|
CARTA DE MENEM A TODOS LOS PRESIDENTES
de Latinoamerica, España,
Portugal y Filipinas
"Señor
Presidente: Tengo el agrado de dirigirme a V.E. en relación con la celebración, el
próximo 25 de marzo, del Día del Niño por Nacer, que he establecido en
virtud del Decreto 1406, de fecha 7 de diciembre de 1998.
"La
elección de la fecha no ha sido casual, pues corresponde al día de la Anunciación y,
luego de la gestación, la Virgen María daba a luz a Jesús, Hijo de Dios, Redentor del
Hombre y Señor de la Historia.
"Es
por ello que, reafirmando nuestra decidida posición en favor de la vida y la familia
humana, he querido con este acto dar adecuada protección al niño por nacer, ser tan
frágil e indefenso.
"Tal
celebración, además de tener como objetivo una reivindicación de la existencia de la
vida humana desde el momento de la concepción, constituye una reafirmación de los
derechos esenciales de la persona humana, derivada de su intrínseca dignidad, en tanto
creada a imagen y semejanza de Dios.
"El
mencionado decreto tiene, además, como fundamento, la necesidad de proteger los derechos
humanos para todos los hombres y para todas las naciones. En este sentido, la Comunidad
Internacional ha destacado al niño como un sujeto de especial consideración, reflejada
en instrumentos internacionales como la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos
del Niño, la Declaración de los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de
las Naciones Unidas del 20 de noviembre de 1959 y la Convención sobre los Derechos del
Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989.
"En
los fundamentos del decreto, he afirmado que la vida, el mayor de los dones, tiene un
valor inviolable y una dignidad irrepetible y que el derecho a la vida no es una cuestión
de ideología o de religión, sino una emanación de la naturaleza humana.
"Las
comunes raíces históricas de nuestras naciones hermanas las unen no sólo en el idioma,
sino también en una concepción del hombre y de la sociedad basadas en la dignidad
fundamental de la persona humana. El Santo Padre ha denominado a América Latina el
"Continente de la Esperanza" y la ha puesto en diversas ocasiones como ejemplo
de una pacífica y democrática convivencia. Estimo, por ello, que sería un ejemplo para
la comunidad internacional que nuestra región, que tanto ha contribuido a la afirmación
de los Derechos Humanos en todo el mundo, fuera la abanderada de la protección de los
más débiles e indefensos.
"Por
lo expresado, me permito invitarlo, señor Presidente, a unir nuestros esfuerzos en
defensa de los miles de niños que, diariamente, se ven privados por la mano del hombre,
del don de la vida, que Dios les ha dado en su infinita bondad. Si toda América Latina
elevara su voz reivindicando la existencia de la vida desde el momento de la concepción,
el mundo no podría permanecer indiferente. Sería, por ello, una gran contribución de
ese país si pudiera adherir a la iniciativa de establecer el Día del Niño por Nacer.
Ello en atención a que la misma podría adquirir así un carácter regional y proyectarse
con más fuerza ante las demás Naciones de la Tierra.
"Tengo
la certeza de que el señor Presidente valorará la antedicha iniciativa y, desde ya, le
agradezco toda la atención que pudiera brindarle. Creo que juntos podremos lograr una vez
más que América Latina esté a la vanguardia del mundo en la protección integral de los
derechos fundamentales de la persona humana.
"Renovando
mis votos por el bienestar de esa hermana República y por la ventura personal de V.E. y
de su familia, lo saludo con mi más distinguida consideración y estima".
Carlos
Saúl Menem
Este
documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº 2209, del 21 de abril de 1999 |