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JUBILEO DEL AÑO 2000
¡ABRAN LAS PUERTAS A CRISTO!


La Historia de los Jubileos


La palabra ‘jubileo’ deriva del latín ‘jubileum’, que a su vez deriva del hebreo ‘Yobel’.

Ya para los antiguos hebreos, la ley mosaica preveía el reposo de las labores agrícolas cada cincuenta años, período al que denominaba ‘año del yobel’ o también año del cuerno, porque el comienzo de la festividad era anunciado por el sonido de un cuerno de cabra. En tales ocasiones la propiedad de las tierras tenía que ser restituida al propietario precedente y los esclavos hebreos debían ser liberados.

Esta festividad jubilar hebrea pasará siglos después a la comunidad cristiana, asumiendo el significado de un año de indulgencia y liberación.

Las primera celebración del ‘jubileo’ en Occidente tuvo lugar en el año 1300, por iniciativa del Papa Bonifacio VIII, en esa oportunidad se estableció para la celebración una periodicidad de cien años.

De este modo, se debía aguardar un siglo hasta la celebración de un nuevo jubileo. Pero esta situación duró muy poco tiempo, casi inmediatamente a su instauración, el período de años fue reducido a solo cincuenta, y poco después, los jubileos fueron pautados cada 24 años, dejando abierta la posibilidad de que en ciertas circunstancias, atentiendo a especiales situaciones del momento se insertaran jubileos extraordinarios.

Todo jubileo es celebrado con una variedad de iniciativas y de ritos entre los cuales merecen mencionarse el de la apertura y la clausura de la Puerta Santa, denominación que se refiere a cuatro portales que se encuentran ubicados sobre la derecha de la fachada de las cuatro Basílicas Mayores de Roma: San Juan de Letrán, San Pedro en el Vaticano, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros.

En la ceremonia de apertura de la Puerta Santa, durante la Vigilia de la Navidad el Papa se traslada hasta la Puerta Santa de San Pedro y golpea sobre el muro que cierra la Puerta por tres veces con un martillo de plata diciendo: «Ábranse las puertas de la justicia». Después de esto golpea por dos veces a la puerta un Cardenal y entonces, la puerta cede. El Papa es el primero en atravesar el Portal, llevando en su mano derecha una Cruz y en la izquierda una candela encendida. Esta ceremonia es realizada simultáneamente en las otras tres Basílicas Mayores, por otros tantos cardenales. (En esta oportunidad lo hará personalmente el Papa en distintos momentos). De este modo, los fieles podrán pasar por la Puerta Santa durante todo el año.

Para la clausura de la Puerta Santa se procede a amurallarla permaneciendo cerrada hasta la celebración del próximo Jubileo.

Este documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº 2244, del 22 de  diciembre de 1999


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