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COMUNICADO DEL ARZOBISPADO DE PARANÁ
Ante las expresiones injuriosas contra la Comunidad Judía vertidas en nuestra
ciudad que se han conocido en los últimos días y en las que al mismo tiempo se
daban vivas al santo nombre de Cristo y vivas también a la Patria, este
Arzobispado quiere expresar hacia los ofendidos su profundo dolor y se
solidariza con ellos considerando esta ofensa está en contra de cómo la Iglesia
Católica quiere vivir el mandato de Cristo: ámense los unos a los otros como yo
los he amado (Jn 13,34). Tanto el servicio como la ofensa que se hacen a
cualquier hombre es servicio u ofensa al mismo Señor Jesús.
Quien es católico, quiere
profesar su fe y ser considerado como tal, ha de recordar que usar el nombre de
Cristo para faltar al primero y al segundo mandamiento, es una falta grave y,
por lo tanto, un pecado que debe ser reparado. Vivir en comunión con la Iglesia
requiere también guardar la unión con ella en el modo de obrar (Código de
Derecho Canónico, c. 209).
Este Arzobispado expresa su
dolor porque nadie tiene derecho a pretender excluir de la comunidad nacional a
otros. Hacerlo junto a expresiones cristianas manifiesta una incoherencia con la
fe que se dice profesar.
Este Arzobispado manifiesta
que en la Iglesia Católica, como creyentes y como argentinos, queremos vivir y
servir a todos en la fe y en los valores cristianos que nos legaron nuestros
mayores. Recordamos que la identidad católica comienza por el cumplimiento de
los mandamientos de la Ley de Dios, los cuales se sintetizan y dependen de los
dos primeros: amar a Dios y amar al prójimo y a éste como Él nos amó: dispuestos
incluso hasta dar la vida.
Este Arzobispado, finalmente,
lamenta que esta agresión haya ocurrido en un acto al que la Iglesia Católica
fue invitada para presentar la verdad católica sobre un tema muy delicado que
hace al respeto a la vida y a la dignidad del hombre. La Iglesia defiende la
vida y la dignidad de todo hombre desde su concepción hasta su muerte sin hacer
acepción ninguna de personas. La presencia y la exposición realizada por el
Sacerdote que en nombre del Arzobispo participó en esta reunión responde a la
necesidad de obedecer al mandato bíblico: “estar dispuestos a dar razones de
nuestra fe”.
Defender verdades faltando a
la caridad es un modo de ofender a la verdad.
Paraná, 20 de noviembre de 2004 |