En este tiempo de Navidad y Año Nuevo quiero decirles de corazón que deseo
estar muy cerca de los que más sufren en el alma y en el cuerpo. Esta
cercanía la hago concreta en mi afecto y oración.
Quiero suplicar a Jesús que libre
nuestros corazones de odio hacia aquellos que suponemos son causa de
tantos males en la Patria. Confiemos en la Justicia de Dios.
También quiero decirles que hagamos de la
Caridad cristiana un camino de Unidad y de Servicio
para todos, en especial, para los más pobres.
La construcción de la nueva sociedad
comienza por la familia donde se siembran las semillas cristianas del amor
solidario, del respeto, de la honestidad y del trabajo como nuestra
participación en la obra creadora de Dios.
Todo lo que Jesús nos ha enseñado se
resume en Amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como El nos amó.
Que cada uno, según sus creencias, rece y
suplique por la Patria. Pero todos debemos comprometernos a usar la Bondad
y la Buena Educación en el trato diario para evitar la agresión y las
heridas que nada aportan a la convivencia.
Nosotros invocamos la Misericordia de
Dios sobre nuestra Argentina y le pedimos a la Santísima Virgen que
interceda por todos mientras de corazón decimos:
¡Jesús! Salva al Pueblo Argentino. Escucha su clamor.
Feliz Navidad - Feliz Año Nuevo.
Mons. Ramón Artemio Staffolani, obispo de Villa de la Concepción
del Río Cuarto