En la ciudad de Buenos Aires, a
los treinta días del mes de setiembre de mil novecientos noventa y nueve,
siendo las 11 horas, a pedido del Sr. Ministro de Salud y Acción Social,
se reúne la Comisión Nacional de Etica Biomédica, creada por Decreto Nro.
426/98, en el edificio de avenida 9 de Julio 1925, piso 2do., Salón San
Martín, presidida por el Dr. Carlos Lucio Ortega, para tratar en reunión
extraordinaria «La evaluación del requerimiento solicitado por el Sr.
Ministro respecto al comienzo de la vida, ante la existencia de un fallo
judicial».
Encontrándose presentes los señores Dr. Adrián
Crescenti, Dr. Juan Alfredo Louge, Dr. Lino Barañao, Pbro. Julio Méndez,
R.P. Juan Carlos Meinvielle, Dr. León Isaac Bernstein, Dr. Pedro Tabuenca,
Dr. Roberto Bedrossian, Sr. Demóstenes Stefanides, Dr. Jaime Elías Bortz,
Dr. Jorge A. Insúa, Dr. Hugo O.M.Obliglio, Dr. Luis Allegro, Dr. Rolando
Hereñú, Dr. José Merlo, Dr. José Nucci, Dra. Alicia Verme, Dr. Carlos
Ortega, Dr. Oscar González Carrizo, luego de un intercambio de opiniones
entre los presentes, se somete a votación la siguiente pregunta: ¿Cuándo
comienza la existencia de una vida humana?
Toma la palabra el Dr. Pedro Tabuenca,
representante de la Universidad Adventista Del Plata, «La vida humana
comienza en el instante de la concepción».
Luego lo hace el Dr. Luis Allegro, en
representación de la Asociación Médica Argentina, en común con el Dr.
Rolando Hereñú y expresa que el voto es el siguiente: «Que el comienzo de la
vida humana se produce en el momento de la unión de los dos gametos,
masculino y femenino, esto es, del espermatozoide con el óvulo».
El Dr. León Isaac Bernstein, en representación
de la Universidad Hebrea Argentina Barillan, se abstiene.
El Dr. Jorge A. Insúa, en representación de la
Academia Nacional de Medicina, expresa: «Consideramos que el ser humano
existe desde el momento de la unión de los dos gametos, en ese estado es un
ser humano en estado embrionario, y que entonces el comienzo de la vida es
la unión de los dos gametos».
El Dr. Lino Barañao, que representa a la
Secretaría de Ciencia y Tecnología,
expresa: «Un nuevo ser
humano es el producto de un proceso de desarrollo, la gestación que se
inicia en la concepción. Las características propias de un ser humano se
adquieren gradualmente a lo largo de ese proceso y por lo tanto no puede
fijarse un instante preciso para su inicio. El embrión preimplantatorio no
es totalmente equiparable a una persona».
El Dr. José Nucci, de la Facultad de Medicina de
la Universidad de Tucumán, dice: «La vida humana comienza con la unión de
dos gametos».
El Dr. Demóstenes Stefanides, de la Iglesia
Ortodoxa Griega, se adhiere a la definición del Dr. Allegro.
El Dr.Jaime Elías Bortz, en representación del
Seminario Rabínico Latinoamericano, dijo: «La vida humana comienza en un
momento de difícil precisión y el producto de la concepción, de acuerdo a
autoridades rabínicas legales, adquiere status jurídico de persona en el
momento de su nacimiento».
El Dr. José Merlo, que representa a la Iglesia
Evangélica Metodista, expone: «La vida comienza en la unión del
espermatozoide con el óvulo, es el momento de la concepción, que figura, por
otra parte, en nuestra Constitución Nacional, artículo 75, inciso 22».
El Dr. Daniel Adrián Crescenti, de la
Excelentísima Corte, expresa: «El comienzo del desarrollo de la vida humana
se establece en el momento de la concepción, es decir, cuando el
espermatozoide fecunda al óvulo, momento a partir del cual se sucede una
serie de mecanismos biológicos, químicos, moleculares, físicos, etc., que
permiten que el nuevo ser adquiera características humanas».
El Dr. Hugo O.M. Obiglio, de la Academia
Nacional de Ciencias Morales y Políticas, expresó: «La vida humana comienza
desde la concepción que ocurre con el contacto entre el espermatozoide y el
óvulo. Se ha definido, al respecto, la Academia Nacional de Medicina, y
figura en nuestra Constitución Nacional».
El Dr. Juan Alfredo Louge, en representación del
Ministerio de Justicia, expone: «La vida humana comienza desde el momento de
la concepción, así lo establece nuestra Constitución Nacional». Adhiere al
voto del Dr. Obiglio.
El presbítero Juan Carlos Meinvielle, en
representación de la Conferencia Episcopal Argentina, expresa: «Cada ser
humano existe y comienza su desarrollo a partir de la unión de los gametos».
El Dr. Roberto Bedrossian, en representación de
la Convención Evangélica Bautista, deja constancia de que también opina como
médico y por haber ejercido el profesorado de Ciencias Biológicas durante
muchos años, dice: «El proceso embrionario o concepción comienza con la
unión de los gametos femenino y masculino, es decir, con la fecundación».
La Dra. Alicia Verme, en representación del
Ministerio de Salud y Acción Social, adhiere a la posición del Dr. Obiglio.
El Dr. Oscar González Carrizo, en representación
del Ministerio de Salud y Acción Social, adhiere a la posición del Dr.
Allegro.