Juan Pablo II el nuevo año 2005 será un tiempo dedicado a Jesús
Eucaristía. Este misterio de amor nos señala lo mejor de nuestra vida de
creyentes: Dios con nosotros, Dios para nosotros y Dios en nosotros.
La
relación entre el misterio de la Encarnación y la maravilla de la
Eucaristía tiene un hilo conductor y es el inmenso amor de Dios para
nosotros.
El, ayer
se hizo niño y hoy toma la apariencia de pan para enseñarnos a vivir como
El vivió. Por eso a la luz de este misterio de Dios con nosotros y Dios en
nosotros, también nosotros nos hacemos niños y pan para los demás.
Qué
fuerza, qué fascinación y qué desafío. Con El en nosotros queremos ser pan
para nuestros hermanos. Un pan fresco, nutritivo y sabroso, como lo es El
para nosotros.
Esta
disponibilidad para amar y servir al prójimo hace nacer en nosotros y en
los otros la esperanza. En nosotros, porque nadie nos puede impedir amar y
en los otros renacerá la esperanza porque todos se sentirán entendidos y
cobijados por nuestra vida fortalecida por Jesús Eucaristía.
Te
auguro que en esta Santa Navidad, Dios vuelva a nacer en ti y en comunión
con Jesús Eucaristía, tu y yo nos hagamos don para los demás.
Que la
Virgen, Madre y Maestra de vida, te regale una Santa y Feliz Navidad.
Mons. Agustín Radrizzani, obispo de Lomas de Zamora |