LA
RESOLUCIÓN 175 DEBE SER DEROGADA
Comentario editorial del padre Hugo Salaberry SJ. en el periódico
CONSUDEC perteneciente a la primera quincena de junio de 2004
A un mes y medio de la llamada Declaración de Principios de la
Comisión Directiva del Consudec, queremos retomar algunos de sus
puntos, toda vez que esperamos que durante el transcurso de esta
semana, se resuelva este tema de resultados tan nefastos como
perjudiciales para la mayoría de las jurisdicciones, sobretodo las más
necesitadas.
Lo que
comunicamos a las Juntas, a los Obispos lo transcribo a continuación,
aunque lo hemos publicado también completo en el periódico anterior.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
En reunión extraordinaria de Comisión Directiva, presidida por Mons.
Roberto Rodríguez y realizada el día 3 de mayo a fin de analizar la
situación planteada ante la aplicación del decreto 1273 y siguientes,
se resuelve:
Presupuestos y principios a sostener:
1.
Sostener la plena vigencia de la ley 13047 y el Acuerdo Marco (Res.
119/99) que regula la actividad docente privada.
2.
Sostener que el ámbito propio legal y administrativo para la
regulación de la relación laboral del sector educativo privado es el
Consejo Gremial de Enseñanza Privada, único órgano competente para tal
fin.
3.
Comprometer la participación del Consejo Federal de Educación en este
tema.
4.
Reconocer a la educación como un bien público no equiparable a una
empresa comercial, aún cuando sea de gestión privada.
5.
Respetando el principio de equiparación salarial amparado por la
legislación vigente, se reconoce la necesidad y urgencia de una
recomposición salarial en el ámbito educativo de cada jurisdicción.
Estrategias:
1.
Impugnar la razonabilidad de la Res. 175/02 sosteniendo los argumentos
oportunamente esgrimidos.
2.
Reiterar con carácter urgente el pedido de constitución y
funcionamiento del Consejo Gremial.
3.
Solicitar a la Comisión de Educación el planteo de esta preocupación
en el seno de la Conferencia Episcopal.
4.
Informar de la situación actual a los Señores Obispos, Ministros o
Secretarios Provinciales de Educación y Direcciones de gestión
privada.
5.
Reconocer la necesidad y urgencia de una recomposición salarial en el
ámbito educativo de cada jurisdicción para todos los docentes de la
misma:
a.
Respetando el principio de equiparación salarial amparado por la
legislación vigente.
b.
Reafirmando el derecho del aporte estatal correspondiente a tal fin.
Respecto de los principios cuyo subtítulo es estrategia, quiero
comentarles brevemente lo que hasta ahora se fue realizando.
En
cuanto al “..impugnar la razonabilidad de la Res. 175/02...”,
ya es por todos conocida nuestra posición y está expresamente
manifestada en este primer punto de la declaración. La 175 debe ser
derogada. Cualquier otra solución al problema suscitado por esta
resolución, (se manejó la posibilidad de excluir de la obligación del
pago a los colegios que reciben aporte estatal), conlleva innumerables
inconvenientes, cuyas consecuencias finales son difíciles de prever.
Lo
primero es, entonces, la derogación de esa resolución, aunque no el
último paso jurídico.
En el
transcurso de esta semana, Dios mediante, tenemos información de que
se reunirá por primera vez, el Consejo Gremial recientemente
conformado. Es éste “...el ámbito propio legal y administrativo
para la regulación de la relación laboral del sector educativo privado
es el Consejo Gremial de Enseñanza Privada, único órgano competente
para tal fin”.
Con
oportunidad de la última Asamblea Plenaria del Episcopado se informó y
analizó de manera extensa toda esta problemática. Ese mismo día, la
Ejecutiva, por delegación de la Plenaria, se comunicó y habló con el
Sr. Presidente de la Nación y con el Sr. Ministro de Educación, además
de haber mantenido por la tarde, una reunión con el Secretario Privado
de la Presidencia y con el Secretario del Consejo Federal de
Educación.
Todas
estas gestiones, no pretenden desconocer la necesidad y urgencia de
una recomposición salarial que respete el principio de equiparación y
sea el resultado de un incremento en los aportes que el mismo estado
da a sus docentes.
Queremos compartir un comentario recibido y que señala algunos
aspectos consecuentes en esta difícil situación planteada a partir del
decreto del Poder Ejecutivo Nacional 1273, que nos involucra como
actores sin ser litigantes.
“LOS DOCENTES PRIVADOS Y LA ASIGNACIÓN NO REMUNERATIVA
Las
instituciones de gestión privada se han caracterizado por haberse
convertido en una importante fuente de trabajo y, la inmensa mayoría,
resuelven el tema salarial con dos ingresos: el aporte que reciben del
Estado y los aranceles que reciben de los padres.
Ninguno de los dos ha experimentado aumentos, muy por el contrario, el
segundo marcha pegado a las economías familiares. Mientras tanto,
estas instituciones combaten la crisis con todas las armas a su
alcance: con empanadas y locros, según el decir de los que la padecen.
Nadie
desconoce la perdida de poder adquisitivo del salario, pero el fin no
justifica los medios. Nada más fácil que ser generoso con el bolsillo
ajeno. Lamentablemente (...) el bienestar económico [no] se logra por
decreto e imponiendo condiciones ilusorias propias de otros lugares.
No es
necesario ser un gran economista, ni un estadista, para saber que a
la crisis debemos afrontarla con más fuentes de trabajo, con normas
coherentes y razonables, pensadas en su factibilidad, defendiendo o
fortaleciendo las actuales fuentes de trabajo, no es razonable
gritarle al que se ahoga que se tome toda el agua del mar para
salvarse por que yo no tengo salvavidas para tirarle; o aconsejarle al
que le duele la cabeza que se pegue un tiro para que se le pase.
Y a
quien legisla, (...) debemos pedirle que (...) no lo haga con la
visión de los establecimientos de altos aranceles, ni bajo presiones
sindicales.
No
desconocemos la gravedad de la situación social que todos padecemos;
pero no podemos aceptar las formas y criterios utilizados. No se puede
cambiar la realidad por decreto y poner en juego las fuentes de
trabajo, la existencia y la subsistencia de nuestras instituciones,
fruto del esfuerzo de muchas generaciones”.
Que
la Santísima Trinidad, en su admirable misterio de comunión, nos ayude
a alcanzarla como país y como familia argentina.