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COMUNICADO
22 de
agosto de 2005
Vivimos con
profundo dolor los hechos que motivaron la renuncia del Obispo de
Santiago del Estero, Mons. Juan Carlos Maccarone al gobierno de la
Diócesis. En estos momentos difíciles y de conmoción queremos
expresar, ante todo, nuestra solidaridad y acompañar con nuestra
oración a toda la comunidad católica de nuestra hermana provincia de
Santiago del Estero.
Al mismo tiempo
rogamos a Dios, justo y rico en misericordia, por el Obispo y por
quienes han estado de algún modo involucrados en los hechos que dieron
lugar a su renuncia.
Por último,
recordemos que los principios que rigen la vida pública de una
comunidad no deben estar disociados de los que rigen la vida privada
de las personas. La coherencia de vida vale para todos sin excepción.
Con más razón para aquellos a quienes se les han confiado
responsabilidades de gobierno. La coherencia entre lo que pienso y
digo, y entre lo que digo y hago, es un don de Dios. Pidamos este don
con humildad y perseverancia, especialmente en estos momentos para
nuestros obispos, sacerdotes, diáconos y seminaristas.
Mons. Andrés Stanovnik OFMCap., obispo de Reconquista
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