ORACIÓN y COLECTA POR
las vocaciones
Carta de
monseñor Agustín Radrizzani, a
todo el Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Lomas de Zamora
Lomas de Zamora, 8 de abril de 2005.
Hijos y hermanos queridos:
El papa Juan Pablo II
nos ha dejado un tesoro en el que nos abrió su corazón de padre, pastor y
amigo en el mensaje vocacional de este año que lleva como lema LLAMADOS
A REMAR MAR ADENTRO.
¡DUC IN ALTUM!
estas
palabras son una invitación a la confianza y un desafío que Jesús nos
lanza especialmente en nuestro tiempo en que una generalizada manera
de pensar propicia la falta de esfuerzo personal frente a las dificultades
(Juan Pablo II , mensaje ) El papa nos orienta a dar una doble respuesta
al amor que Dios ha tenido con nosotros al llamarnos a la vida , a la fe y
a formar parte de su familia, la Iglesia:
- De manera
personal:
cultivando un profundo espíritu de oración, alimentado por la escucha de
la Palabra de Dios que nos capacita para experimentar su presencia
incluso en los momentos mas difíciles. Cristo es el amigo fiel que quiere
nuestra felicidad y por eso nos dice: Ven y sígueme. Sabe que
tenemos necesidad de él, pero él quiere tener necesidad de nosotros.
- El otro modo de
respuesta es el comunitario:
Es necesario y urgente
organizar una pastoral de las vocaciones amplia y capilar, que llegue a
las parroquias, a los centros educativos y a las familias, suscitando una
reflexión atenta sobre los valores esenciales de la vida y que capacite a
los jóvenes a reconocer el llamado que el Señor les dirige y dar una
respuesta generosa
(NMI 46).
Nuestra amada diócesis
cuenta con una larga y fecunda tradición de trabajo vocacional; hace
tantos años que se viene rezando por las vocaciones, que se realizan las
jornadas de discernimiento vocacional, así como encuentros,
peregrinaciones y exposiciones inspiradas en esta temática. Sin embargo,
en estos tiempos es importante recalcar la urgencia de recorrer caminos de
comunión para hacer presente ante los jóvenes el rostro de Cristo que los
ama y los llama a servirlo en los hermanos.
No dejemos de suscitar
en nuestras comunidades el interés por las vocaciones, que el tema esté
presente todo el año tanto en nuestras predicaciones, en la catequesis y
en la liturgia como en los colegios y en las familias. Que sea una
preocupación constante para nuestra corazón porque donde se encuentre éste
allí estará nuestro tesoro (Mt. 6, 21). Pidamos al Divino Maestro que nos
dé la audacia necesaria para saber provocar y ayudar a exteriorizar el
llamado que Él hace a tantos chicos y chicas que en el tiempo de la
adolescencia y juventud deben tomar decisiones importantes para sus vidas.
por medio del testimonio alegre y de la palabra clara y oportuna.
Por esto los invito a
partir del domingo 17 de abril, domingo del Buen Pastor a
rezar en toda la diócesis, la oración que aprobé para que nos sirviera
de vínculo espiritual, ya que donde dos o tres se unan para pedir algo en
nombre de Jesús, Él está presente entre ellos. (Mt. 18, 20).
El mismo día 17 de
abril se realizará la colecta por el Seminario Diocesano de la
Santa Cruz en el se que forman 20 seminaristas. Que el resultado de
la misma sea una expresión de nuestro compromiso para con la preparación
de los futuros pastores de nuestras comunidades. Todos y cada uno de los
miembros del Pueblo de Dios podemos desde hoy, con nuestra oración y
colaboración, contribuir en la formación de estos jóvenes que el Buen
Pastor ha convocado para seguir haciéndose presente en su Iglesia.
Que nuestra Madre y
Patrona, la Virgen de la Paz, nos recuerde a todos, padres, consagrados
y pastores Hagan lo que Jesús les diga (Jn. 2,5). Y Cristo nos pide
remar mar adentro.
Con mi afecto y bendición.
Mons. Agustín Radrizzani, obispo de Lomas de Zamora |