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Renovación
del COMPROMISO cristiano
Propuesto por monseñor Estanislao
Karlic, al final de la
misa de clausura,
el domingo 10 de setiembre. El pueblo iba respondiendo
afirmativamente a cada pregunta del presidente.
GUIA:
«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha
consagrado por la unción, Él me envió a llevar la Buena Noticia a los
pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a
dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor»
(Lc 4,18-19).
Esta palabra que sigue cumpliéndose hoy entre nosotros,
nos desafía como bautizados a ser profetas en este nuevo milenio que
amanece.
Como profetas estamos llamados a interpretar los signos
de los tiempos en la realidad que hoy como argentinos vivimos. ¿Cómo?
anunciando la presencia del Reino de Dios que crece en la cultura de la vida
y del amor y denunciando la cultura de la muerte que quiere imponerse entre
nosotros.
Por eso, en este espíritu jubilar que estamos viviendo
necesitamos volver a comprometernos en la Nueva Evangelización, nueva en su
ardor, en sus métodos y en su expresión.
PRESIDENTE
Queridos hermanos y hermanas:
Este Encuentro Eucarístico Nacional que hemos vivido,
nos ha ayudado a hacer una experiencia de comunión gozosa con Dios, una
experiencia de reconciliación y de fraternidad.
Al partir el pan hemos reconocido a Jesús, Señor de la
Historia, presente entre nosotros, peregrinando con nosotros. ¡Esta es
nuestra acción de gracias!
Todos anhelamos que este encuentro jubilar dé frutos de
sincera conversión, de profunda comunión y de comprometida solidaridad,
que sean respuesta a los grandes clamores de la Argentina y de América.
Este anhelo reclama de cada uno de nosotros, de cada
familia de cada una de nuestras comunidades, un renovado compromiso que nos
impulse a vivir un jubileo permanente.
1.
Pueblo de Dios que peregrinas en la Argentina, estás llamado a renovar
tu Alianza con Jesús, Señor de la historia. Por eso en nombre de Dios te
pregunto:
¿Te comprometes a un auténtico encuentro con Jesucristo
Vivo, que te espera en la Eucaristía para una permanente conversión que
cambie tu vida por la fe, la esperanza y la caridad y te haga servidor fiel
de Dios y de los hombres, enfrentando proféticamente los desafíos de hoy
sin rencores, sin egoísmos y sin miedos, de cara al nuevo milenio?
2.
Pueblo de Dios que peregrinas en la Argentina, estás llamado a vivir la
grandeza de tu vocación: ser hijos, ser hijas de Dios. Por eso en nombre de
Dios te pregunto:
¿Te comprometes a trabajar por el respeto y la
promoción de la dignidad de cada hombre y mujer, especialmente la de los
pobres, la de quienes viven en condiciones infrahumanas de miseria, la de
aquellos que sufren la discriminación, la marginación y hasta la
exclusión total, y de esta manera construir solidariamente la justicia tan
largamente esperada en tu tierra?
3.
Pueblo de Dios que peregrinas en la Argentina, estás llamado a vivir la
unidad para que el mundo crea. Por eso en nombre de nuestro Dios, que es
familia, te pregunto:
¿Te comprometes a realizar la comunión con la riqueza
de tus diversidades, viviendo relaciones nuevas de perdón, de libertad, de
verdad y de amor, que contribuyan a refundar en esta querida familia
argentina los vínculos sociales y políticos al servicio del bien común?
4.
Pueblo de Dios que peregrinas en la
Argentina, mira en tu tierra los nuevos lugares de misión: la política y
la economía, el arte y la ciencia, la técnica y los medios de
comunicación, el trabajo, la educación y la salud, las diversiones y el
mundo del espectáculo... ¡Es urgente la Nueva Evangelización!
Por eso en nombre de nuestro Dios te pregunto:
Desde tus familias, comunidades e Iglesias diocesanas,
¿te comprometes a renovar tu opción por Jesús, adhiriendo libremente a su
persona y a su proyecto, que es el anuncio y la realización del Reino de
Dios en todos los ambientes, en tu Patria y más allá de sus fronteras,
invitando a todos a la comunión trinitaria y a la comunión con los
hermanos en una sociedad justa y solidaria?
5.
Pueblo de Dios que peregrinas en la Argentina, hace diez años después de
una amplia consulta a las distintas comunidades, reconocías en las Líneas
Pastorales para la Nueva Evangelización, dos importantes desafíos:
El del secularismo.
Y el de la justicia tan largamente esperada.
Por eso en nombre de nuestro Dios te pregunto:
¿Te comprometes a colaborar en tu comunidad eclesial
para evaluar las Líneas Pastorales para la Nueva Evangelización y realizar
aportes creativos que ayuden a actualizarlas para el bien de todos los que
habitan esta querida patria Argentina?
Este
documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº
2283, del 20 de setiembre de 2000
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