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BREVE HISTORIA DE LA 
UNIVERSIDAD CATÓLICA ARGENTINA


1.Origen y fundación

La fundación de la Universidad Católica Argentina fue decidida por el Episcopado Argentino en su Asamblea Plenaria del mes de febrero de 1956.

En una nueva Asamblea Plenaria realizada en octubre de 1957, el Episcopado ratificó aquella decisión. Y en una declaración colectiva, el 7 de marzo de 1958, declaró oficialmente fundada la Universidad Católica Argentina, bajo la advocación de Santa María de los Buenos Aires. Al mismo tiempo promulgó sus Estatutos, aprobados con carácter experimental. Por decreto del 8 de marzo de 1958, el Presidente de la Comisión Permanente del Episcopado Argentino, Cardenal Antonio Caggiano, en nombre de dicha Comisión, designó al Rector, Mons. Dr. Octavio N. Derisi, a los integrantes del Consejo Superior, a los Decanos de las distintas Facultades y el 25 de julio fue nombrado el Consejo de Administración.

La inauguración tuvo lugar, mediante un solemne acto público, el 6 de mayo de 1958. Esta fundación no se improvisaba. Durante unos diez años existió una Universidad Católica con su Facultad de Derecho, que no pudo subsistir porque nunca obtuvo la validez de sus títulos en nuestro país. Desde 1922 existían los Cursos de Cultura Católica -convertidos en su última época en Instituto Católico de Cultura de Buenos Aires-, que ofrecían una formación universitaria católica, complementaria de la Universidad oficial. Los Cursos de Cultura Católica llegaron a tener Escuelas especializadas de Filosofía y, más tarde, de Economía, y un Centro para los cultores del arte en todas sus manifestaciones, «Convivium», que agrupó a muchos artistas, a partir del cual se fundó el taller de pintura y xilografía «San Cristóbal», que dio óptimos frutos.

De los cursos salieron las siguientes publicaciones periódicas: 1) Nota Informativa y Bibliografía, 2) Criterio y 3) Ortodoxia, y numerosas colecciones de libros.

Los cursos formaron una gran parte de la generación de universitarios católicos con proyección en los diversos sectores sociales de nuestro país. El Venerable Episcopado transformó esos cursos en la Universidad Católica Argentina.

Los Obispos argentinos no hacían sino continuar la tradicional labor que comienza a principios de la Edad Media con las Escuelas Monacales y Catedralicias (siglo VIII), y que habían de culminar en la fundación de las Universidades. Porque fue la Iglesia, en efecto, la creadora de la institución universitaria y la que forjó las más antiguas e ilustres Universidades de Europa, que aún son los centros más fecundos de investigación científica e irradiación de cultura: París, Oxford, Cambridge, Heidelberg, Lovaina, Salamanca, Alcalá de Henares, Bolonia, Padua y tantas más. Surgieron de ellas, como el fruto maduro de un clima espiritual instaurado por la misma Iglesia con la salvación de las reliquias de¡ Humanismo grecolatino, purificado y acabado con el Humanismo Cristiano. El medio centenar de Universidades que había en Europa a fin de¡ siglo XVI eran casi todas de procedencia de la Iglesia, y otras, de la Iglesia y el poder civil simultáneamente.

También en nuestra América la Iglesia fundó las primeras Universidades: Santo Domingo, San Marcos, Chuquisaca, y en nuestro país, la tres veces centenaria de Córdoba. La Universidad de Buenos Aires, creada por el naciente gobierno de la Confederación Nacional fue organizada por un sacerdote, el Dr. Antonio Sáenz, que conjuntamente con un grupo de clérigos, desempeñaron sus primeras cátedras.

La Iglesia no ha dejado nunca de fundar nuevas Universidades a través de los siglos, aún en ciudades donde había sido despojada de sus antiguas Casas de Estudio. Lo sucedido en Europa, se repetía también ahora en nuestro país.

