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JESÚS HA RESUCITADO,
¡ALELUYA!
Mensaje de Mons. Luis Héctor
Villalba, arzobispo de Tucumán para la Pascua
11 de abril de 2004
Queridos hijos e hijas:
Una vez más vuelve a
sonar en la tierra el anuncio del Ángel de la Pascua:
“Jesús ha resucitado,
¡Aleluya!“.
Jesús volvió a la vida;
en Él su divina misión, que a los ojos del mundo pareció ofuscarse en la
hora de la Pasión, relució con reiterado esplendor.
Jesús es el dominador
de la muerte, el eterno poseedor de la vida.
Ayer, hoy, en todos los
siglos, Cristo está vivo.
Pero la vida
indestructible de Cristo se nos comunicó a nosotros por el Bautismo. Por
esto les digo: vivan. Que no les falte el pan y el trabajo material para
sus cuerpos. Que no les falte el alimento para sus almas: la oración y la
Eucaristía.
Pero no basta que estén
dispuestos a vivir siempre más intensamente, si permanecemos insensibles a
que otros mueran alrededor nuestro.
Tenemos que trabajar
para que vivan también nuestros hermanos. Que donde encontremos la muerte,
llevemos la vida.
Debemos esforzarnos
para que todos puedan trabajar dignamente, para que no falte el pan en los
hogares, para que nuestros niños y jóvenes puedan estudiar, para que la
salud sea cuidada y atendida convenientemente.
Debemos trabajar por la
verdad, la justicia, el bien común, para que no haya violencia y reine la
paz.
Oh Jesús resucitado: te damos gracias por el don de la vida que nos has
comunicado. Renueva la alegría en nuestros corazones y enjuga las lágrimas
de los que sufren, de los angustiados y afligidos.
Y que encuentre eco en
los corazones de todos los hombres, el saludo que dirigiste a tus
discípulos: “La paz esté con ustedes”.
¡Felices pascuas!
San Miguel de Tucumán, domingo de Pascua, 11 de abril de 2004
Mons. Luis H. Villalba, arzobispo
de Tucumán |