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Es
uno de los santos más populares a quien se invoca especialmente como
protector contra las pestes y enfermedades contagiosas. Nació en
Montpellier, Francia, el año 1295. Al fallecer sus padres, joven aún
vendió sus posesiones y tomando el hábito franciscano, partió a
Italia para visitar los santuarios de la cristiandad. En Roma se
dedicó al cuidado de los enfermos de peste. Finalmente él también
fue contagiado, por lo que se retiró a un lugar desértico donde se
dedicó a la contemplación. Durante todo este tiempo era alimentado
por un perro que cada día le traía un pan. Por ello se lo representa
en traje de peregrino, con la pierna llagada y un perro a su lado.
San Roque murió en Montpellier el año 1379. |