Al crear la Universidad Católica Argentina, el Episcopado no improvisaba, retomaba así el sendero de la propia y gloriosa historia de la Iglesia y fundaba una nueva Universidad en nuestro país, donde había sido antes la instauradora de la institución universitaria.


2. Reconocimiento del gobierno nacional

La universidad Católica Argentina nació, como se declara en el documento de su creación, del Vble. Episcopado, conforme a lo estatuido por el artículo 28 del Decreto-ley 6403, dictado el 22 de diciembre de 1955. Cuando posteriormente, en 1958, a raíz de la decisión del Poder Ejecutivo de proceder a su reglamentación, se intentó, mediante un proyecto presentado a la Hble. cámara de Diputados, obtener su derogación, tanto la Universidad, en forma oficial, cuanto sus profesores y alumnos, intervinieron en la campaña dirigida a mantener la conquista de la libertad de enseñanza universitaria lograda por aquel Decreto-ley que ya había sido ratificado por el Congreso de la Nación. El principio del artículo 28, con el cual quedó quebrantado el antiguo monopolio estatal, fue felizmente mantenido, mortificándose solamente su texto de acuerdo con las conclusiones del debate oportunamente realizado, en la Junta Consultiva el 28 de febrero de 1956. La nueva redacción del artículo 28 fue dada por la ley 14.557, promulgada por el Poder Ejecutivo el 17 de octubre de 1958 y reglamentada por el Decreto del 12 de febrero de 1959.

El 23 de septiembre de 1959, el Poder Ejecutivo de la Nación, por Decreto Nº 11.911 concedió personaría jurídica a la Universidad y aprobó los Estatutos que la rigen.

El 30 de octubre de 1959, el Ministro de Educación y Justicia, doctor Luis R. Mac Kay, visitó la Universidad Católica Argentina para realizar la inspección correspondiente a fin de comprobar si se ajustaba en todo a las exigencias de la ley 14.557 y de su Decreto reglamentario. El día anterior, dos delegados del mismo Ministerio habían examinado cuidadosamente lo relativo a la organización y a las finanzas de la Universidad.

El 2 de noviembre de 1959 el Ministro firmó el Decreto Nº 14.397 de reconocimiento de la Universidad Católica Argentina ‘Santa María de los Buenos Aires», que más tarde, ese mismo día, fue firmado por el Presidente de la Nación.

El 29 de diciembre de 1967 el Poder Ejecutivo Nacional promulgó el nuevo Decreto-ley Nº 17.604 sobre creación y funcionamiento de los establecimientos universitarios privados que fuera reglamentado por Decreto Nº 2.330 del 11 de noviembre de 1993.

El 7 de agosto de 1995 fue promulgada la ley Nº 24.521 de Educación Superior.

La Universidad forma parte de las siguientes entidades internacionales:

Federación Internacional de Universidades Católicas.

Organización de Universidades Católicas de América Latina.


3. Reconocimiento como Pontifica por la Santa Sede

Por decreto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades, de fecha 16 de julio de 1960, «se constituye, erige y declara erigida a perpetuidad la Universidad Católica llamada Santa María de los Buenos Aires, existente en la metrópoli bonaerense, honrada con el título de Pontificia». El mismo sagrado Dicasterio «instituye y nombra, por derecho, Gran Canciller de la Universidad Pontificia Santa María de los Buenos Aires» al Arzobispo metropolitano bonaerense pro-tempore para que debidamente presida y vigile de acuerdo con las normas (y según lo exijan las circunstancias) de¡ artículo 14 de la Constitución Apostólica «Deus Scientiarum Dominus" y del artículo 15 de las «Ordinationes» para el debido cumplimiento de la misma Constitución Apostólica.

Con dos actos públicos solemnes celebró la Universidad la recepción del Decreto de la Sagrada Congregación de seminarios y Universidades, que le acuerda el título de Pontificia.


Este documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº 2254, del 1 de marzo de 2000


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