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EL MAESTRO, PRECURSOR DE VERDADES


Comentario editorial del padre Hugo Salaberry SJ. en el periódico CONSUDEC perteneciente a la primera quincena de setiembre de 2004



Se celebra hoy el Día del Maestro en todo el país, al conmemorar el fallecimiento de Sarmiento. Ya sé que los docentes lo saben mejor que yo, pero con la confusión de lo ocurrido con las torres un día como éste, ahora si preguntamos qué ha ocurrido un once de septiembre, no hay que esperar que se nos conteste que un 11 de septiembre murió Sarmiento.

A pesar de la rapidez y vorágine de los cambios en estos nuestros tiempos, que se han encargado de fagocitar o devorar, varias instituciones, la figura del docente como conformadora de nuestra identidad nacional, merced a una labor silenciosa y constante, no sólo ha podido sobrevivir, sino que se levanta airosa y altiva por encima de muchas otras que sucumbieron a las roscas, las trenzas, a los vidrios de colores, a pactos degradantes.

Presionado por el entorno, que nos pretende cautivos y esclavos, el docente nuestro, el docente argentino, ha seguido y sigue, cumpliendo con su misión a pesar de todo.

Es cierto que a veces se duda. Dudan por sentirse los únicos que van poniendo el hombro a la patria y cuando además de la cruz, se carga con la sensación de ser los tontos de la película, el peso se agranda.

Dudan de la institución a la que pertenecen por que no han sido pocas las veces que han sentido que más que un padre o una madre les hablaba un capataz o un patrón o una tía solterona.

Dudan, porque a menudo, los mensajes son varios y no resulta fácil encontrar la verdad.

Pero al justo le es lícito dudar.

Fíjense lo que ocurrió con Juan el Bautista.

Del Evangelio de San Mateo leemos que “...Juan el Bautista oyó hablar en la cárcel de las obras de Cristo, y mandó a dos de sus discípulos para preguntarle: ´¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?´”

La duda de Juan el Bautista, no es la duda del mafioso que sin poder intervenir está pensando en que lo van a embromar como él fue capaz de embromar a otros y se justifica así, una acción, también mafiosa, para no quedar tan mal.

San Juan el Bautista, prisionero, cautivo, no está urdiendo trampas.

La justicia de Juan, se manifiesta en la hombría de recurrir a quien en realidad puede resolver sus dudas. Aunque no se exprese así, su pregunta tiene mucho que ver con que si todo lo que ha hecho y dicho está bien o está mal. Si lo que hizo fue bien hecho y es cierto o fue todo un engaño.

Es muy clara la figura de Juan el Bautista, como precursor de verdades eternas. Su figura, que antecede a la Verdad, es muy apropiada para el docente, el maestro, que será el precursor de verdades que poco a poco sus niños estarán en condiciones de develar.

La eficacia de la educación en nuestra Patria, ha estado representada por haber tenido la comunidad educativa, la comunidad de docentes, la fortaleza y la voluntad de trabajar en cuerpo y ordenadamente y en épocas realmente significativas que tuvimos a lo largo de nuestra historia desde los comienzos lejanos del siglo XVI hasta ahora.

No es que no hubo momentos como para dudar; quizá las dudas que emergen en el caminar, tenían la posibilidad de ser evacuadas por determinadas personas u organismos. ¿Tal vez un mayor orden?. ¿Tal vez una curiosidad menor?

Lo cierto es que en estos tiempos, hay tantas personas a quienes se les pregunta qué hacer y tantas personas (u organismos) que sin conocer, opinan,  que nos sumergen en el desconcierto.

Si agregamos, (o tal vez por eso mismo), que no hemos aprendido aun a actuar como el país federal que pretendemos ser, que se crean por leyes instituciones que luego se desconocen en la práctica...

Hay motivos como para dudar. Hacia dónde queremos ir. Cómo queremos ir. Con quiénes queremos ir. Qué país queremos realizar.

Por eso decía más arriba, que es lícito que el hombre justo dude, tal cual como lo hizo Juan el Bautista.

Sin embargo, precisamente Juan, recurre para resolver sus dudas a quien puede en realidad solucionarlas o al menos darlas a comprender.

Probablemente en la cárcel, solo y con muchas versiones y muchos cuentos de lo que su Primo estaba haciendo, haya dudado. Pero resulta curioso que ni rompe “parentescos” dejándose llevar por los cuentos, ni explícitamente declara que se ha equivocado, ni comienza con los famosos, “...yo no sabía que...”;  “...yo pensé que...”.

Envía a sus discípulos como mensajeros. Envía gente en la que confiaba para saber de boca de ellos la verdad. Y la verdad no tarda en llegar. “En esa ocasión, Jesús curó a mucha gente de sus enfermedades, de sus dolencias y devolvió la vista a muchos ciegos. Entonces respondió a los enviados: ‘Vayan a contar a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los leprosos son purificados y los sordos oyen, la Buena Noticia es anunciada a los pobres’”.

El Señor, Maestro en la resolución de dudas, les demuestra con hechos, a esos discípulos primero y a través de ellos al mismo Juan que todo lo que había dicho de Él, era cierto. Es curioso notar también, que el Señor, seguramente conociendo las circunstancias angustiantes por las que pasaba Juan encarcelado, recurre a los hechos más que a las palabras.

En nuestros colegios, asediados por requerimientos de los más variados,  tenemos que reconstituir la comunidad. Entre otras perlitas que nos han quedado, encontramos las comunidades divididas y fragmentadas, en un momento histórico, que a riesgo de desaparecer como nación, necesitamos estar más unidos que nunca.

Frente a lo que significa la globalización como absorción de todo lo local o regional, de lo perjudicial que resultó para toda nuestra gente esta economía, transformada luego en cultura, de mercado, en lugar de disponerse a trabajar en común, hay quienes se encargan de morder los talones de los que trabajan. Trabajan como cuzcos, pero mordiendo los talones de su propia tropa. ¡Una maravilla!.

De allí que preferimos mirar los hechos. Las realizaciones. Quien privilegia las carencias o las deficiencias a las realizaciones, sigue estancado en un idealismo fantástico más propio de una historieta juvenil que de historia que nos ayude a conformar un sentido de patria.

Hemos recibido de la Jurec de Nueve de Julio, enviado por la Supervisora Aurora I. Castro, este escrito, que hoy quiero compartirlo con mis queridos colegas docentes en el Día del Maestro:


Docente educador:

                El camino es largo y la tarea es ardua.
                Pero no te desalientes...
                Porque el que confió en tu debilidad
                Y te llamó para la siembra,
                Cargó tus alforjas haciéndose semilla:
                Y ahora te acompaña entre los surcos
                Para ser destinatario de tu siembra.
                                               En su Nombre,
                                               Que es el de todos tus alumnos:
                                               ¡MUCHAS GRACIAS!



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