El símbolo representa muy bien el
mensaje cristiano en su totalidad: la parte central, de color azul, indica el globo
terrestre sobre el que domina la Cruz, como queriendo abrazarlo. Las cinco palomas,
cada una de un color diverso, representan los cinco continentes.
Del centro de la Cruz se irradia una luz, símbolo
de Cristo «verdadera luz del mundo», lo que indican también las palabras: «Cristo
ayer, hoy y siempre».
El trenzado de las palomas significa el espíritu de
unidad de los hijos de Dios y la reconciliación entre los pueblos.
La Cruz recuerda que Cristo ha
muerto para salvar a todos y las tres líneas multicolores que la
componen aluden al misterio de la Trinidad. que Cristo ha
muerto para salvar a todos y las tres líneas multicolores que la
componen aluden al misterio de la Trinidad.