OCURRENCIAS ANTOJADIZAS
Y UNA RESPUESTA DEL EPISCOPADO
Comentario editorial del padre Hugo Salaberry SJ. en el periódico
CONSUDEC perteneciente a la segunda quincena de agosto de 2004
Nuestro documento rector, nos ilumina nuevamente en el día de hoy.
En uno de sus números nos dice:
“Proyecto de vida no son pues, las ocurrencias antojadizas con que
llenamos el tiempo de la vida, sino la orientación organizada de los
esfuerzos para dar vida a la vida.
Que el hombre sea un esencial proyecto dinámico no significa que su
misión sea el activismo, el “creativismo”, como si él fuera valioso en
la medida en que la sociedad lo juzgue útil, eficiente u original. El
dinamismo a que aludimos es esa actividad interior que consiste en
tomar conciencia de la realidad, buscar la verdad, reflexionar,
elaborar experiencia, brindar amor profundo, crear orden y belleza,
meditar, contemplar.
Riqueza interior que se traduce a veces en ejecución de actividades, a
menudo en el intercambio del diálogo enriquecedor y con frecuencia
también en la aceptación del sufrimiento y la quietud ineludibles,
reconociendo en ellos un llamado a mayor aprendizaje de interioridad y
una más íntima y depurada aproximación a los fines esenciales de la
existencia”.
Leer el documento Educación y Proyecto de Vida, con la tranquilidad
que podamos y en medio de las crecientes dificultades que día a día,
nuestra actividad nos presenta, algunas de muy difícil resolución,
sigue siendo un alivio y un consuelo en nuestra ajetreada vida.
El documento nos habla de buscar la verdad, reflexionar, elaborar
experiencia...
El viernes tuvimos la manifestación del gremio aquí en la puerta de
nuestra casa de la educación. Se hace cada vez más difícil buscar la
verdad cuando lo que se dice a nuestros docentes sigue siendo erróneo.
Cuando hay una intención en el trasfondo que tiene como destino final
la nada, el exterminio.
Conociéndolos como los conozco a nuestros docentes, me atrevo a decir
que ninguno de ellos estaría dispuesto al cierre de las fuentes de
trabajo. ¿Por qué entonces se tensa tanto la cuerda, sabiendo que la
institución que no puede pagar esos aumentos a sus docentes está
condenada a la extinción?
Nuestro documento rector nos habla de ocurrencias antojadizas. ¿Decir
que el colegio no puede pagar un aumento justo, es una ocurrencia
antojadiza? ¿Trabajar en ambientes sumamente relegados, es una
ocurrencia antojadiza? ¿Seguir cumpliendo con la misión encomendada, a
pesar de todos los inconvenientes es una ocurrencia antojadiza?
¿No será ocurrencia antojadiza, castigar sin piedad a los colegios y a
las jurisdicciones más relegadas y más necesitadas?. ¿No será
ocurrencia antojadiza asestar el golpe en donde la mayor debilidad se
manifiesta claramente? ¿No será ocurrencia antojadiza ensañarse sin
piedad en lugares en donde la escuela católica es la única y, por otro
lado, la única posibilidad de integración de sectores marginados
socialmente al resto de la comunidad?
¿Por qué hay que salir a decir estas cosas, cuando lo que el país nos
reclama es que lleguemos a acuerdos que nos constituyan precisamente
como país, a dar un ejemplo de federalismo -lo que por otro lado nunca
vivimos de manera continua- logrando superar ese característico
recurso al conflicto que tanto daño nos ha hecho hasta el día de hoy?
La semana pasada hubo reunión de la Asamblea Permanente de la
Conferencia Episcopal y se trabajó sobre un proyecto de resolución
presentado por el gobierno en orden a buscar una salida a la
problemática que todos ustedes conocen. Tratando de salvaguardar todas
las instancias de diálogo, a su vez se elaboró un escrito que entre
otras cosas nos expresaba la imposibilidad de aceptar el anterior. Las
razones:
-el texto presentado ratificaba la inclusión de los trabajadores
docentes de gestión privada en el marco de los decretos 1273 y
siguientes.
-dicha
inclusión
desnaturalizaba y atentaba contra el sistema instituido por la Ley
13047, 24049 (Ley de Transferencia de los Servicios Educativos) 24195
(Ley Federal de Educación) y normas complementarias que regulan la
actividad. En este caso, el Estado Nacional ejercería facultades que
no posee y que son de exclusiva competencia de cada jurisdicción.
-se
rompería el principio de equiparación salarial entre los docentes que
trabajan en establecimientos oficiales con los que lo hacen en
establecimientos privados generando situaciones discriminatorias y de
irritante injusticia, violentando el principio constitucional de igual
remuneración por igual tarea.
-podía
preverse así, un estado de crisis en todo un subsector -educación de
gestión privada- con serio riesgo para la continuación de las fuentes
de trabajo.
-existen
tratados internacionales incorporados a nuestra Constitución Nacional
(Pacto de San José de Costa Rica), que consagran el derecho de todo
padre a elegir la educación para sus hijos conforme a sus
convicciones. Así se ha llevado a cabo en este país, desde hace
décadas. Al violentar la legislación vigente, se lesionan gravemente
los derechos civiles pues queda afectada la libertad de enseñanza y
con ello se obra en forma discriminatoria.
Con estas
consideraciones previas, volvía a sostenerse y a proponerse que
quedara derogada toda norma que se oponga al régimen vigente
establecido por las leyes 13047 y normas complementarias.
La
propuesta también incluye:
- ver la
forma y la manera de disponer la inaplicabilidad de las normas que se
dictaron por decretos de necesidad y urgencia para el sub-sector
docente de gestión privada tratando de hacer el menor daño posible a
los intereses de todos los sectores involucrados en la educación de
gestión privada y a su vez evitar un daño mayor: cierre de las fuentes
de trabajo.
- afirmar
una vez más, que el ámbito de discusión natural y único de la
actividad lo constituye el Consejo Gremial de Enseñanza Privada
dependiente del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la
Nación. El Consejo Gremial no será el paraíso, pero es el ámbito que
nos ha contenido durante más de cincuenta años.
Es
indiscutible e innegable, reconocer la necesidad de una recomposición
salarial en el ámbito educativo de cada jurisdicción para todos los
docentes de la misma sin dejar de respetar el principio de
equiparación salarial previsto por la legislación vigente y
reafirmando el derecho del aporte estatal correspondiente a tal fin.
Tenemos mucha materia para la oración.
Les pido a todos los amigos, a los docentes, a los niños, a los
directivos, a los apoderados legales que recen y hagan rezar por esta
intención.
Que el resultado de esta irracional contienda, derive en el menor daño
posible para todo el país, paciente de innumerables contradicciones y,
además, ésta.
A días de comenzar el Congreso Eucarístico Nacional, que Nuestra
Señora de Itatí, nos conceda ser buscadores de la verdad, hombres y
mujeres reflexivos, “...paciencia en la vida, fortaleza en las
tentaciones y consuelo en la muerte...”.